O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

miércoles, 12 de enero de 2011

De cortejos, galanteos, arrumacos, y demás artes en desuso



DON LUIS:
¡Por Dios que sois hombre extraño!
¿Cuántos días empleáis
en cada mujer que amáis?

DON JUAN:
Partid los días del año
entre las que ahí encontráis.
Uno para enamorarlas,
otro para conseguirlas,
otro para abandonarlas,
dos para sustituirlas,
y un hora para olvidarlas.


Don Juan Tenorio
José Zorilla


Samson acude a casa de la joven filistea Dalila para comunicarle que deben renunciar al amor, que es un amor imposible, pero Dalila a la que el Gran Sacerdote de Dagon ha solicitado que averigüe dónde reside el secreto de su fuerza sobrehumana le seduce entonando el aria "Mon coeur s'ouvre a ta voix".


"Mon coeur s'ouvre a ta voix"
Samson et Dalila (Camille Saint-Saëns)
Denyce Graves - Placido Domingo

Imágenes de
Hedy Lamarr y Victor Mature en
Sansón y Dalila 

película dirigida por Cecil B. DeMille en 1949

Mi corazón se abre a tu voz
como se abren las flores
a los besos de la aurora.
Pero, oh mi bien amado,
para secar mejor mi llanto
que hable tu voz aún;
dime que vuelves a Dalila
para siempre;
repite a mi ternura
los juramentos de otrora,
¡esos juramentos que yo amaba!

¡Ah, responde a mi ternura!
Vierte en mí la embriaguez.

¡Ah, responde a mi ternura!
Vierte en mí la embriaguez.

Así como se ven
ondular las espigas de trigo
en la brisa ligera,
así tiembla mi corazón,
dispuesto a consolarse,
al sonido de tu voz que me es tan querida.

¡Es menos rápida la flecha
en llevar la muerte
que tu amante en volar a tus brazos!

¡Responde a mi ternura!
¡Vierte en mí la embriaguez!



Codiciada, prohibida,
cercana estás, a un paso, hechicera.
Te ofreces con los ojos al que pasa,
al que te mira, madura, derramante,
al que pide tu cuerpo como una tumba.
Joven maligna, virgen,
encendida, cerrada,
te estoy viendo y amando,
tu sangre alborotada,
tu cabeza girando y ascendiendo,
tu cuerpo horizontal sobre las uvas y el humo.
Eres perfecta, deseada.
Te amo a ti y a tu madre cuando estáis juntas.
Ella es hermosa todavía y tiene
lo que tú no sabes.
No sé a quién prefiero
cuando te arregla el vestido
y te suelta para que busques el amor.

Jaime Sabines


Miguel Ángel Buonarroti - Cleopatra


"La edad no podrá marchitarla,
ni la rutina helará sus encantos.
Otras mujeres sacian el hambre que alimentan,
ella provoca más hambre cuanto más sacia.
Pues hasta lo más impuro tanto purifica,
que incluso los santos sacerdotes la bendicen si peca".

La Vida de Antonio y Cleopatra
W. Shakespeare


Pretty Woman
Julia Roberts y Richard Gere
Dirigida por Garry Marshall 1990


Ella es la primera vez en su vida que va la opera, y le pregunta a él, cómo diablos entenderá la historia si cantan en otro idioma y él le responde algo así:

- La Melodía es tan… Intensa, que seguro la entenderás perfectamente… Mira… Ocurre algo curioso con la gente, la primera vez que vienen a la ópera… Por un lado están los que la belleza de la música, aunque no logren saber nunca cómo, ni entender por qué, les conmueve tan hondamente el corazón, que se puede garantizar, que ya siempre disfrutarán de la ópera, cada vez que vuelvan a escucharla… Pero para los que no ocurre así desde su primera vez, podrán, con suerte, aprender a apreciarla… Pero el conocimiento de la técnica, no sirve para sentirla en el corazón… y los que no pueden sentirla ahí por sí mismos… jamás podrán gozarla plenamente…
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Cuando se encienden las luces, una señora le pregunta:

- ¿Te ha gustado, querida?

Ella, con los ojos cuajados de lágrimas, conmovida totalmente, y con una preciosa sonrisa , le responde sincera y apasionadamente:

- Me ha gustado tanto, que del placer… ¡¡casi mojo mis bragas!!



L'amant
(El amante)
1992
Basado en la novela homónima de Marguerite Duras
Annaud Jean-Jacques

“Un día, ya entrada en años, 
en el vestíbulo de un edificio público,
un hombre se me acercó.
Se dio a conocer y me dijo:
La conozco desde siempre”…
Marguerite Duras



My funny valentine
Chet Baker




Seducción
Kushal Khan

Tus undosos cabellos,
que a tu rostro dan sombra,
a la espalda te caen
y fulgura radiosa
tu pupila brillante,
y se ríe tu boca.


Y me embriagan los ecos
de tu voz melodiosa,
como el vino aromático,
que se vierte en las copas:
¡y qué dulce es tu beso
y qué fresca es tu boca!


Y al mirar tus mejillas,
que son hojas de rosa,
mis pupilas contemplan,
fascinadas, absortas,
los hoyuelos formados
al reír de tu boca.


Y si alguno te acusa
de tirana imperiosa
es un hombre inconstante,
cuya fe, cual la onda,
si se pierde, no vale,
el reír de tu boca.


Y tu beso dulcísimo
cual la flor, tiene aroma;
el perfume del cáliz
con que embriaga la rosa,
y las almas seduces
al besar de tu boca.


Tus traiciones olvido,
¡es tu faz tan hermosa!
cuando dices mirándome:
"¡Mis pecados perdona!"
y se ríen tus ojos,
como ríe tu boca.


Mis amigos te llaman
desleal, veleidosa,
¡mas no hay otra tan bella!
¡Toda el alma me roban
tus pupilas negrísimas,
y el reír de tu boca!

martes, 11 de enero de 2011

Paseo por las tabernas

"... que miran, callan y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas".
Antonio Machado


Una noche
Kostantine Cavafy

La habitación pobre y vulgar,
escondida en los altos de la taberna equívoca.
Desde la ventana la calleja,
estrecha y sucia. Y las voces abajo
de unos cuantos obreros
distrayendo su tiempo con las cartas.

Y allí, sobre aquel lecho ordinario y humilde,
el cuerpo tuve del amor, los labios
voluptuosos de la embriaguez, purpúreos
de tal embriaguez que cuando ahora,
después de tantos años, esto escribo
en mi casa vacía me embriago de nuevo.



In taberna quando sumus
(Carmina Burana)
Arany Zoltán

Cuando estamos en la taberna
nos despreocupamos del mundo,
nos entregamos al juego
y por él siempre sudamos.
La cuestión es ésta: que se pregunte
qué se hace en la taberna
donde el dinero es camarero,
escúchese lo que digo.


Unos juegan, otros beben,
otros de forma indiscreta viven.
Pero de los que se dedican a jugar
unos allí pierden su ropa,
otros consiguen vestirse,
otros se visten con saco.
Nadie allí teme a la muerte
y por Baco tientan la suerte.


Monedas para la primera copa de vino,
de ella bebe el libertino,
beben la segunda por los cautivos,
despues de éstas la tercera por los vivos,
la cuarta por todos los cristianos,
la quinta por los fieles difuntos,
la sexta por las monjas casquivanas,
la septima por los soldados silvanos,


la octava por los frailes perversos,
la novena por los monjes dispersos,
la décima por los navegantes,
la undécima por los discordantes,
La duodécima por los penitentes,
la decimotercera por los los caminantes.
Tanto por el papa como por el rey
beben ya todos sin ley.


Beben la dueña y el dueño,
bebe el soldado, bebe el religioso,
bebe el hombre, bebe la mujer,
bebe el siervo con la criada,
bebe el rápido y el lento,
bebe el blanco, bebe el negro
bebe el constante, bebe el vago,
bebe el campesino, bebe el mago.


Bebe el pobre y el doliente,
bebe el desterrado y el ignorado,
bebe el joven, bebe el viejo,
beben el prelado y el decano.
Bebe la herrmana, bebe el hermano,
bebe la vieja, bebe la madre,
bebe ella, bebe él,
beben ciento, beben mil.


Poco duran seiscientas monedas
cuando se bebe sin moderación.
Beben todos sin final, aunque
beban con mente alegre.
Así nos fastidian todas las gentes
y así seremos pobres.
Que los que nos fastidian se vean
confundidos y no sean tenidos por justos.



G. Garneri - En la taberna



La rebétika como la copla, el tango, el fado o el blues nació en sitios nada recomendables, en bares y tabernas de los puertos de mar, donde truhanes, putas y canallas de toda índole son la clientela habitual. Música de rebetis (ρεμπέτης) para outsiders, con versos que cantan su amores trágicos, a la droga, la cárcel, peleas y crímenes.

Roza Eskenazi que vivió a caballo entre el siglo XIX y el XX fue una de esas "chicas" que si tan solo hubiera sido buena habría ido al cielo pero, como fue mala,  fue "a todas partes". 
Cuando murió el 2 de diciembre de 1980 fue enterrada en una tumba sin nombre en la aldea de Stomyo en Korynthia. En 2008, el Comité Cultural de la aldea recaudó dinero suficiente para erigir una lápida sencilla, con la inscripción: "Roza Eskenazi, Artista."

Ime Prezakias
Roza Eskenazi

Soy adicta

Del ocaso al amanecer
le doy al vicio con placer,
el mundo pasa a mi poder
cuando respiro el polvo blanco.
El mundo todo es de mi propiedad
si pillo merca y me la trago
y si me ve por ahí la autoridad,
echo tinta y me abro.


Con el colocón,
vaya vacilón,
te vuelves un rey, un dictador, un dios, un déspota.
Pruébalo y verás:
alucinarás
y verás el mundo todo de color de rosa.


La patria a mi nombre está
y risa da su adversidad,
tan sólo un pie le queda ya
para jugárnoslo a los dados.
Si un día llego a dictador,
reduciré el mundo a cenizas:
uno que sepa prender el narguilé
y otro que apague la cachimba.


Con el colocón,
vaya vacilón,
te vuelves un rey, un dictador, un dios, un déspota.
Pruébalo y verás:
alucinarás
y verás el mundo todo de color de rosa.


Otros dos que se bebieron la vida a tragos: Ocaña y Lord Byron

Romance a Ocaña
Carlos Cano



Thomas Phillips - Lord Byron in Albanian dress
So, we'll go no more a roving...
George Gordon Byron (Lod Byron)

Así es, no volveremos a vagar
Tan tarde en la noche,
Aunque el corazón siga amando
Y la luna conserve el mismo brillo.


Pues la espada gasta su vaina,
Y el alma desgasta el pecho,
Y el corazón debe detenerse a respirar,
Y aún el amor debe descansar.


Aunque la noche fue hecha para amar,
Y demasiado pronto vuelven los días,
Aún así no volveremos a vagar
A la luz de la luna.

Ramón Unzueta - La despedida del marinero y la puta


El lado más bestia de la vida
Albert Pla

Permanece una imagen
Kostantine Cavafy

Sería la una de la noche
o la una y media acaso

En un rincón de la taberna,
tras el tabique de madera.
Los dos tan sólo en el lugar vacío.
Una lámpara de petróleo vagamente lo iluminaba.
Dormía el sirviente a la puerta la fatiga de la vigilia.

Nadie podría vernos. Aunque ahora
la pasión era tan intensa
que la prudencia desbordaba.

Entreabrimos nuestros vestidos, ya muy escasos en el ardor
de un divino mes de julio.

Cuerpo gozado en la levedad
de las ropas entreabiertas.
Desnudez breve de la carne, cuya imagen ha atravesado
veintiséis años y ahora acude
y permanece en el poema.

---


Y como empecé, termino. ¿Hace un "chato"?


La Taberna del Buda
Café Quijano


lunes, 10 de enero de 2011

Aquellos cafés

José Gutierrez Solana-Café Cantante

Café Cantante
Federico García Lorca

Lámparas de cristal
y espejos verdes.
Sobre el tablado oscuro,
la Parrala sostiene
una conversación
con la muerte.
La llama,
no viene,
y la vuelve a llamar.
Las gentes
aspiran los sollozos.
Y en los espejos verdes,
largas colas de seda
se mueven.




George Apperley - Gitana desnuda


La Parrala
Carlos Cano



Poema del Cante Jondo
(En el Café de Chinitas)
Ballet Flamenco de Andalucia (Cristina Hoyos)
Jardines del Generalife de Granada




¡Ay, amor,
que se fue y no vino!
Federico García Lorca



domingo, 9 de enero de 2011

Hay días...


... que te levantas con el pie izquierdo

o

"Get up on the wrong side of the bed"

que dicen los ingleses.




Francine Van Hove - Tchin Tchin



Cerca de las vias
Fito y fitipaldis


Caballero solo
Pablo Neruda

Los jóvenes homosexuales y las muchachas amorosas,
y las largas viudas que sufren el delirante insomnio,
y las jóvenes señoras preñadas hace treinta horas,
y los roncos gatos que cruzan mi jardín en tinieblas,
como un collar de palpitantes ostras sexuales
rodean mi residencia solitaria,
como enemigos establecidos contra mi alma,
como conspiradores en traje de dormitorio
que cambiaran largos besos espesos por consigna.

El radiante verano conduce a los enamorados
en uniformes regimientos melancólicos,
hechos de gordas y flacas y alegres y tristes parejas:
bajo los elegantes cocoteros, junto al océano y la luna
hay una continua vida de pantalones y polleras,
un rumor de medias de seda acariciadas,
y senos femeninos que brillan como ojos.

El pequeño empleado, después de mucho,
después del tedio semanal, y las novelas leídas de noche,
en cama,
ha definitivamente seducido a su vecina,
y la lleva a los miserables cinematógrafos
donde los héroes son potros o príncipes apasionados,
y acaricia sus piernas llenas de dulce vello
con sus ardientes y húmedas manos que huelen a cigarrillo.

Los atardeceres del seductor y las noches de los esposos
se unen como dos sábanas sepultándome,
y las horas después del almuerzo en que los jóvenes estudiantes,
y los jóvenes estudiantes, y los sacerdotes se masturban,
y los animales fornican directamente,
y las abejas huelen a sangre, y las moscas zumban coléricas,
y los primos juegan extrañamente con sus primas,
y los médicos miran con furia al marido de la joven paciente,
y las horas de la mañana en que el profesor, como por des-
cuido,
cumple con su deber conyugal, y desayuna,
y, más aún, los adúlteros, que se aman con verdadero amor
sobre lechos altos y largos como embarcaciones:
seguramente, eternamente me rodea
este gran bosque respiratorio y enredado
con grandes flores como bocas y dentaduras
y negras raíces en forma de uñas y zapatos.

sábado, 8 de enero de 2011

Slow Motion


Es lento el caminar de las horas
De la tarde a la noche
Donde resuenan tus pasos
Delicados, solo suspiros de pies
Sin perturbar mi letargo
Cansino y caluroso
Y el calor que no ceja
(Fragmento)
Víctor Hugo Arévalo Jordán


Shigeru Umebayashi: Yumeji's Theme
In the Mood for Love (Dut yeung nin wa)
Música: Michael Galasso-Dirección: Wong Kar-Wai





Jorge Pérez Rodríguez - El sueño del caracol


Valse Triste
Op. 44 - Lento
Sibelius





"para que a fuego lento empiece
la danza cadenciosa de la hoguera"
Julio Cortázar



jueves, 6 de enero de 2011

Para Día de Reyes, un cuento.


Chanson de Kleinzach 
Los cuentos de Hoffmann de Offenbach
Alfredo Kraus - Liceu de Barcleona 1988

El camello cojito
(Auto de los Reyes Magos)
Gloria Fuertes

El camello se pinchó
Con un cardo en el camino
Y el mecánico Melchor
Le dio vino.

Baltasar fue a repostar
Más allá del quinto pino....
E intranquilo el gran Melchor
Consultaba su "Longinos".

-¡No llegamos,
no llegamos
y el Santo Parto ha venido!

-son las doce y tres minutos
y tres reyes se han perdido-.

El camello cojeando
Más medio muerto que vivo
Va espeluchando su felpa
Entre los troncos de olivos.

Acercándose a Gaspar,
Melchor le dijo al oído:
-Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido.

A la entrada de Belén
Al camello le dio hipo.
¡Ay, qué tristeza tan grande
con su belfo y en su hipo!

Se iba cayendo la mirra
A lo largo del camino,
Baltasar lleva los cofres,
Melchor empujaba al bicho.

Y a las tantas ya del alba
-ya cantaban pajarillos-
los tres reyes se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un Hombre
a un Niño recién nacido.

-No quiero oro ni incienso
ni esos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero, repitió el Niño.

A pie vuelven los tres reyes
Cabizbajos y afligidos.
Mientras el camello echado
Le hace cosquillas al Niño.

Yo, también como el Niño, siempre quise el camello para atravesar desiertos en la Ruta de la Seda y junto a Marco Polo ver amanecer en Samarcanda.

En fin, hoy me conformaré con leer las Ruba´iyyat  de Omar Jayyam y su manuscrito de Samarcanda y ya que el Roscón de Reyes no se encuentra entre mis aficiones, descorcharé una botella de vino a la salud del viejo "fabricante de tiendas".

¡Snif!

Silk road
Kitaro



martes, 4 de enero de 2011

Dejadme

"La más bella niña
de nuestro lugar,
hoy viuda y sola
y ayer por casar,
viendo que sus ojos
a la guerra van,
a su madre dice,
que escucha su mal:

Dejadme llorar
orillas del mar".

Luis de Góngora





Gestillte Sehnsucht, Op. 91, No. 1 (1º de Dos Cantos)
(Johannes Brahms - Friedrich Rückert)
Janet Baker (mezzo-soprano)
Cecil Aronowitz (viola)
Andre Previn (piano)

Anhelo Satisfecho

Inmerso en un áureo resplandor de atardecer,
¡qué solemne se muestra el bosque!
Los pájaros susurran con voces suaves
envueltos en la tibia agitación de las brisas de la tarde.
¿Qué murmura el viento? ¿Y los pajarillos?
Ambos arrullan al mundo para su descanso.

¡Tú, deseo, que te agitas
en mi corazón sin descanso!
¡Vosotros, anhelos, que hacéis latir mi corazón,
¿cuándo descansaréis? ¿cuándo iréis a dormir?
Por los susurros del viento y de los pajarillos,
¿cuándo vosotros, rabiosos deseos, caeréis dormidos?

Ah, en la áurea distancia, con alas soñadas,
¿cuándo dejará mi espíritu de aventurarse?
¿cuándo, en las estrellas eternamente distantes,
mi mirada ansiosa dejará de posarse?
Entonces el viento y los pajarillos cantarán
la añoranza de mis anhelos, al tiempo que de mi vida.



José Luis Muñoz Luque- Othelo y Desdémona


Las gastadas palabras de siempre
Francisco Hernández

Déjame recordarte las gastadas palabras de siempre,
los armarios que encierran la humedad de los puertos
y el sabor a betel que dejas en mis labios
cuando desapareces en el aire.
Déjame tender tu cabello a la sombra
para que la penumbra madure como el día.
Déjame ser una ciudad inmensa, un bote de cerveza
o el fruto desollado ante la espiga.
Déjame recordarte dónde me ahogué de niño
y por qué hace brillar mi sangre la tristeza.
O déjame tirado en la banqueta, cubierto de periódicos,
mientras la nave de los locos zarpa
hacia las islas griegas.


Jose Luis Munoz Luque - Hamlet y Ofelia



Concierto para piano y orquesta Nº. 1 en mi Menor Op.11.
(2º mov. Romance. Larghetto)
de Frédéric Chopin
Rafał Blechacz