O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

jueves, 27 de enero de 2011

Feliz fin de semana



"El amor es deseo de belleza"
(Alonso Quijano)
Miguel de Cervantes Saavedra



Partita No. 4 en R Mayor, BWV 828: V. Sarabande
(Johann Sebastian Bach)
Glenn Goudl


Unos buenos amigos tienen la amabilidad de invitarnos durante el fin semana a su casa. Como se que adora a Bach y la ternera, me voy (os dejo con Bach y Glenn Goud), al huerto a por las verduras después al Mercado de Calatrava a por la ternera y los pimientos. He impreso la receta que he encontrado en la red y el vino me lo pensaré mientras hago la compra. Así que cierro la puerta y ¡hasta la vuelta! 

Sed felices
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Carrileras de Ternera con pimientos de piquillo confitados

Ingredientes:
. 2 kg. de carrillera de ternera
. 2 tomates rojos
. 1 cebolla
. 2 cebolletas
. 1 puerro
. 1 zanahoria
. 1 cabeza de ajos
. 10 chalotas
. 200 ml. de brandy
. 1 botella de vino tinto
. 1 pizca de pimienta negra recién molida
. 1 ramita de tomillo
. 1 ramita de romero
. 10 clavos de olor
. 1 cucharada de granos de pimienta negra
. 1 rama de canela
. aceite de oliva y sal

Para los piquillos confitados;
. 16 piquillos
. 4 dientes de ajo
. 1 cucharada de azúcar
. aceite de oliva y sal

Limpiamos las carrilleras de huesos y nervios. Doramos en aceite con sal y pimienta. Escurrimos y reservamos.
Limpiamos las verduras, lavamos y troceamos. Sofreímos en el mismo aceite de las carrilleras, limpio de impurezas. Dejamos que sofrían hasta que se doren, y añadimos las carrilleras, la pimienta, los clavos, la camela y las hierbas aromáticas.
Rehogamos todo junto y regamos con el brandy, flambeamos y añadimos el vino tinto. Dejamos hervir a fuego lento hasta que las carrilleras estén tiernas.
Retiramos las carrilleras. Colamos la salsa por el chino y apretamos fuerte. Reducimos e introducimos de nuevo en la salsa las carrilleras cortadas en trozos grandes. Dejamos que hierba unos minutos más. Dejamos reposar el guiso hasta el día siguiente, para que se integren bien los sabores.
Ponemos en una sartén ancha los ajos laminados con un poco de aceite, freímos unos segundos sin que cojan color, agregamos los piquillos escurridos y ponemos a fuego lento. Dejamos que se frían muy despacio por ambos lados.
Echamos el azúcar, la sal y el jugo de los pimientos. Cocemos a fuego lento hasta que estén confitados.
Calentamos las carrilleras en su propio jugo. Servimos en los platos acompañadas de los piquillos. Cortamos las cebolletas en juliana y esparcimos por encima.

Velazquez- El almuezo

La música de Bach mueve cortinas
en la mañana triste, y un viento con amores
se desliza en las calles y en los corazones.
Nadie sabe por qué pero se alegran
las sombras y los hombres
como si Dios hubiese descendido a fecundarlos
y en el asfalto espigas de oro florecieran.
En el día de hoy el sol se ablanda
y mansa luz como un aceite unta
a los cansados y a los tristes.

Un canto para sordos se desprende de las cosas
y esa terrible dulzura que es Dios insoportable
contagia la salud de un pecho a otro.
Es la hora interminable, la inasible,
la eternidad que dura un abrir y cerrar de ojos.
(Mientras esto he dicho, el día se ha partido en
dos como una granada madura.)

Jaime Sabines


miércoles, 26 de enero de 2011

De bucaneros y piratas





Pisoteados
Aguaviva


Señores "Masters" del Universo:

Visto lo visto y tal como nos han dejado el patio, tomo partido.

Que os den.
 Max Lucero



"Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar".


Canción del pirata (fragmento)
José de Espronceda





Una de Piratas
J M. Serrat



"La rana o sapo fue sorprendido por la culebra cuando quería comerse alguna alimaña pequeña, pero lo culebra fue sorprendida cuando acababa de comerse al sapo. Y el cocodrilo fue cazado y muerto cuando acababa de tragarse a la culebra. Ahora el hombre era el último peldaño de aquella curiosa relación de fracasos y victorias. La tragedia de un ser era la victoria de otro. Así son todas las demás cosas del mundo -se decía Lope, con ánimo ligero- y hay que andar alerta y madrugar."
Ramón J. Sender
La aventura equinocial de Lope de Aguirre (fragmento)


La del pirata cojo
Joaquín Sabina




Español
León Felipe

Español del éxodo de ayer
y español del éxodo de hoy:
te salvarás como hombre,
pero no como español.
No tienes patria ni tribu. Si puedes,
hunde tus raíces y tus sueños
en la lluvia ecuménica del sol.
Y yérguete… ¡Yérguete!
Que tal vez el hombre de este tiempo…
es el hombre movible de la luz,
del éxodo y del viento.

La canción del pirata
Suburbano


martes, 25 de enero de 2011

De chicas con mirada perdida





"Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía"

Fragmento de Besos
Gabriela Mistral




Tiziano - Magdalena




Maria Magdalena
Estrellita Castro




Tiziano - Magdalena penitente



Jerónimo Jacinto Espinosa- María Magdalena

El Greco - María Magadalena

Una canción para la Magdalena
Joaquín Sabina



Alexander Seliverstov - Maria Magdalena



Far away eyes
Rolling Stones




Iba por Bakersfield camino de casa un domingo temprano por la mañana
escuchando música Gospel en la emisora de color de la radio
cuando el predicador dijo 
"sabes que el Señor siempre está contigo"

Me sentí tan contento de recibir tal noticia
que me salté veinte semáforos en rojo en su honor 
Gracias Jesús, gracias Señor

Tenía una cita con una chica
pero iba un poco tarde
y pensé que cuando llegara la chica ya se habría ido
se habría ido con el primer camionero que encontrara
Con gran sorpresa vi a la chica sentada allí en la curva
Una pequeña de ojos legañosos, bastante castigados
Era la chica de ojos lejanos

Así pues si estás de mala suerte
y no puedes armonizar
Encuentra una chica de ojos lejanos
Y si estás francamente asqueado
Y la vida no te importa un carajo
Encuentra una chica de ojos lejanos

Bueno, el predicador siguió diciendo
que lo único que tenía que hacer era enviar diez dólares
a la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús
establecida en algún lugar de Los Angeles, California
y a la semana siguiente darían mi ruego por radio
y todos mis sueños se harían realidad
Así lo hice y a la semana siguiente dieron mi ruego por la chica
Bueno, ya sabes qué clase de ojos tiene

Así pues si estás de mala suerte
Sé que todos os condoléis
Encuentra una chica de ojos lejanos
Y si estás francamente asqueado
Y la vida no te importa un carajo
Encuentra una chica de ojos lejanos
Así pues si estás de mala suerte.
Sé que todos os condoléis
Encuentra una chica de ojos lejanos.


Donatello - Maria Magdalena

domingo, 23 de enero de 2011

Visto lo visto




Suspicious Minds
Elvis Presley



Pensamientos suspicaces
Elvis Presley

Hemos caído en la trampa
no puedo abandonar
porque te quiero demasiado nena


¿Por qué no puedes ver
lo que me estás haciendo
al no creerte ni una palabra de lo que digo?


No podemos continuar juntos
con pensamientos suspicaces
ni podemos construir nuestros sueños
sobre pensamientos suspicaces


Así que si un vieja amiga mía
se pasa a decir Hola
¿Aún veré sospecha en tus ojos?


Aquí estamos otra vez
preguntando donde he estado
no puedes ver que estas lágrimas son de verdad
Estoy llorando


No podemos continar juntos
con pensamientos suspicaces
ni podemos construir nuestros sueños
sobre pensamientos suspicaces


Oh, deja que nuestro amor sobreviva
o seca las lágrimas de tus ojos
No dejemos morir algo bueno


Cuando cariño, ya sabes
que nunca te he mentido
Mmmm sí, sí.





La economía es una ciencia
Juan Gelman

En el decenio que siguió a la crisis
se notó la declinación del coeficiente de ternura
en todos los países considerados
o sea
tu país
mí país
los países que crecían entre tu alma y mi alma
de repente duraban un instante y antes de irse
o desaparecer dejaban caer sábanas
llenas de nuestros sexos
que salían volando alrededor como perdices.
¿Quiere decir que cada vez que hicimos el amor
dejábamos nuestros sexos allí,
y ellos seguían vivitos y coleando como perdices suavísimas?
Qué raro, mirá que lavábamos las sábanas
con subordinación y valor
para que los jugos de la noche pasada
no inauguraran el pasado
y ningún pasado pusiera una oficina entre nosotros
para ordenarnos el hoy
porque el alma amorosa es desordenada y perfecta
tiene mucha limpieza y lindura
se necesita todo un Dios para encerrarla
como le pasó a Don Francisco
que así pudo cruzar el agua fría de la muerte.
Es bien raro eso de nuestros sexos volando
pero recuerdo ahora que cada vez que yo entraba en tu sexo
y me bañaban tus espumas purísimas con impaciencia
y dulzura y valor
me parecía oír un pajarerío en el bosque de vos
como amor encendiendo otro amor,
o más, es cierto que cada vez nuestros sexos resucitaban
y se ponían a dar vueltas entre ellos
como maripositas encandiladas por el fuego
y se querían morir de nuevo
buscando incesantemente la libertad
y había un país entre la vida y la muerte
donde todo era consolación y hermosura
y no poseíamos nuestro corazón
y nuestros sexos se perdían como almas en la noche
y nunca más los volvíamos a ver para entender
estudio los índices de la tasa de inversión bruta
los índices de la productividad marginal de las inversiones
los índices de crecimiento del producto amoroso
otros índices que es aburrido hablar aquí
y no entiendo nada.
La economía es bien curiosa
al pequeño ahorrista del alma lo engañan en wall street
los sueldos de la ternura son bajos
subsiste la injusticia en el mercado mundial del amor,
el aprendiz está rodeado de nubes que parecen elefantes,
eso no le da dicha ni desdicha
en medio de las razones
las redenciones
las resurrecciones.
Se lleva el alma a la nariz para sentir tus perjúmenes
estoy viendo volar los pajaritos que te salían del sexo
mejor dicho
de más allá todavía
de todo lo que valías
o brillabas
o eras
y dabas como jugos de la noche.



Si las cosas no fueran
Chico Sánchez Ferlosio


sábado, 22 de enero de 2011

Del Adios



"Entre las miserias de nuestra vida en la tierra,
el suicidio constituye el más preciado don que Dios ha concedido al hombre."

Plinio el Viejo


Auguste Mengin - Sapho 


Sapho (1851) fue la primera ópera que compuso Gounod. Trata del desdichado amor entre la poetisa griega y Phaon, que se debate entre el amor a Sapho y a Glycère; termina con la traición de Glycère, el sacrificio de Sapho y su posterior suicidio sumergiéndose en las aguas del mar. Pero instantes antes  la protagonista canta esta aria que refleja la desolación, la nobleza y dignidad del personaje.




¡Oh mi lira inmortal,
que en los tristes días
fiel a mis manos
fuiste siempre su consuelo!
En vano tu dulce murmullo
quiere ayudarme en mi sufrimiento,
no, no puedes curar
mi última herida;
Mi herida está en el corazón
Sólo la muerte puede terminar con mi dolor.
Adiós, antorcha del mundo,
desciendo al seno de las aguas,
Desciendo bajo las olas,
al descanso eterno.
El día que despunta,
Faón, lucirá para ti,
Pero, sin pensar en mí,
Volverás a ver la aurora.
Ábrete, amargo precipicio
voy a dormir para siempre en el mar.

El 1 de mayo de 1947, Evelyn McHale saltó desde la plataforma de observación del Empire State Building. El fotógrafo Robert Wiles tomó esta foto de McHale tan solo unos pocos minutos después de su fallecimiento.

Alfonsina y el mar
Mercedes Sosa




"Si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido..."


Final del poema de despedida "Voy a dormir",
Alfonsina Storni



viernes, 21 de enero de 2011

Abajo



Caravaggio - Baco enfermo (Autorretrato)

Cisne de primavera
Charles Bukowski


También en primavera mueren los cisnes
y ahí flotaba
muerto un domingo
girando de lado
en la corriente
y fui hasta la rotonda
y distinguí
dioses en carros,
perros, mujeres
que giraban,
y la muerte
se me precipitó garganta abajo
como un ratón,
y oí llegar a la gente
con sus canastos de camping
y sus risas
y me sentí culpable
por el cisne
como si la muerte
fuese algo vergonzoso
y me alejé
como un idiota
y les dejé
mi hermoso cisne.


El otoño se acerca
Ángel González

El otoño se acerca con muy poco ruido:
apagadas cigarras, unos grillos apenas,
defienden el reducto
de un verano obstinado en perpetuarse,
cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste.

Se diría que aquí no pasa nada,
pero un silencio súbito ilumina el prodigio:
ha pasado
un ángel
que se llamaba luz, o fuego, o vida.

Y lo perdimos para siempre.


Magician
Lou Reed

Mago

Mago, mago llévame en tus alas
y... aleja suavemente las nubes
Lo siento, siento tanto no tener conjuros,
sólo palabras para desvanecerme


Quiero un poco de magia para desvanecerme
Quiero un poco de magia para desvanecerme
Quiero contar hasta cinco
Darme vuelta y encontrarme con que no estoy
Volar entre la tormenta
Y despertarme en la calma


Libérame de este cuerpo
De este bulto que se mueve en mi interior
permitíme abandonar este cuerpo muy lejos
Estoy harto de mirarme
Odio este cuerpo doliente
Que la enfermedad lentamente ha desgastado.


Mago llévate mi espíritu
Por dentro soy joven y vital
Por dentro estoy vivo, por favor llévame
Tanto qué hacer - es demasiado pronto
Para que mi vida se termine
para que este cuerpo se pudra sin más.


Quiero alguna magia para seguir viviendo
Quiero un milagro... no quiero morir
Tengo miedo de dormirme y no volver a despertar
Y no volver a existir
Cerrar los ojos, desaparecer
y disolverme en la bruma.


Que alguien me escuche por favor.
No puedo sostener una taza de café en la mano
Mis dedos están débiles, las cosas se me caen.
Por dentro soy joven y hermoso
Queda demasiado por hacer,
me quitan hasta el aliento.


Doctor, usted, no es un mago - y yo no soy creyente
Necesito más de lo que la fe puede darme
Necesito creer en milagros - no sólo en números
Necesito magia que me lleve.


Necesito magia que me arrebate
Que me visite en esta noche estrellada
Que reemplace las estrellas, la luna, la luz - el sol se fue
hazme volar en la tormenta
Y despertarme en la calma.
Volar entre la tormenta
Y... despiertertarme... en... la... calma.



Don't Let it Bring You Down
Neil Young

No dejes que te deprima


El anciano yace al borde de la carretera,
Camiones que pasan de largo,
La luna llena hundiéndose por el peso de la carga
Y los edificios rascando el cielo.
El viento frio zumbando en el callejón en el amanecer
Y el periódico de la mañana que vuela.
Un hombre muerto yace al borde de la carretera
Con la luz del día en sus ojos.


No dejes que te deprima,
Sólo son castillos ardiendo,
Encuentra a alguien que se dé cuenta
Y recobrarás el sentido.


Un ciego corre a través de la luz de la noche
Con una respuesta en su mano,
Baja hasta avistar el río
Y podrás realmente entenderlo,
Luces rojas destellando en la lluvia a través de la ventana,
¿Puedes oír el lamento de las sirenas?
El blanco bastón que cae en la cuneta de la carretera
Si caminas solo a casa,


No dejes que te deprima,
Sólo son castillos ardiendo,
Encuentra a alguien que se dé cuenta
Y recobrarás el sentido.


No dejes que te deprima,
Sólo son castillos ardiendo,
Encuentra a alguien que se dé cuenta
Y recobrarás el sentido.

martes, 18 de enero de 2011

Liebestod



Herido de amor
(F. G. Lorca)
Joan Manuel Serrat




Gustave Doré - Un duel à la "navaja del santolio"

Cruz de Navajas
Mecano



Muerto de Amor
F.G. Lorca
¿Qué es aquello que reluce
por los altos corredores?
Cierra la puerta, hijo mío,
acaban de dar las once.
En mis ojos, sin querer,
relumbran cuatro faroles.
Será que la gente aquélla
estará fregando el cobre.

Ajo de agónica plata
la luna menguante, pone
cabelleras amarillas
a las amarillas torres.
La noche llama temblando
al cristal de los balcones,
perseguida por los mil
perros que no la conocen,
y un olor de vino y ámbar
viene de los corredores.

Brisas de caña mojada
y rumor de viejas voces,
resonaban por el arco
roto de la media noche.
Bueyes y rosas dormían.
Solo por los corredores
las cuatro luces clamaban
con el fulgor de San Jorge.
Tristes mujeres del valle
bajaban su sangre de hombre,
tranquila de flor cortada
y amarga de muslo joven.
Viejas mujeres del río
lloraban al pie del monte,
un minuto intransitable
de cabelleras y nombres.
Fachadas de cal, ponían
cuadrada y blanca la noche.
Serafines y gitanos
tocaban acordeones.
Madre, cuando yo me muera,
que se enteren los señores.
Pon telegramas azules
que vayan del Sur al Norte.
Siete gritos, siete sangres,
siete adormideras dobles,
quebraron opacas lunas
en los oscuros salones.
Lleno de manos cortadas
y coronitas de flores,
el mar de los juramentos
resonaba, no sé dónde.
Y el cielo daba portazos
al brusco rumor del bosque,
mientras clamaban las luces
en los altos corredores.


Rogelio de Egusquiza Barrena - Tristán e Isolda (La muerte)

Liebestod
(Muerte de amor)
Tristán e Isolda
(Richard Wagner)
Waltraud Meier bajo la dirección de Daniel Baremboin
Apertura de la Scala Milan 7/12/2007


Cuan dulce y suave
sonríe,
como se entreabren
sus ojos tiernamente
¿Le veis, amigos?
¿No le veis...?
¡Cómo resplandece
con luz creciente!
Cómo se alza
rodeado de estrellas.
¿No le veis?
¡Cuán valiente y enchido,
lleno y sublime,
se le inflama el corazón
en el pecho!
Y de sus labios
deleitosos y suaves
fluye un hálito dulce y puro:
¡Amigos, mirad!
¿No le percibís? ¿No le veis?
¿Tan sólo oigo yo esa melodía,
que tan maravillosa y quedamente,
suena desde su interior
en delicioso lamento
que todo lo revela,
en tierno consuelo, gentil reconciliación,
penetrando en mí, elevándose,
en dulces ecos
que resuenan en mí?
Esa clara resonancia que me circunda
¿es la ondulación de delicadas brisas?
¿Son olas de aromas embriagadores?
¡Cómo se dilatan y me envuelven!
¿Debo aspirarlas?
¿Debo percibirlas?
¿Debo beber o sumergirme?
¿O fundirme en sus dulces fragancias?
En el fluctuante torrente,
en la resonancia armoniosa,
en el infinito hálito
del alma universal,
en el gran Todo...
perderse, sumergirse...
sin conciencia...
¡supremo deleite!

lunes, 17 de enero de 2011

Rosas e yedra

"Mi seno -donde el hombre se desangra y expira-
Mudo, infinito amor al poeta le inspira,
Coronada de rosas lo mismo que de yedra".
La belleza (fragmento)
Charles Baudelaire





Sonata Apassionata en fa mayor n.º 23 Op 57
Ludwig Van Beethoven.
Valentina Lisitsa







/






Mi intención nunca fue hacer una película "sobre la RDA". Pero en mi primer año en la escuela de cine, a finales de 1997, estaba escuchando una sonata para piano de Beethoven y de pronto recordé lo que Lenin le había dicho a su amigo Máximo Gorky acerca de la "Appassionata". Dijo que era su pieza musical favorita, pero que para completar la revolución ya no quería volver a escucharla, porque al hacerlo le daban ganas de "acariciarle la cabeza a la gente y decirle cosas estúpidas y amables" en un momento en que era "necesario aplastar cabezas, aplastarlas sin piedad"

Florian Henckel von Donnersmarck, director de La Vida de los Otros


Das Leben der Anderen
(La vida de los Otros)


domingo, 16 de enero de 2011

A cada edad su música y afán



Mi niñez
J. M. Serrat




"O lieb, so lang du lieben kannst!
O lieb, so lang du lieben magst!
Die Stunde kommt, die Stunde kommt,
wo du an Gräbern stehst und klagst!"


"¡Oh, ama, ama mientras puedas!
¡Oh, ama, ama mientras te guste amar!
Llegará la hora, llegará la hora
en la que sobre las tumbas te lamentarás."

Uhland y Freiligrath


Liebestraum n.º 3
(O lieb, so lang du lieben kannst)
Drei Notturni (Sueños de amor)
Franz Liszt






François Gérard - Psique y Eros

Habanera del primer amor
Vainica Doble


Auguste Toulmouche - Le Billet


A la música
Arthur Rimbaud

Plaza de la Estación, en Charleville

A la plaza que un césped dibuja, ralo y pobre,
y donde todo está correcto, flores, árboles,
los burgueses jadeantes, que ahogan los calores,
traen todos los jueves, de noche, su estulticia.


-La banda militar, en medio del jardín,
con el vals de los pífanos el chacó balancea:
-Se exhibe el lechuguino en las primeras filas
y el notario es tan sólo los dijes que le cuelgan.


Rentistas con monóculo subrayan los errores:
burócratas henchidos arrastran a sus damas
a cuyo lado corren, fieles como cornacas,
-mujeres con volantes que parecen anuncios.


Sentados en los bancos, tenderos retirados,
a la par que la arena con su bastón atizan,
con mucha dignidad discuten los tratados ,
aspiran rapé en plata , y siguen: «¡Pues, decíamos!...»


Aplastando en su banco un lomo orondo y fofo,
un burgués con botones de plata y panza nórdica
saborea su pipa, de la que cae una hebra
de tabaco; -Ya saben, lo compro de estraperlo.


Y por el césped verde se ríen los golfantes,
mientras, enamorados por el son del trombón,
ingenuos, los turutas, husmeando una rosa
acarician al niño pensando en la niñera...


Yo sigo, hecho un desastre, igual que un estudiante,
bajo el castaño de indias, a las alegres chicas:
lo saben y se vuelven, riéndose, hacia mí,
con los ojos cuajados de ideas indiscretas.


Yo no digo ni mú, pero miro la carne
de sus cuellos bordados, blancos, por bucles locos:
y persigo la curva, bajo el justillo leve,
de una espalda de diosa, tras el arco del hombro.


Pronto, como un lebrel, acecho botas, medias...
-Reconstruyo los cuerpos y ardo en fiebres hermosas.
Ellas me encuentran raro y van cuchicheando...
-Mis deseos brutales se enganchan a sus labios...




Manuel Franquelo - Sin titulo




Sarabande
Philippus Hacquart


Amor más poderoso que la vida
Jaime Gil de Biedma,

La misma calidad que el sol de tu país,
saliendo entre las nubes:
alegre y delicado matiz en unas hojas,
fulgor de un cristal, modulación
del apagado brillo de la lluvia.

La misma calidad que tu ciudad,
tu ciudad de cristal innumerable
idéntica y distinta, cambiada por el tiempo:
calles que desconozco y plaza antigua
de pájaros poblada,
la plaza en que una noche nos besamos.

La misma calidad que tu expresión,
al cabo de los años,
esta noche al mirarme:
la misma calidad que tu expresión
y la expresión herida de tus labios.

Amor que tiene calidad de vida,
amor sin exigencias de futuro,
presente del pasado,
amor más poderoso que la vida:
perdido y encontrado.
Encontrado, perdido...


Haiku
Jorge Luis Borges

Callan las cuerdas.
La música sabía
lo que yo siento.



 Todas las mañanas de mundo
(Tous les matins du monde)
Alain Corneau (1991)

Dialogo final de un Monsieur de Sainte-Colombe ya anciano y sumido en una profunda melancolía por la muerte de su mujer y el todavía joven Marin Marais, que ama a su hija y a la vez está decidido a ser su discípulo para perfeccionar el uso de la viola, donde le enseña el significado profundo de la música que no es material, es para el alma.




Caravaggio - Descanso en la huida a Egipto (detalle)


Suite n°1 para cello en Sol mayor BWV 1007
Johann Sebastian Bach
Yo-Yo Ma


"!Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor, y un símbolo,"
Arte poética (fragmento)
Jorge Luis Borges









sábado, 15 de enero de 2011

Niebla



La niebla envuelve desde hace días la ciudad que luce mortecina y húmeda. Durante mis paseos -matutinos cuando "a priessa cantan los gallos e quieren quebrar albores" o al anochecer cuando "se pueblan de tinieblas los espacios" que dicen los poetas- las personas y las cosas surgen desdibujadas, tal que siluetas, de la nada y como por las artes mágicas de algún burlón prestidigitador se plantan ante ti, no sin antes sugerirte con sus contornos difuminados seres, entes o presencias, que en esto la imaginación de cada cual es dueña y señora. Lo que yo hago es fiarme de mi perro, que es tremendamente practico y cual si fuese un Santo Tomás canino solo se fía de lo que... bueno, de lo que huele y si no ladra, es benigno o inocuo.



Amarcord
Federico Fellini (1973)



En la niebla
Herman Hesse

¡Qué extraño es vagar en la niebla!
En soledad piedras y sotos.
No ve el árbol los otros árboles.
Cada uno está solo.

Lleno estaba el mundo de amigos
cuando aún mi cielo era hermoso.
Al caer ahora la niebla
los ha borrado a todos.

¡Qué extraño es vagar en la niebla!
Ningún hombre conoce al otro.
Vida y soledad se confunden.
Cada uno está solo.

The Mist Soundtrack
The Host of Seraphim (Dead Can Dance)
Mark Isham 




viernes, 14 de enero de 2011

El Sur


"No puedo ya ir contigo, Peter. He olvidado volar, y...
Wendy se levantó y encendió la luz: él
lanzó un grito de dolor... "
J. M. Barrie

El Sur
Victor Erice



La lluvia cae en el polvo igual que en el poema
de Li Po. En el sur
los días tienen ojos grandes
y redondos; en el sur el trigo ondula,

sus crines danzan en el viento,
son la bandera
descamisada de mi embarcación;

en el sur la tierra huele a lino blanco,
a pan en la mesa,
el fulvo ardor de luz invade el agua,
cayendo sobre el polvo, leve, encendida.

Eugenio de Andrade


jueves, 13 de enero de 2011

Señora, su sombra cubre esta página


"...Tendrías quince años. Yo, entonces, estaría
paseando mis sueños de niño no sé dónde.
¿Dónde estarás ahora?
Oh muchacha lejana que quizá hubiera amado
de no ser por el tiempo, el tiempo... siempre el tiempo..."

José Mª Valverde



Jeremy Lipking - Danielle

The first time ever I saw your face
Roberta Flack

La primera vez que vi tu cara
pensé que el sol estaba en tus ojos,
y la luna y las estrellas
eran los regalos que entregabas
a la oscuridad y al límite de los cielos.


La primera vez que besé tu boca
sentí el movimiento de la tierra en mi mano
temblando como el corazón de un pajarito prisionero
que estaba allí a mis ordenes... mi amor.


La primera vez que me acosté contigo
sentí tu corazón tan cerca del mío
;y sabía que nuestra alegría inundaría la tierra
;hasta el final de los tiempos... mi amor.


La primera vez que vi tu cara...
Tu cara, tu cara, tu cara...





Jan van Eyck - Retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa

¿Donde estarás?
Ismael Serrano




Kissing You
Sade

Besandote
Orgullosa puedo soportar mil pruebas
El fuerte nunca caerá
Pero observando las estrellas sin ti
Mi alma llora

Creciente corazón esta lleno de dolor
Oooh, Oooh, el dolor
Porque estoy besándote, Oooh
Estoy besándote, Oooh

Tócame profundamente, honesto y fielmente
Entrégate a mí por siempre
Porque estoy besándote, Oooh
Estoy besándote, Oooh

¿Dónde estás ahora?
¿Dónde estás ahora?
Porque estoy besándote, Oooh
Estoy besándote, Oooh


Casimiro Sainz y Saiz - Retrato de señora

Como quien oye llover
Octavio Paz

Óyeme como quien oye llover,
ni atenta ni distraída,
pasos leves, llovizna,
agua que es aire, aire que es tiempo,
el día no acaba de irse,
la noche no llega todavía,
figuraciones de la niebla
al doblar la esquina,
figuraciones del tiempo
en el recodo de esta pausa,
óyeme como quien oye llover,
sin oírme, oyendo lo que digo
con los ojos abiertos hacia adentro,
dormida con los cinco sentidos despiertos,
llueve, pasos leves, rumor de sílabas,
aire y agua, palabras que no pesan:
lo que fuimos y somos,
los días y los años, este instante,
tiempo sin peso, pesadumbre enorme,
óyeme como quien oye llover,
relumbra el asfalto húmedo,
el vaho se levanta y camina,
la noche se abre y me mira,
eres tú y tu talle de vaho,
tú y tu cara de noche,
tú y tu pelo, lento relámpago,
cruzas la calle y entras en mi frente,
pasos de agua sobre mis párpados,
óyeme como quien oye llover,
el asfalto relumbra, tú cruzas la calle,
es la niebla errante en la noche,
como quien oye llover
es la noche dormida en tu cama,
es el oleaje de tu respiración,
tus dedos de agua mojan mi frente,
tus dedos de llama queman mis ojos,
tus dedos de aire abren los párpados del tiempo,
manar de apariciones y resurrecciones,
óyeme como quien oye llover,
pasan los años, regresan los instantes,
¿oyes tus pasos en el cuarto vecino?
no aquí ni allá: los oyes
en otro tiempo que es ahora mismo,
oye los pasos del tiempo
inventor de lugares sin peso ni sitio,
oye la lluvia correr por la terraza,
la noche ya es más noche en la arboleda,
en los follajes ha anidado el rayo,
vago jardín a la deriva
entra, tu sombra cubre esta página.