O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

sábado, 31 de julio de 2010

Déjà vu



H
emos perdido aún este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

He visto desde mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.

A veces como una moneda
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.

Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.

Entonces, dónde estabas?
Entre qué gentes?
Diciendo qué palabras?
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?

Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.

Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.


Poema 10
Pablo Neruda


Fernando O'Connor - Thonet



Grey Room
Damien Rice



Habitación Gris

Bueno, yo ya he estado aquí antes,
sentado en el suelo de esta habitación tan tan gris,
en la que permanezco todo el día.
No como, pero juego con esta comida tan gris.

Desolado, si hay alguien que reza por mi, entonces puede que no me derrumbe.
Desolado, incluso aunque intente gritar, no podría hacerlo tan fuerte como quisiera.

Vuelvo a estar sólo otra vez,
y vuelvo lentamente a casa,
sólo, arrastrándome de nuevo, pendiente del teléfono.

Si, bueno, ya he estado aquí antes,
sentado en el suelo, con mi ánimo tan gris.
Me quedo despierto toda la noche
y todo lo que puedo escribir, es esta gris melodía.

Así que reza por mi, niño,
sólo durante un momento, que puede que estalle.
Reza por mi niño, o quizás una sonrisa por ahora sea suficiente.

Porque vuelvo a estar sólo otra vez,
y vuelvo lentamente a casa, sólo,
arrastrándome de nuevo, pendiente del teléfono.

¿Puedo contar contigo para que seas quien me abra las puertas?
¿Puedo contar contigo para que seas mi montaña de arena?
¿Puedo contar contigo para cruzar el puente cuando haya tormenta?
¿Puedo contar aún contigo para mantenerme caliente?

¿Y si esprimo mi parra y me bebo mi propio vino?,
porque yo esprimo mi parra y me bebo mi vino.
Sí, porque nada está perdido, sólo está congelado en el congelador.
Y es hora de volver a abrir, aunque no haya nadie esperando en la puerta.

Porque todavía estoy aquí para sostenerte la puerta.
Todavía estoy aquí para hacer tu montaña de arena.
Todavía estoy aquí para ayudarte a cruzar el puente bajo la tormenta.
Todavía me tienes para mantenerte caliente.

Más caliente que caliente,
más caliente que caliente.