O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

sábado, 7 de mayo de 2011

Cumpleaños

Mañana, 8 de mayo, además de ser el aniversario del final de la II Guerra Mundial es mi cumpleaños. (Algunos menos años cumplo que tal evento). Quedan todos ustedes invitados (y si los aliados quieren tocar fanfarrias y desfilar en mi honor, no seré yo quien se lo prohíba).

Así que como hoy es sábado, la fiesta comenzará a las 0,00 A.M., por lo que mañana ustedes sabrán excusar  la ausencia de post en este (su) rincón.  ;-)

Lo dicho,quedan todos invitados.

Aniversari
Manel

Cumpleaños

Las luces se han apagado, han sacado el pastel,
aplaudían los padres, los tíos, los amigos
todos a la vez, aunados en un único grito,
“que pida un deseo, que pida un deseo”.
Y tú, nerviosa, como siempre que te toca ser
el centro de atención,
has fijado los ojos en un punto impreciso del comedor
un segundo, dos segundos, tres segundos, cuatro y cinco.
Tus ojos cabalgaban buscando un deseo,
las velas quemaban y algunos amigos
te enfocaban con cámaras de retratar,
una voz comentaba “ay, qué guapa está”
y yo, en el fondo, apuraba la copa decidido
a encontrar un rinconcito para hacerme pequeño, pequeño.
Del tamaño de una mosca, del tamaño de un mosquito.
Para una vez empequeñecido, bajo los taburetes
y la mesa alargada por los dos caballetes,
abrirme paso con prudencia por un entramado
de zapatos de invierno, de confeti aplastado,
y esprintar maldiciendo la longitud de mis nuevos pasitos
y esconderme entre un corcho y la pared
justo a tiempo de que no me coma el maldito gatito.
Y escalar las cenefas de tu vestido
y falcar el pie izquierdo en un descosido
y llegarte a la espalda y sentarme en un botón
y coger un poquito de aire y, de un saltito,
agarrarte un cabello e impulsarme
en un último salto final
y acceder a tu deseo atravesando la pared del lagrimal.
¡Ahora un pie! ¡Ahora un brazo! ¡Ahora el torso! ¡Ahora la cabeza!


Y ya dentro del deseo, ver si hay buen ambiente,
repartir unas tarjetas, ser amable con la gente
y con maneras de joven discreto y educado
presentar mis respetos a la autoridad,
escuchar atento batallitas curiosas a los más viejos,
hacerme fotos graciosas con otros ilustres viajeros
y con un hombre con corbata que no sé quién es.
Y en la nube de sueños que tienes a tu alcance
y entre otros que, lo siento, pero ya no vivirás nunca,
detectar un caminito que me aleje del grupo
o una sombrita tranquila donde, desapercibido,
tumbarme un rato y, por fin, relajarme celebrando
el placer indescriptible que es estar contigo, hoy que te haces mayor,
mientras fuera del ojo las velas se van apagando.



4 comentarios:

Alma dijo...

Muchas felicidades :)

CANTACLARO dijo...

.

Max, ya estoy imaginando la gran celebración que vas a tener con motivo de tu cumpleaños. Quiero unirme al festejo y desearte un feliz día. Vengan muchas celebraciones por muchos años más y que nosotros tengamos el disfrute de tu/nuestro rincón de forma indefinida!...!!!

¡Salud, amigo!!

Un beso,

Ana Lucía

.

Anónimo dijo...

Así pues felicidades, descansa que lo mereces!

Max Lucero dijo...

Gracias a todos.

Tomaos una copa que invito.

Besos y abrazos.

Max