O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

sábado, 14 de mayo de 2011

De nuevo


Parece que los de Blogger ya han terminado la limpieza anual, que todo esta reluciente y sin macula de polvo. Pues nada seguiremos....

Decíamos ayer...


Mejor no digo nada. El fin de semana amenaza con ser terrible. En el meridiano de la campaña electoral y para mas inri, esta noche la sombra del Festival de Eurovisión planeando en el aire y los coletazos en los informativos del terremoto en Lorca para regodeo de periodistas morbosos.

Me iré al huerto de mi amigo y veré lo que puedo conseguir. Los primeros calabacines deben estar ya dispuestos y esperándome para elaborar una receta que he encontrado en la red.


Little Wing
Jimi Hendrix

Ala pequeña


Y ella está andando por las nubes
con una mente circense que va corriendo en círculos
mariposas y cebras
y rayos de luna, y cuentos de hadas
en todo esto es lo que piensa ella
cabalgando en el viento.


Cuando estoy triste, ella viene a mí
con un millar de sonrisas, que me ofrece libremente
está bien, dice ella, está bien
toma lo que quieras de mí
cualquier cosa.


Vuela, ala pequeña,
Sí, sí, sí, ala pequeña



Los ingredientes:

2 calabacines, 60 gramos de colas de gambas, una cucharada de pan rallado, una cucharada de aceite de oliva, sal, un diente de ajo, una cebolla pequeña y una pizca de enebro.

Preparación:

Lava los calabacines y despúntalos, córtalos en gruesas rodajas que deberás ahuecar con cuidado para después rellenar. La pulpa del calabacín se reserva para su posterior uso, y mientras sala las rodajas de calabacín y déjalas boca abajo para que se escurran.

Calienta un poco de aceite de oliva en una sartén antiadherente y vierte el ajo pelado y la cebolla picada. Cuando ésta empiece a transparentar, añade las colas de gambas peladas y rehoga. Tritura la pulpa de calabacín y agrégala al sofrito, rectifica de sal y añade también el enebro. Apaga el fuego y déjalo reposar.

A continuación prepara una fuente para horno donde colocarás los calabacines que irás rellenando con el sofrito de gambas, espolvorea el pan rallado y riega con el aceite sobrante de la sartén.

Con el horno precalentado a 180º C, hornea los calabacines unos 20 minutos, y si ves que quedan duritos, añade una cucharada de agua caliente. Decora como más te guste y acompaña con un poco de salsa de yogur, cocktail, etc.