O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Acepta este deseo



Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
P. Neruda




I tried to leave you
Leonard Cohen




Acepta este deseo

Muchos hombres han amado la campana.
Tú los ataste al cuadrilátero.
Todo el mundo que te quiso
descubrieron que ellos te querrían siempre nuevamente.
Tu belleza está perdida para ti misma
como si estuviera perdida para ellos.

¡Oh acepta este deseo de mi lengua!
Por todas las cosas inútiles que han hecho mis manos
déjame ver tu belleza marchita
como harías por el que amas.

Tu cuerpo es como un faro
que revela mi pobreza.
Me gustaría intentar tu caridad.
Hasta que llores debes intentar mi avaricia
y todo depende de
cuan cerca duermas tu de mi esta noche.

Solo acepta este deseo de mi lengua
Por todas las cosas solitarias que han hecho mis manos
déjame ver tu belleza marchita
como harías por el que amas.

Hambriento como un arco
por el que han pasado las tropas
permanezco en ruinas tras de ti
con tu ropa de invierno tu correa de la sandalia rota
me gustaría verte desnuda sobre allí
especialmente de espaldas.

¡Ah acepta este deseo de mi lengua!
Por todas las cosas inútiles que han hecho mis manos
desata para mí tu túnica hecha a mano
como harías por el que amas

Tú tienes fe en el hombre mejor
Yo me temo que él se fue
Así que déjame juzgar tu asunto amoroso
en esta muy habitación donde yo he sentenciado el mío a muerte.
Incluso llevaré esta vieja corona de laurel
que él se ha quitado de la cabeza.

Solo acepta este deseo de mi lengua
Por todas las cosas solitarias que han hecho mis manos
Déjame ver tu belleza marchita
como harías por el que amas.