O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

martes, 21 de julio de 2009

Auditorio de Mecenas

«Discite iustitiam, moniti, et non temnere divos»
Virgilio (Ene. VI, 620).
(Aprended la justicia, oh vosotros advertidos, y a no despreciar a los dioses).

Carmina vel coelo possunt deducere lunam.
Las palabras mágicas (la poesía) pueden traer la luna (del cielo a la tierra).
Virgilio (Ecle. VIII, 69).


Fortuna Imparatrix Mundi
Carmina Burana

Carl Orff





Hay en Roma un lugar, en la zona de Leopardi dell'Esquilino, que los turistas no suelen visitar. Solo es posible hacerlo en algunas visitas y si previamente han sido organizadas por el comune, pero merece la pena hacerlo y si es en hora de comida mejor y aprovechar al tiempo para comer y pedir una excelente pizza o un riquísimo rizzotto en la trattoria "Templo di Micenate" que esta justo enfrente.

Se trata de los restos de un auditorium que formaba parte de la magnifica villa de Mecenas, el gran protector de las artes y amigo de Augusto, se encuentra casi totalmente bajo tierra. En realidad era un gran comedor de verano, al aire libre, en los jardines de la villa. Rodeado de nichos con pinturas al trampantojo que, tal vez en su día, fueron ocupados por esculturas de musas, venus o dioses que entre flores y al frescor del agua y el arrullo de las fuentes servía de escenario a veladas literarias.

Un escalofrío te recorre la columna vertebral cuando lo visitas y piensas que, en ese mismo lugar en el que tú ahora estas pisando, hace más de 2.000 años, genios como Virgilio y Horacio, recitaron sus versos.








Auditorium di Mecenate




Non omnis moriar multaque pars mei
vitabit Libitinam; usque ego postera
crescam laude recens, dum Capitolium
scandet cum tacita virgine pontifex.

Dicar, qua violens obstrepit Aufidus
et qua pauper aquae Daunus agrestium
regnavit populorum, ex humili potens
princeps Aeolium carmen ad Italos
deduxisse modos. Sume superbiam
quaesitam meritis et mihi Delphica
lauro cinge volens, Melpomene, comam.
Horacio (Odas,3,30,6)

No moriré del todo, y una gran parte de mí evitará la Libitina, (es decir, la muerte, la aniquilación) yo seguiré creciendo, siempre joven con la alabanza posterior, mientras el pontífice sube al Capitolio con la virgen silenciosa, la gran Vestal. Se dirá que yo, por donde el estruendoso Auficio mete ruido, o por donde el Daunus, casi seco ha reinado sobre los pueblos rústicos, yo, desde un origen humilde he llegado a ser el primero que ha convertido los poemas Eolios en versos Italianos. ¡Oh, Melpomene! Llénate de orgullo, un orgullo apropiado a mis méritos, y ciñe mi cabellera de buen grado con la corona de laurel, atributo de Apolo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

soy un arqueólogo muy interesado en visitar el auditorio, ¿me podrías decir que gestiones hicistes para la visita?
muchísimas gracias
mensilla@hotmail.com
mi nombre José Carlos

Max Lucero dijo...

Lo mejor es pasarte por la Comune di Turismo di Roma:
Comune di Roma
Piazza del Campidoglio, 1
00186 Roma

o en

Ufficio turismo
Via Leopardi 24
00185 Roma

Te informaran de todo lo necesario y los días y horas de visitas.
Este es su email:
turismo@comune.roma.it

Te envio e-mail.

Feliz visita

Max