O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Laura


Un poema de amor y muerte









“Nunca olvidaré el fin de semana en que murió Laura".

Así comienza "Laura" de Otto Preminger, una de las películas más fascinantes que nunca se han filmado. La voz que lo narra en tono fúnebre podía ser la de un asesino pero no, el misterio no se cierne sobre el asesino sino sobre un cadáver. El rostro de una hermosa víctima, que podemos admirar gracias a un obsesionante retrato, queda destrozado por un disparo y un policía intenta reconstruir sus rasgos explorando el mundo en que vivió, la jet set de una Nueva York sofisticada y amoral.


Imponente nuestro policía observa como esta borrosa cara cobra vida ante sus ojos a través de la evocación de un cínico escritor, Waldo Lydecker, que la amó bajo la forma de una criatura bella, esquiva y exquisita. Hasta tal extremo se deja llevar por la ilusión que acaba por arrastrarnos en un malsano fetichismo, y tanto él como nosotros la perseguimos en su apartamento, su ropa, su perfume, su diario...Fatigado ese hombre se sienta frente al retrato, cierra los ojos y, en unos de los momentos mas grandes de toda la historia del cine, la puerta se abre y entra Laura, la ilusión se hace realidad.


Como no soy un spoiler, el resto (si es que aún no lo has hecho) tendrás que correr al vídeo club de la esquina y alquilar el DVD. si quieres contemplar, entre otras muchas maravillas, una de las más hermosas declaraciones de amor que el cine nos ha regalado.

2 comentarios:

CANTACLARO dijo...

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Max,

He quedado con una curiosidad y espero puedas despejarla, por favor. No he corrido a alquilar la película, no la conozco sin embargo quiero conocer esa declaración de amor la que hablas. Siempre es agradable saber que ha habido tanta gente que ha dicho de manera mágica cada cosa.

Agradeceré infinitamente tu atención.

Afectuosamente,

Ana Lucía

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Max Lucero dijo...

En esta película todo está velado, nada es evidente. No quiero ser pedante pero, haz de tener en cuenta que, nada es lo que parece ni los personajes sienten lo que creemos detectar en sus caras, en sus gestos o en sus miradas. Sus palabras no son tan importantes como los elocuentes silencios, su presencia no dice tanto de ellos como sus ausencias.

Mira esto:

http://www.youtube.com/watch?v=HiZaCxfw6aw

La escena esta contada tres hilos narrativos a la vez, Laura, el escritor Waldo (soberbio Clifton Webb) y la voz del mismo en su programa de radio. Pura magia.
Pero mejor que la vea completa ya que toda la película es un canto al amor idealizado y una obra maestra.

Puede verla completa, aunque dividida en partes aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=u_Bmja15IfQ
siguiendo los vídeos relacionados como Laura (nº de parte) 1944.

Celebro que le haya gustado.

Max