O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

martes, 28 de diciembre de 2010

Vertedero de corazones


Alfred Stevens – Le bain

El vino entra en la boca
Y el amor entra en los ojos;
Esto es todo lo que en verdad conocemos
Antes de envejecer y morir.
Así llevo el vaso a mi boca,
Y te miro, y suspiro.

William Butler Yeats



Hearts and Bones
Paul Simon




Un judío y una medio judía errantes,
libres para ir a donde quieran
viajan juntos
por la Sangre de Cristo,
las Montañas de la Sangre de Cristo,
en Nuevo Méjico,
en lo que es la última etapa de un viaje
que empezaron hace ya mucho tiempo.
La estructura de una relación amorosa
se despliega como un arco iris sobre el aire del desierto.
En los pasos de montaña caen piedras.


Vertederos de corazones
Corazones y huesos
Vertederos de corazones


Pienso en el año pasado.
Vuelvo a mirar por las rendijas de la memoria.
Dos personas que se casaron.
La ceremonia fue una barbaridad.
La novía parecía tener una enfermedad contagiosa,
mentía y se excitaba como una novia.
Es posible que estas cosas hayan afectado
al tipo que está con la chica.
La estructura de una relación amorosa.
Sus manos deslizándose por su pelo.
El amor es como la sacudida de un rayo hasta que brota el gemido.


Vertedero de corazones
Corazones y huesos
Vertedero de corazones


Y ¡Uuuu aaaah!
Ella dijo: “¿Porqué?
¿Porqué no conducimos toda la noche
y amanecemos en México?
¡Oh! Yo...
Yo no conozco nada de nada
de México.
Y dime por qué.
¿Por qué no puedes quererme
por lo que soy
y donde estoy?”
Él le dijo:
“Porque las cosas no son así, cariño.
Así es como yo te quiero.
Así es como yo te quiero”.


Un judío y una medio judía errantes
volvieron a sus respectivas costas de origen
para frecuentar a los viejos conocidos,
salir de vez en cuando
y hacer conjeturas sobre quién resultó más dañado.
El paso del tiempo dirá si este consuelo
constituirá su recompensa.
La estructura de una relación amorosa
aguarda su reparación.
Si se cogen dos cuerpos y se retuercen hasta formar otro nuevo
los corazones y los huesos de cada uno
no quedarán deshechos.


Vertedro de corazones
Corazones y huesos