O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

viernes, 23 de abril de 2010

Aniversario




Vals de aniversario
Jaime Gil de Biedma

Nada hay tan dulce como una habitación
para dos, cuando ya no nos queremos demasiado,
fuera de la ciudad, en un hotel tranquilo,
y parejas dudosas y algún niño con ganglios,

si no es esta ligera sensación
de irrealidad. Algo como el verano
en casa de mis padres, hace tiempo,
como viajes en tren por la noche. Te llamo

para decir que no te digo nada
que tú ya no conozcas, o si acaso
para besarte vagamente
los mismos labios.

Has dejado el balcón.
Ha oscurecido el cuarto
mientras que nos miramos tiernamente,
incómodos de no sentir el peso de tres años.

Todo es igual, parece
que no fue ayer. Y este sabor nostálgico,
que los silencios ponen en la boca,
posiblemente induce a equivocarnos

en nuestros sentimientos. Pero no
sin alguna reserva, porque por debajo
algo tira más fuerte y es (para decirlo
quizá de un modo menos inexacto)
difícil recordar que nos queremos,
si no es con cierta imprecisión, y el sábado,
que es hoy, queda tan cerca
de ayer a última hora y de pasado

mañana
por la mañana...






¡Oh cristalina fuente,
si en esos tus semblantes plateados
formases de repente
los ojos deseados
que tengo en mis entrañas dibujados!

Cántico Espiritual
San Juan de la Cruz



Ἑλένη
Render 3D - 16/4/2010



Tu vientre y otros resabios
Blas de Otero

La juventud
su paso acelerado ojos de acero manos más de dos
alegría
escuchar un disco cuadrado hacer el amor con la mujer
del prójimo (¿no somos todos prójimos'?)
el aturdimiento del atardecer
el microcosmos de la física moderna
-después de muerto me basta ser electrón-
mi juventud tirada por la ventana
tu piel papel de seda
tus senos uno al sol el otro en la sombra
mi deambular por los barrios galdosianos
el electroshock de súbito
alegría
dios es bueno en tanto la mujer responda
quédate esta noche a desayunar
me permito exclamar oh tu entrepierna en voz baja
quiero vivir en América
qué coño en América del Sur,
he visto demasiadas tierras
todas caben en tu axila
salgamos de la habitación por la puerta de urgencia
compremos un buen periódico clara utopía
y saludemos a la juventud desde los cincuenta y siete años
como diecisiete como veintiuno como tu vientre de malvavisco

2 comentarios:

Anónimo dijo...

De cumple?

Congratulations desde el Polo Norte!

Besitos.

Max Lucero dijo...

Si de algo, que no de alguien.

De todas formas gracias.

Tiene gracia la cosa, tú en el Polo Norte tan feliz y el pobre Max a 25º F. con bronquitis...

;)

Besos.