O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

jueves, 15 de abril de 2010

El silencio del cordero



“Angustiado él, y afligido, no abrió su boca;
como cordero fue llevado al matadero;
y como oveja delante de sus trasquiladores,
enmudeció, y no abrió su boca”
(Isaías 53:7).


Ayer por la tarde una enfermera, que más pareciese el Sargento Thomas Highway (Clint Eastwood) en Heartbreak Ridge, me humilló e hizo, al ordenarme que me bajara los pantalones, que me sintiera como la víctima que sumisa se dirige impotente al altar en el cual va ha ser inmolada.

¡Los dioses te lo demanden, Señorita "Tom" Highway !



Pero mis suplicas fueron oídas y esta mañana los dioses han mandado un ángel de manos de seda.

¡Oh, padre del Olimpo, gracias os sean dadas!