O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

viernes, 25 de febrero de 2011

De tu pelo, hace mil lunas, estoy enredado...





¿Cómo a mí te entregaste, luz morena?
¿por qué me diste llenos
de amor tu sexo de azucena
y el rumor de tus senos?
Federico García Lorca





Poema 19
Pablo Neruda

Niña morena y ágil, el sol que hace las frutas,
el que cuaja los trigos, el que tuerce las algas,
hizo tu cuerpo alegre, tus luminosos ojos
y tu boca que tiene la sonrisa del agua.

Un sol negro y ansioso se te arrolla en las hebras
de la negra melena, cuando estiras los brazos.
Tú juegas con el sol como con un estero
y él te deja en los ojos dos oscuros remansos.

Niña morena y ágil, nada hacia ti me acerca.
Todo de ti me aleja, como del mediodía.
Eres la delirante juventud de la abeja,
la embriaguez de la ola, la fuerza de la espiga.

Mi corazón sombrío te busca, sin embargo,
y amo tu cuerpo alegre, tu voz suelta y delgada.
Mariposa morena dulce y definitiva
como el trigal y el sol, la amapola y el agua.




Julio Romero de Torres - La esclava




Black is the color
The Corrs

Negro es el color


Negros son los cabellos
de mi amor verdadero,
se diría que su rostro
es de algún hada de cuento.
Con las manos bien limpias
y este rostro tan bello
beso el suelo que pisa.

A mi amor yo lo quiero
y él lo sabe. Amo el suelo
dondequiera que vaya.
Si distingues su huella
en el suelo, es que acaso
como me aconsejaste
ahora te he aconsejado.

Hasta el Clyde yo me acerco
a sufrir y llorar,
mas no logro dormir
satisfecha jamás.
Le pondré una misiva,
unas líneas tan sólo:
que por él yo la muerte
sufriría mil veces.

Negros son los cabellos
de mi amor verdadero,
se diría su rostro
de algún hada de cuento.
Con las manos bien limpias
y este rostro tan bello
beso el suelo que pisa.