O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

domingo, 13 de febrero de 2011

Error de calculo, cariño


Que hermosa te he visto, señora calculadora, ayer mañana pasar por la calle San Francisco. Tu melena caoba al viento, los ojos, tan bellos como hielo de iceberg, fijos diez metros delante, decidida, sin dudas, sin la más leve vacilación. Tan solo el ceñido pantalón y el balanceo de caderas me hizo añorar nuestros días de "terciopelo".

¿Te acuerdas, señora frialdad de los ojos grises, la noche en sacaste tu calculadora de sentimientos y  enviaste a "mi mejor amiga y confidente" -dijiste- con la carta-contrato-ultimátum? Nunca te lo agradeceré bastante. ¿Te contó que cambió al lado izquierdo de la cama porque tu perfume, "demasiado empalagoso" dijo, aún persistía en el derecho?



Der Rosenkavalier Op. 59
(El caballero de la rosa
Música de Richard Strauss-libreto de Hugo von Hofmannsthal
Vesselina Kasarova (Octavio) Malin Hartelius (Sofía)
The Zurich Opera (Orquesta)Franz Welser-Möst (Director)

Presentación de la Rosa

OCTAVIO
Me ha sido otorgado el honor
de presentar...
ante la nobilísima e ilustre prometida,
en nombre de mi primo,
de la familia Lerchenau,
la rosa que simboliza su amor

SOFÍA
(tomando la rosa)
Quedo muy obligada a vuestra gracia.
Quedo muy obligada a vuestra gracia
por toda la eternidad.

(Un atisbo de confusión le embarga
mientras aspira el aroma de la rosa)

Realmente huele
como si se tratase de una rosa auténtica.

.OCTAVIO
Sí, tiene unas gotas
de esencia de rosas de Persia

SOFÍA
Es como una rosa del cielo.
Como del más sagrado de los paraísos.
¿No le parece?

(Octavio se inclina sobre la rosa
que sostiene Sofía. Después se
yergue y contempla su boca)

Es como un saludo del cielo.
Casi más de lo que uno puede soportar.
Te atrae como si te ataran un lazo
alrededor del corazón

(En voz baja)

¿Dónde y cuándo
me he sentido yo tan dichosa?

OCTAVIO
(acompañándola inconscientemente)
¿Dónde y cuándo
me he sentido yo tan dichoso?

SOFÍA
(para sí)
Debo regresar aunque ello suponga
morir por el camino.
Pero no moriré. Eso queda muy lejos.
Tenemos tiempo y la eternidad se funde
en este instante de felicidad
que no podré olvidar mientras viva.

OCTAVIO
(al mismo tiempo que ella)
Era un jovenzuelo
que ni siquiera la conocía.
Pero, ¿quién soy?
¿Cómo podría estar junto a ella?
¿Cómo podría traerla junto a mí?
Si no fuera un hombre
los sentidos me abandonarían.
Este instante de felicidad
no lo podré olvidar mientras viva.