O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

lunes, 21 de febrero de 2011

Nocturno #1 y único


Anoche salí a pasear...



Walking After Midnight
Patsy Cline

Paseando después de medianoche

Salgo a pasear después de medianoche
bajo la luz de la luna, sí, como solíamos hacer
siempre estoy paseando después de medianoche
buscándote a tí


Camino durante millas por la autopista
Bueno, es mi manera de decir que te quiero
siempre estoy paseando después de medianoche
buscándote a tí


Me paro para mirar un sauce llorón
él está llorando sobre su almohada
quizás esté llorando por mí
y mientras el cielo se vuelve brillante
y la brisa nocturna me susurra
estoy tal sola como puedo estar


Salgo a pasear después de medianoche
bajo la luz de la luna, sí, esperando que tú estés
ahí fuera, paseando después de medianoche
buscándome a mí


Me paro para mirar un sauce llorón
él está llorando sobre su almohada
quizás esté llorando por mí
y mientras el cielo se vuelve brillante
y la brisa nocturna me susurra
estoy tal sola como puedo estar


Salgo a pasear después de medianoche
bajo la luz de la luna, sí, como solíamos hacer
siempre estoy paseando después de medianoche
buscándote a tí


Salgo a pasear después de medianoche
bajo la luz de la luna, sí, esperando que tú estés
ahí fuera, paseando después de medianoche
buscándome a mí.






Y las calles oscuras en soledad no me hicieron ningún bien, volví a casa con un nudo en el estomago, con desazón...

A medianoche
Paul Éluard

Se abren puertas se descubren ventanas
Un fuego se enciende y me deslumbra
Todo se decide encuentro
Criaturas que yo no he deseado.


He aquí el idiota que recibía cartas del exterior
He aquí el anillo precioso que él creía de plata
He aquí la mujer charlatana de cabellos blancos
He aquí la muchacha inmaterial
Incompleta y fea bañada de noche y de miseria
Cargada de absurdas plantas silvestres
Su desnudez su castidad sensibles de cualquier parte
He aquí el mar y barcos sobre mesas de juego
Un hombre libre otro hombre libre y es el mismo
Animales exaltados ante el miedo con máscara de barro
Muertos prisioneros locos todos los ausentes.


Pero tú por qué no estás aquí tú para despertarme.




No volveré a pasear, solo, a la luz de la luna.