O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Todo tiene su fin

Si alguna canción fue la estrella de provocando llantos desconsolados en las inevitables despedidas, fue esta. Mi vinilo luce cicatrices de mil batallas.
Pero sobre todo, guarda la imagen de una conversación de miradas (solo posible entre quinceañeros) mantenida, mientras bailábamos, una chiquilla de Toronto que no sabia nada de español y un adolescente torpe y desmanejado que no tenia ni idea de la lengua de Shakespeare