O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

domingo, 18 de octubre de 2009

Caminando por la frontera



Castillos, fuertes y murallas.
El mismo cielo, las mismas encinas y el mismo río.
El mismo sol, el mismo viento.
¿El mismo miedo?

Al fondo, «Espanha: nem bom vento nem bom casamento»
En España indiferencia.
¿Portugal? Una mancha marrón en el mapa del hombre del tiempo.

Aljubarrota, Austrias y Borbones.
Guerra da Restauração y las Naranjas.
¡Dios, cuanta estupidez!


Amo-te Portugal.



No distingo la frontera
Hugo Cuevas-Mohr



La riva bianca, la riva nera
Iva Zanicchi





- Debe hacer un alto, mi capitán.
- Estoy cansado, no puedo más.
- ¡Alerta! ¡ Cúbrete! ¡Al terraplén!
- Alerta estoy, más cúbrete tú también.

- Di, soldado ¿De donde eres tú?
- Del país vecino que hay más al sur.

Y por el río pasa la frontera.
La orilla blanca, la orilla negra.
Y sobre el puente veo una bandera.
Mas no es la misma que está en mi corazón.

- De los míos, tu soldado creo, no debes ser.
- Por mi uniforme lo puedes ver.
- No sé, mis ojos ya están sin luz
me han herido y tal vez fuiste tú.

- Triste es el destino, mi capitán
mientras haya guerra no cambiará.
En la colina silba la metralla.
La hierba verde está quemada.
Y por el río continua la batalla.
Nosotros dos ya llegamos al final.

- Tengo que marcharme, mi capitán
- Voy contigo ¿No me querrás dejar?
- No te abandonaré, lo sabes ya
que vamos juntos para la eternidad.

Todo ha pasado, hay paz en la frontera,
en la orilla blanca, en la orilla negra,
pero alguien llora y se desespera
gritando un nombre que no responderá.

- Debe hacer un alto, mi capitán.
- Estoy cansado, no puedo más.


2 comentarios:

Victor Gil dijo...

Hola amigo Max.
Lo castillo que tienes en el post és de mi tierra, Castelo Branco, muy pertito de España.
Cerca de la frontera para la ciudade de Cáceres. Me visita un dia.
Um abrazo
Victor Gil

Max Lucero dijo...

Na verdade amigo Victor. O fim de semana de 10 a 12 Outubro visitei algumas aldeias na fronteira de Marvão, Castelo de Vide Castelo Branco, Idanha-a-Velha, Monsanto e Monfortimho.
Eu disse ao post "When a Man Loves a Woman" iria procurar o seu rosto ou um cachorro preto no meio da multidão.

Em outra ocasião, será.

Um abraço.
Max