O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Sultans of Swing



Londres
William Blake

Deambulo por cada calle privilegiada
cerca de donde fluye el privilegiado Támesis,
y hay marcas en cada rostro que encuentro:
señales de flaqueza, signos de sufrimiento.

En cada grito de cada Hombre,
en los clamores de miedo de los niños,
en cada voz, en cada proclama,
oigo las cadenas forjadas por la mente.

Y cómo el grito del deshollinador
a toda sombría iglesia consterna;
y el suspiro del infortunado soldado
corre hecho sangre por los muros del palacio.

Pero sobre todo oigo por las calles a medianoche,
la imprecación con que la joven ramera
maldice la lágrima del bebé recién nacido,
y colma de plagas el carro fúnebre del matrimonio..








Los Sultanes del Swing
Dire Straits

Te da un escalofrió en la oscuridad
Ha estado lloviendo en el parque pero mientras tanto
Al sur del río te paras y lo dejas todo
Una banda esta soltando un
dixie
Te sientes bien cuando oyes esa música sonar
Vas para dentro pero no ves demasiadas caras
Entrando de la lluvia para oír el jazz
Demasiada competencia en demasiados otros sitios
Pero no son muchas trompas que pueden hacer ese sonido
Allá en el sur, allá en el sur de la villa de Londres.


Le echas un vistazo a George de la guitarra, conoce todos los acordes
Aunque es estrictamente un guitarrista rítmico, no quiere que llore ni cante
Una guitarra vieja es lo único que se puede permitir
Cuando se pone bajo los focos a tocar
Y a Harry no le importa si no esta a la altura
Tiene un trabajo de día, le va bien
Toca el
honky tonk como nadie
Guardándose para el viernes noche
Con los sultanes, con los Sultanes del swing.

Y un grupo de jóvenes están haciendo el tonto en un rincón
Borrachos y vestidos con sus mejores pantalones holgados y sus suelos de plataforma
Les importa un bledo una banda de trompetas
No es lo que ellos llaman rock'n'roll
Y los sultanes tocaron
creole
Y luego el hombre se acerca al micrófono
Y dice por fin justo cuando suena la campana
"Gracias y buenas noches, es hora de irse a casa"
Y lo hace rápido con un tema más
Somos los Sultanes del swing



En Londres
Pablo Méndez

Debería darme vergüenza
llevar estos pantalones tan rotos
y esta cara tan triste.

Debería estar en las calles
viviendo el idioma que vine a buscar,
y no en esta habitación
añorando mi casa, dibujando
el rostro de mi pueblo.

Debería ser feliz
pero siempre falta algo.