O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

domingo, 25 de octubre de 2009

Sweet Jane

"...Suave como el peligro atravesaste un día
con tu mano imposible la frágil medianoche..."
Leopoldo Mª Panero


Dorothea Tanning - Birthday




Dulce Jane

De pie en la esquina
Una maleta en la mano
Jack con la faja puesta
Y Jane con chaleco
Y yo, yo estoy en una banda de rock and roll
Paseando en un Stutz Bearcat, tío
¿Sabes? aquellos eran otros tiempos
Todos los poetas estudiaban las reglas del verso
Y las señoras ponían los ojos en blanco
Dulce Jane, dulce Jane, dulce Jane

Os voy a decir algo, Jack es un banquero
Y Jane es una empleada
Y los dos ahorran dinero
Y cuando vuelven a casa del trabajo
Se sientan junto al fuego
En la radio suena
Un poco de música clásica
La marcha de los soldados de madera
Todos protestáis, chicos
Podéis oír a Jack decir
Dulce Jane, dulce Jane, dulce Jane

A algunos les gusta salir a bailar
Y otros tienen que trabajar
Escuchadme ahora
Incluso hay malas madres
Que os dirán que todo es sucio
Sabéis que en realidad las mujeres nunca se desmayan
Y que los canallas siempre guiñan el ojo
Y que los niños son los únicos que se sonrojan
Y que la vida es sólo para morir
Pero nadie que tuviera un corazón
Cambiaría de opinión y lo rompería
Y nadie que haya interpretado su papel
Cambiaría de idea y lo odiaría
Dulce Jane, dulce Jane, dulce Jane

Vino y rosas celestiales
Parecen susurrarme cuando sonríes
Vino y rosas celestiales
Parecen susurrarme cuando sonríes
La, la, la, la, la, la
Dulce Jane, dulce Jane, dulce Jane





Te adoro como adoro la bóveda nocturna
¿Oh vaso de tristeza! ¡Oh mi gran taciturna!
Y tanto más te adoro cuanto te escapas más,
Y cuando me parece, ¡oh lujo de mis noches!
Que con más ironía amontonas las leguas
Que separan mis brazos de la inmensidad azul.

Me dispongo al ataque y acometo el asalto
Como tras un cadáver un coro de gusanos
Y me enloquece, ¡oh fiera implacable y cruel!
Hasta esa frialdad que te vuelve aún más bella.
Charles Baudelaire