O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

jueves, 15 de octubre de 2009

Crónicas Marcianas

Desayuno, leo los diarios y, visto lo visto, prefiero hablar de extraterrestres que de algunos terrestres.

Marte
(Sinfonia de los planetas)
Gustav Holst




Mapa de Marte (189O) - Giovanni Schiaparelli







Mart
Esther Martínez Pastor

He descobert un cel color taronja
que m’és irrespirable i que em fascina.
I m’endinso en la tènue atmosfera
fins a ancorar en la ignota superfície
d’un món que, malgrat tot, no em sembla estrany.
Paisatge vigorós, roig i desèrtic,
esquitxat per les roques multiformes
sorgides de mil cràters adormits.
Paisatge vigorós,
sacsejat pel furor de les tempestes
d’una sorrenca virior d’onades
que enterren penyes i tenyeixen cels
amb el vermell encès del seu coratge.
I tanco els ulls, suspesa en el neguit.
No hi tornaré mai més- fujo perduda
darrere el meu desfici de claror,
sota el llòbrec teulat de la negror.

Marte
He descubierto un cielo color naranja/ que se me hace irrespirable y que me fascina./ Y me adentro en la tenue atmósfera/ hasta anclar en la ignota superficie/ de un mundo que, a pesar de todo, no me parece extraño./ Paisaje vigoroso, rojo y desértico,/ salpicado por las rocas multiformes/ surgidas de mil cráteres adormecidos./ Paisaje vigoroso,/ sacudido por el furor de las tormentas/ de una arenosa vigor de olas/ que entierran peñas y tiñen cielos/ con el rojo encendido de su coraje./ Y cierro los ojos, suspendida en la desazón./ No volveré nunca jamás –huyo perdida/ detrás mi desazón de claridad,/ bajo el lóbrego tejado de la negrura./


Aguas de Marte
Luz Casal