O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Soy... Eras



Letzterg Tag
Herbert Groenemeyer - Polina Semionova




El último día

¿Sabe alguien que tan a menudo
puede romperse un corazón?
¿Que es lo que tiene sentido?
¿Son los sentimientos los que valen la pena?

¿Cuantas lágrimas caben en un rió?
¿Viviremos una vez mas?
¿Porque alguien despierta?
¿Que es lo que cura el tiempo?

Soy tu séptimo sentido
Soy tu doble razón, tu otra cara
Tú eres un sabio pronóstico
Mi principal esperanza
Un rayo de luz a mitad de la noche
Algún día te encontraré…..

Soy uno de tus colores, puedes elegirme,
Puedes llevarme, puedes borrarme,
Soy tus números de identificación personal
Tú eres el mayor color en mis sueños
Eres la explicación de lo que no entiendo

Soy tu séptimo sentido
Soy tu doble razón, tu otra cara
Tú eres un sabio pronóstico
Mi principal deseo (esperanza)
Un rayo de luz a mitad de la noche
Algún día te encontrare…..

La vida fluye roja en nuestras venas,
Me ofrezco a ti en bandeja de oro.
Tú me rescataste del gris valle de lágrimas,
Dejando que todos los milagros sucedieran de repente
Que a mí llegan y pasan de vista

Soy tu séptimo sentido, tu doble razón, su segunda cara.
Un color favorito, su vehículo más deportivo,
El camino más profundo en que te sumerges, tu vuelo de planeador.

Eres un sabio pronóstico, la esperanza principal,
Un rayo a partir de la noche.
Te añoro más que mí.
Te añoro mas que a mi.
Algún día te encontraré.
Te encuentro o no.
Te añoro mas que a mi
Te encuentro o no.




Así era
José Hierro

Canta, me dices. Y yo canto.
¿Cómo callar? Mi boca es tuya.
Rompo contento mis amarras,
dejo que el mundo se me funda.
Sueña, me dices. Y yo sueño.
¡Ojalá no soñara nunca!
No recordarte, no mirarte,
no nadar por aguas profundas,
no saltar los puentes del tiempo
hacia un pasado que me abruma,
no desgarrar ya más mi carne
por los zarzales, en tu busca.

Canta, me dices. Yo te canto
a ti, dormida, fresca y única,
con tus ciudades en racimos,
como palomas sucias,
como gaviotas perezosas
que hacen sus nidos en la lluvia,
con nuestros cuerpos que a ti vuelven
como a una madre verde y húmeda.

Eras de vientos y de otoños,
eras de agrio sabor a frutas,
eras de playas y de nieblas,
de mar reposando en la bruma,
de campos y albas ciudades,
con un gran corazón de música.