O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

jueves, 26 de marzo de 2009

Absolutely Sweet Marie


Venus - Claudio Bravo



Absolutamente dulce María

Bueno, sabes que no puedo saltar
la barrera de tu ferrocarril
algunas veces lo consigo a duras penas, ya ves
estoy aquí sentado batiendo mi trompeta
con todas esas promesas que me dejaste
pero, ¿dónde estás esta noche, dulce María?

Te esperé cuando yo estaba medio enfermo
sí, te esperé cuando tú me odiabas,
te esperé dentro del embotellamiento,
cuando sabías que tenía otros sitios donde estar,
pero, ¿dónde estás esta noche, dulce María?

Cualquiera podría ser como yo, obviamente,
pero, de vez en cuando,
no hay muchos que puedan ser como tú, afortunadamente.

Los seis caballos blancos que prometiste
fueron finalmente entregados en la cárcel
pero para vivir fuera de la ley
debes ser honrado
Ya sé que siempre dices que estás de acuerdo
muy bien, así que, ¿dónde estás esta noche, dulce María?.

Bueno, no sé cómo ocurrió
pero el capitán del barco
conoce mi destino
pero también todos, incluso tú misma
van a tener que esperar.

Tengo fiebre en los bolsillos
el persa borracho me sigue
sí, puedo llevarle a tu casa,
pero no puedo abrirla
ya ves, olvidaste dejarme con la llave
oh, ¿dónde estás esta noche, dulce María?

Ahora he estado en la cárcel
cuando mi correo mostró
que un hombre no puede dar su dirección
a una mala compañía
y ahora estoy aquí
mirando tu ferrocarril amarillo
en las ruinas de tu mirador
preguntándome dónde estás esta noche,
dulce María.