O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

jueves, 24 de marzo de 2011

Reclamación


Ayer, en la rambla y durante unos instantes, volví a ver tu melena flotando entre la arboleda. Después de tanto tiempo ausente me sorprendió el verte caminando por las calles de la vieja emérita. Espero que tu vuelta no hayas sido a causa de ningún asunto grave. El caso es que, sin desearlo y ni tan siquiera pensarlo, un vacío se instalo sin permiso en el estómago y el desasosiego que revoloteando en el pecho se agita me ha trastornado el sueño.

Debería estar prohibido que los antiguos amantes regresasen a los lugares que fueron el decorado de su romance.

Tristeza del recuerdo
Luis Cernuda

Por las esquinas vagas de los sueños
alta la madrugada, fue conmigo
tu imagen bien amada, como un día,
en tiempos idos, cuando Dios lo quiso.

Agua ha pasado por el río abajo,
hojas verdes perdidas llevó el viento
desde que nuestras sonrisas vieron quedas
su afán borrarse con el sol traspuesto.

Hermosa era aquella llama, breve
como todo lo hermoso: luz y ocaso.
Vino la noche honda, sus cenizas
guardaron el desvelo de los astros.

Tal jugador febril ante una carta,
un alma solitaria fue la apuesta
arriesgada y perdida en nuestro encuentro;
el cuerpo entre los hombres quedó en pena.

¿Quién dice que se olvida? No hay olvido
Mira a través de esta pared de hielo
ir esa sombra hacia la lejanía
sin el nimbo radiante del deseo.

Todo tiene su precio. Yo he pagado
el mío por aquella antigua gracia,
y así despierto, hallando tras mi sueño
un lecho solo, afuera yerta el alba.


Down to the waterline
Dire Straits

Hasta la línea de flotación



Dulce rendición junto al muelle
Recuerdas que solíamos correr y escondernos
a la sombra de un carguero te tomé una vez
y estamos descontando todos los números hasta la línea de flotación


Señoritas cercanas en las escaleras de caracol
besos de tornillo en portales oscuros
una sirena sonando fuerte y fría
un policía apunta una luz por encima de mi hombro


Por allí llega un barco costero rápido y silencioso en la noche
Por encima de mi hombro todo lo que puedes ver son las luces del piloto
Ningún dinero en las chaquetas, y los vaqueros están desgastados
tus manos están frías, pero tus labios están calientes


Ella puede verle en el rompeolas donde solían ir
ella puede sentirle en los sitios donde van los marineros
cuando está paseando junto al río y la vía del ferrocarril
aún puede oírle susurrar
"vamos hasta la línea de flotación"