O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

viernes, 18 de marzo de 2011

Venganza, culpa y locura



"Vivo sin vivir en mí,
y tan alta vida espero,
que muero porque no muero."

Santa Teresa de Ávila




"S'io no miro non moro,
Non mirando non vivo;
Pur morto io son, nè son di vita privo,
O miracol d'amore, ahí, strana sorte,
Che'l viver non fia vita, e'l morir morte."
"Si no miro no muero;
no mirando, no vivo;
por lo tanto muerto estoy, pero no de vida privado.
Oh milagro de amor,
ah, extraña suerte,
que el vivir no da la vida y el morir no da la muerte".







Carlo Gesualdo, príncipe de Venosa y conde de Conza (Venosa, 8 de marzo de 1566 - Avellino, 8 de septiembre de 1613) fue un compositor italiano, una de las figuras más significativas del Renacimiento.
Era el segundo hijo de Fabrizio Gesualdo, nacido en el seno de una familia aristocrática estrechamente relacionada con la Iglesia, era sobrino del arzobispo de Nápoles Alfonso Gesualdo y de San Carlo Borromeo, también era sobrino nieto del Papa Pío IV. Cuando murió su hermano mayor heredó los títulos y derechos dinásticos de la familia, a la que pertenecía el principado de Venosa desde 1560. Comenzó sus estudios musicales en la academia fundada por su padre y frecuentada por importantes músicos. Recibió a muy temprana edad clases de laúd y composición, probablemente su maestro fue Pomponio Nenna.
En 1586 se casó con su hermosa prima María de Avalos, hija del duque de Pescara, pero fue sorprendida cometiendo adulterio y Gesualdo la asesinó junto a su amante en octubre de 1590. El ensañamiento y salvajismo con el que cometió el crimen convulsionó a la sociedad de la época. Este acto hizo que se retirara a su mansión en la ciudad de Gesualdo para escapar de las iras de las familias de los asesinados. En 1593 con la ayuda de su tío el arzobispo, contrajo matrimonio con Eleonora de Este, hija del duque de Ferrara pero debido a las infidelidades del compositor el matrimonio fracasó. Tuvo dos hijos, uno por matrimonio, que murieron a muy temprana edad; la muerte del primero por sofocamiento, fue imputada a Gesualdo y la muerte del segundo en 1600 le afectó notablemente, esto podría ser el punto de partida de la particular penitencia que se administró.
Consideró la muerte de sus hijos como castigo de la justicia divina y vivió atormentado hasta el día de su muerte. Para expiar sus culpas se sometió a prácticas masoquistas con escenas de flagelación con muchachos, para según él, expulsar a los demonios. Después de una de estas sesiones se encontró a Carlo Gesualdo muerto y desnudo el 8 de septiembre de 1613. Según algunas fuentes su muerte fue voluntaria pero otras indican que pudiera ser asesinado por alguno de los jóvenes con los que se flagelaba.

Adulterio y venganza

El año 1586 se casa con su prima Maria de Avalos, nieta de Carlo, conde de Montesarchio, y de Sveva Gesualdo. El matrimonio se celebra en Nápoles el 28 de mayo de 1586 con dispensa del Papa Sisto V, en la iglesia de San Domingo Mayor, que estaba situada cerca al palacio donde habitaba la familia Gesualdo. Carlo tenía veinte años y María veinticuatro; de su matrimonio nacería Emanuele.
Un día María conoce al duque de Andria y conde de Ruvo Fabrizio Carafa de quien se enamora, a pesar de que él ya estuviese casado con María Carafa. Ambos se sintieron incapaces de escapar a la mera condición de meros amantes pero estaban decididos a superar todos los obstáculos para encontrarse juntos. De esta manera, debido al malentendido sentido del honor y del castigo que poseía Gesualdo, era evidente que los amantes estaban arriesgando sus vidas.
Mientras los amantes seguían frecuentándose, Gesualdo, que había detectado las mentiras de su mujer, permaneció en casa, en espera del momento propicio para una venganza que ya había sido ideada y planificada por el príncipe. Ahora bien, el 16 de octubre de 1590 el príncipe le dice a María que, si acaso fuera a necesitarlo, está partiendo hacia la casa del bosque de los Astroni y volverá dos días después. Era este el broche definitivo y el punto de inicio de un plan que estaba preparado al mínimo detalle.
En la noche del martes y miércoles del 17 de octubre de 1590 los dos amantes fueron atrapados en flagrante adulterio en la cámara del lecho de María y fueron bárbaramente ajusticiados y descuartizados.
De la violencia homicida cometida, Carlo fue libre de responsabilidad. Las circunstancias lo justificaban desde el punto de vista del Derecho y las costumbres de ese tiempo; tanto esto es así que el preboste Miranda, a quien Gesualdo acudió inmediatamente para dar noticia de lo acaecido, le exhortó a irse de Nápoles no para escapar de la ley, sino para no exacerbar con su presencia el resentimiento de los familiares de los muertos. Entendiendo esto, la partida de Carlo desde Nápoles hacia su inexpugnable castillo-fortaleza de Gesualdo fue más bien un acto de cortesía y respeto que de miedo a las autoridades. El proceso fue archivado al día siguiente de su apertura, "por orden del preboste por cuanto la notoriedad de la causa justa de la cual fue afrentado don Carlo Gesualdo Principe de Venosa para castigar a su mujer y al duque de Andria".

Fuente: Wikipedia.


Moro, lasso, al mio duolo


¡Ay, pena, penita pena!
Carlos Cano