O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

viernes, 13 de marzo de 2009

John Barleycorn Must Die

John Barleycorn, personaje de cierta balada medieval inglesa, John Barleycorn must die. El poema quedó inscrito desde 1465 y fue oralmente coleccionado en Oxfordshire por Cecil C. Sharp hace un siglo.

La interpretación popular versa sobre el esfuerzo de la gente por dejar de beber alcohol destilado del grano de cebada (precisamente el barleycorn), excepto al final:

He aquí al pequeño Sir John y su tarro café nuez con su brandy en su vaso...

Para su tratado sobre folclore inglés en Penguin Books, A. L. Lloyo explica que se trata de una historia sobreviviente del mito sobre muerte y renacimiento del antiguo Dioscebada. Tres hombres juran asesinar al "pequeño Sir John", lo ruedan como fardo por los campos, lo torturan, lo entierran y dan por muerto. Siempre retoña.
John Barleycorn debe morir, para después resucitar y luego morir, para luego, volver a resucitar, tal como el trigo, que es machacado, pero que siempre vuelve a nacer, vuelve a crecer para agonizar en la fauces de la hoz y morir en silencio.

No, no es un canto a la muerte, ni a la resurrección. Nada transcendente en verdad, tan solo un canto a la cosecha (o vendimia). John Barleycorn debe morir, o sea que una vez consumido, de nuevo renacerá en la próxima cosecha y vuelta a empezar.

"To have a date with John Barleycorn" (tener una cita con John Barleycorn) se dice en Inglaterra para referirse a la embriaguez.

Winwood retomo esta balada para su disco de 1970, John Barleycorn must die, También conjuntos como Jethro Tull, Steeleye Span o John Renbourn Group realizaron posteriores versiones, basándose Maddy Prior de Span en otra fuente, la de Fred Hammer de Bedfordshire, con resonancias bíblicas: Adán, Caín y Abel llegan de Occidente (fin de la tierra y lugar de muerte) para probar fortuna y acuchillar a Barleycorn, quien sobrevive sonriente para contar el relato en un viejo tarro café, siendo bautizado: cerveza casera.

La imagen de John Barleycorn es el espejo vivo de todo buen bebedor escocés, como rima la versión nacionalista de Robert Burns (1759-1796) y no es extraño que Jack London, eligiera el nombre de John Barleyconr para sus memorias alcohólicas y autobiográficas.

"Era el rey de los perseguidos, de los ocultos. Era el más escueto y el de la más sincera palabra. Era la compañía ideal para caminar por la senda de los dioses. Todavía ayuda al desarraigado en su lucha. Su camino estaba hecho de la más desnuda de las verdades y de muerte. Él nos proporcionó visiones de absoluta claridad y sueños de todo. Era enemigo de la vida y maestro de los deseos, más allá de cualquier anhelo de existencia. Fue el asesino de manos rojas que murió violentamente, joven». Éste es el retrato que presenta Jack London de quien fue su compañero y demonio particular a lo largo de su vida: John Barleycorn, es decir, el alcohol. Contradictorio y emotivo, como el autor, John Barleycorn (escrito poco antes de su muerte) es el relato autobiográfico de las vivencias y aventuras de London, pero desde el punto de vista de su relación con el alcohol: una relación que se estableció en los días de su juventud callejera y vagabunda alrededor de las tabernas y en compañía de los rudos hombres de Oakland, y que le acompañó a lo largo y ancho de su peregrinaje por el mundo, hasta el día de su muerte, el miércoles 22 de noviembre de 1916, a consecuencia de sus grandes excesos con John Barleycorn y con la vida..."

Es curioso que Rosalina Groll, hija del inventor de la cerveza estilo "pilsner" se casara con el escocés Stout Mac Barleycorn hacia 1842 en Pils sobre Zatec, Checoslovaquia. En Ohio, la Royal Doulton Character Jugs fabrica los tazones John Barleycorn, efigie del beodo feliz, y en el 658 de la West Belden en Chicago hay un templo de bebedores llamado así. Incluso Alex Lora hace referencia a las farras del cuarteto que forman "Johnny Walker, Johnny Winter, J.B. (John Barleycorn).