O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

viernes, 8 de mayo de 2009

Thick as a Brick

"Mis palabras no son sino un susurro - tu sordera un GRITO.
Puedo hacerte sentir pero no puedo hacerte pensar."






Duro como un ladrillo

Realmente no me importa si pasas de esto.// Mis palabras no son sino un susurro -- tu sordera un GRITO./ Puedo hacerte sentir pero no puedo hacerte pensar./ Tu esperma está en el sumidero - tu amor en la alcantarilla./ Así pues os lanzáis a través de los campos y/ hacéis negocios con el ganado y/ vuestros hombres sabios no saben lo que se siente/ cuando se es duro como un ladrillo./ Y las virtudes se desploman como castillos de arena/ con la destructiva marea/ la confusión moral./ La elástica retirada indica el final del juego./ Al igual que la última ola descubre/ comportamientos de última moda./ Pero tus zapatos nuevos tienen los tacones gastados/ y tu bronceada piel se pela rápidamente y/ vuestros hombres sabios no saben lo que se siente/ cuando se es duro como un ladrillo.// Y el amor que siento está cada vez más lejos:/ Soy un mal sueño como el que tuve hoy/ y mueves tu cabeza y dices que es una lástima.// Hazme volver a los años/ Y los días de mi juventud./ Descorre las cortinas de encaje negro/ y suelta toda la verdad./ Llévame a los tiempos pasados:/ déjales cantar la canción.// ¡Mira! Ha nacido un niño/ y le declaramos apto para luchar./ Tiene espinillas en los hombros/ y se mea por la noche./ Haremos de él un hombre/ metiéndole en el negocio,/ le enseñaremos a jugar al "Monopolio"/ y a cantar bajo la lluvia.// El poeta y el pintor/ proyectando sombras en el agua/ mientras el sol juega con la infantería/ a su regreso del mar./ El mercenario y el pensador sin concesiones mutuas/ como la luz del ocaso ilumina/ la creencia del mercenario/ El fuego del hogar encendido:/ la tetera a punto de hervir/ pero el amo de la casa está lejos./ Los caballos patean - su cálido aliento empaña/ el desabrido amanecer del día.// Y el poeta levanta su pluma/ y el soldado envaina su espada./ Y el más joven de la familia/ actúa con autoridad./ Construyendo castillos a la orilla del mar,/ se arriesga a que la tardía marea/ los arrastre por completo./ El ganado pasta tranquilo en la pradera/ junto al río por donde el agua de la escarpada/ montaña se dirige al mar:/ el constructor de castillos/ renueva los propósitos de antaño/ y contempla a la muchacha que ordeña/ cuya propuesta es la que él necesita./ Los jóvenes de la casa/ se han marchado a la mili/ y no volverán hasta dentro de un año./ El cándido señorito --/ cuyos pensamientos van más rápidos --/ ha ideado un plan para cambiar de apariencia./ Y el poeta envaina su pluma/ mientras el soldado desenvaina su espada.// Y el más viejo de la familia se mueve con autoridad./ Viene allende el mar,/ Desafía al hijo que le obligó a huir.// ¿Qué harás cuando el viejo se haya ido?/ ¿Te gustaría ser él?/ Y tu verdadero yo canta la canción./ ¿Te gustaría liberarle?/ Nadie se arriesga a echarte una mano -/ y el torbellino te despista.// 

MÁS TARDE

Vengo de la clase alta para enmendar sus modales podridos./ Mi padre era un hombre poderoso/ a quien todos obedecían./ Así pues, ¡vengan todos los criminales!/ Les voy a enderezar como lo hice/ con mi viejo -- con veinte años de retraso./ Tu pan y agua se está enfriando./ Tu pelo es corto y arregladito./ Les juzgaré y estaré seguro/ de que nadie me juzgue a mi./ Retuercen los dedos de los pies cuando sonríen/ a alguien - al mirarte fijamente./ Ignoran que las intenciones no son llevadas a cabo/ Y te ríes despiadadamente cuando nos dices/ lo que no debemos hacer./ ¿Pero cómo se supone que debemos ver/ el camino a dónde ir?// Te veo arrastrándote por el patio con/ anillos en los dedos y/ tus suaves y finas patillas y/ tus zapatos de hebillas plateadas./ Interpretando al tipo duro,/ sigues el ejemplo del ídolo del tebeo/ que te permite cambiar las reglas.// Así pues, ¡vengan héroes de la juventud!/ ¿No quieren salir de las páginas/ de tus historietas, de tus súper héroes/ y enseñarnos a todos el camino?/ ¡Bien! Hagan su testamento. ¿No quieres?/ Únete a tu gobierno local./ Tendremos a Superman de presidente,/ Deja que Robin salve el día.// Apuestas al número uno y siempre sale./ Los otros chicos han retrocedido y/ te colocan en la primera línea./ Así que finalmente te preguntas cuán grande eres/ y ocupas tu lugar en un mundo maravilloso de grandes coches./ Y te preguntas a quién llamar.// ¡Eso! ¿Dónde demonios estaba Biggles/ cuando le necesitaste el sábado pasado?/ ¿Y dónde los deportistas/ que siempre te echaron una mano?/ Están todos descansando en Cornwall --/ escribiendo sus memorias para una edición/ de bolsillo del Manual de Boy Scout.// 

MÁS TARDE

¡Mira! Ha nacido un hombre -/ y le declaramos apto para la paz./ Se le ha quitado un peso de encima/ Con el descubrimiento de su enfermedad./ Le quitaremos al niño/ lo someteremos a la prueba,/ le enseñaremos a ser un hombre sabio,/ cómo engañar a los demás.// 

NOTA

Estaremos vinculados al término medio/ más que a lo excepcional./ Dios es una abrumadora responsabilidad,/ Paseamos por la sala de maternidad/ y vimos 218 niños vestidos de nailon./ ¿Están los gatos en auge?/ ¿En auge? Hipgrave, Oh, Mac.// 

MÁS TARDE

En los claros círculos blancos de la maravillosa mañana,/ me siento con el señor de las colinas./ Y los soldados de ojos azules, sentados,/ ligeramente pálidos (en pequeñas y ordenadas filas)/ con chándales de tela dura./ Con sus apretados suspensorios,/ andan desgarbados pero atentos/ mientras hacen cola por sándwiches en la cantina./ Comentando ¿Cómo esta tu abuela?/ Y el viejo y buen Ernie: él suelta/ un billete de diez libras en un premio de lotería.// Las leyendas (cantadas en el antiguo himno tribal)/ yacen acunadas en la llamada de las gaviotas./ Y las promesas que inventan están enterradas/ bajo la caída del sádico./ El poeta y el hombre sabio están tras la pistola/ y señalan las primeras luces del alba./ Luce el sol.// ¿Crees en el día? ¿Crees?/ ¡Cree en el día! El Amanecer de la/ Creación de los Reyes ha comenzado./ La Dulce Venus (doncella solitaria)/ trae consigo al que no tiene edad./ ¿Crees en el día?/ El débil héroe ha regresado a la noche -/ y totalmente preñados por el día/ los hombres sabios garantizan la visión del poeta./ ¿Crees en el día? ¿Crees?/ ¡Cree en el día!// Déjame que te cuente los hechos de tu vida/ De tu amor y del tajo del cuchillo,/ la infatigable opresión, la sabiduría inculcada,/ el deseo de matar o ser matado./ Déjame cantar a los perdedores que se quedan tirados en la calle/ cuando se va el último autobús.// Las aceras están vacías:/ Las cloacas llevan líquido rojo - mientras el loco brinda por su dios en el cielo.// Así pues ¡vengan todos los jóvenes/ constructores de castillos./ Expresen amablemente el tiempo del año/ y unan sus voces en un coro infernal./ Indica la exacta naturaleza de tu temor./ Déjame recoger a tus muertos/ mientras los pecados del padre son alimentados/ con la sangre de los locos y/ los pensamientos del sabio y/ el vaso bajo tu cama.// Deja que te haga el regalo de una canción/ mientras el sabio rasga el viento y se va,/ mientras el loco con el reloj de arena/ está haciendo la santísima y/ la canción infantil empieza a sonar.// Así pues ¡vengan todos los jóvenes/ constructores de castillos./ Expresen amablemente el tiempo del año/ y unan sus voces en un coro infernal./ Indica la exacta naturaleza de tu temor./ ¡Mira! Los relámpagos del verano lanzan sus/ rayos sobre ti y la hora del juicio se acerca./ Quieres ser el loco acomodado en su armadura/ o el más sabio de los hombres que esclarece./ Así pues, ¡vengan héroes de la juventud!/ ¿No quieren salir de las páginas/ de sus historietas, de tus súper héroes/ y enseñarnos a todos el camino?/ ¡Bien! Hagan su testamento. ¿No quieren?/ Únete a tu gobierno local./ Tendremos a Superman de presidente,/ Deja que Robin salve el día./ ¡Eso! ¿Dónde demonios estaba Biggles/ cuando le necesitaste el sábado pasado?/ ¿Y dónde los deportistas/ que siempre te echaron una mano?/ Están todos descansando en Cornwall --/ escribiendo sus memorias para una edición/ de bolsillo del Manual de Boy Scout.// 

POR SUPUESTO

Así pues se lanzan a través de los campos y/ haces negocios con el ganado y/ sus hombres sabios no saben lo que se siente/ cuando se es duro como un ladrillo.

Ian Anderson

Traducción al castellano: Javier de Juan Hernández