O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

jueves, 18 de junio de 2009

Me queda la palabra



NO NOS DEJAN CANTAR
Nâzim Hikme

No nos dejan cantar, Robeson,
mi canario con alas de águila,
mi hermano con dientes de perla.
No nos dejan gritar nuestras canciones.
Tienen miedo, Robeson,
tienen miedo del alba, miedo de ver,
miedo de oír, miedo de tocar.
Tienen miedo de amar,
miedo de amar como Ferhat, apasionadamente.

(Seguramente, también vosotros, hermanos negros, habéis de tener un Ferhat. ¿Cómo le llamas, Robeson?)
Le tienen miedo al grano y a la tierra,
al agua que corre,
al recuerdo.
La mano de un amigo que no pide
ni descuento, ni comisión, ni plazo;
como un pájaro tibio
nunca les estrechó la mano.

Le tienen miedo a la esperanza,
Robeson, miedo a la esperanza.
Tienen miedo, canario mío, con alas de águila,
tienen miedo de nuestros cantos, Robeson...