O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

jueves, 25 de junio de 2009

O caritas





O caritas

Hunc ornatum mundi
nolo perdere
video flagrare
omnia res
audio clamare
homines

Nunc extinguitur
mundi et astrorum lumen
nunc concipitur
mali hominis crimen
tristitate et lacrimis
gravis est dolor
de terraque maribus
magnus est clamor

O caritas, O caritas
nobis semper sit amor
nos perituri mortem salutamus
sola resurgit vita

Ah, this world is burning fast
Oh, this world will never last
I don't want to lost it here in my time
Give me time forever here in my time.

Amor
No quiero perder
la armonía del universo
He visto tantas cosas... ardiendo,
he oído hombres... gritando.

Ahora es la luz del mundo
y las estrellas las que se apagan
Ahora la culpa por el desastre,
caerá sobre los hombres.

El sufrimiento es intenso
con lágrimas y tristeza
magnífico es el sonido
de la tierra y de los mares

O amor, o amor,
quédate siempre con nosotros
Nosotros los que pereceremos
saludamos a la muerte.
La vida sola... igual continuará.

Ah, este mundo está ardiendo rapidamente,
Ah, este mundo no durará eternamente,
Yo no quiero que este desaparezca mientras viva,
Dame la eternidad, para yo seguir viviendo.

Venus Calipigia Emeritensis (arrogantis est)
Render 3D 25/junio/2009

De Amor Y Desencanto
Juan José Vélez Otero
la vida no es un sueño, tú ya sabes
Jaime Gil de Biedma

Que la vida no es un sueño
ya lo sé desde hace años,
hace ya muchos años, amor,
que la vida no es sueño, ya lo sé,
por mucho que te esfuerces
o me esfuerce
en tus pechos de piedra,
en tus piernas de nieve,
en tu lengua, jengibre,
ginebra y granadina,

Son tus ojos extraños
como flor de la ipomea.
Hermosa calipigia,
la vida definitivamente
no es un sueño, no,
ni habrá momentos, amor,
que levanten todos los huesos de la tierra.

No es más que el tránsito irremediable,
hacia el lagar, de las avispas.
No me canses con arengas ni gramáticas.
No te entiendo, ya lo sabes,
cuando me hablas del edículo
donde la felicidad habita,
ni del estíptico ascensor
que nos transporta a la nada.

No me hables de nihilismo,
panteísmo, hilozoísmo:
son conceptos que traté
y ya he olvidado.

No están los tiempos para arengas, no,
no me hables
del paroxismo de la lírica
ni de las tristes convulsiones de las musas.

No me diagnostiques
ni me radiografíes, pues es esto,
esto es todo lo que hay.

Con tus ojos extraños como flor de la ipomea.

La inmolación de la carne.
Bésame, el alcohol
disfraza el aliento, ¿no notas
el inconfundible sabor metálico
que deja el fracaso en las encías?

Hermosa calipigia,
hace tiempo que la vida no es un sueño,
hace ya muchos años
que la vida no es un sueño,
ni hay paroxismo, mi amor,
que levante todos los huesos de la tierra.

Dame la carne y asumamos el fracaso,
pero antes dime, ¿qué me notas?,
¿me encuentras cínico, eleático,
estoico o peripatético?