O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.

sábado, 20 de junio de 2009

Vida del Buscón don Pablos


Hoy, día 20 de junio, el Instituto Cervantes, celebra el Día del Español (el Día e), una jornada que pretende incrementar la visibilidad de la lengua española en el mundo y crear un punto de encuentro para todos los 400 millones hablantes de español. Siendo yo uno de los que, gracias a sus más 90.000 vocablos, le hace la vida más agradable y que pueda ser compartirla con cada unos de ellos en las más de veinte naciones que utilizamos el milagro de esta lengua.

Amor constante más allá de la muerte





Historia de la vida del Buscón llamado Pablos,
ejemplo de vagabundos y espejo de tacaños.



Hoy, buscado el libro para colocarlo en mi rincón, he vuelto a leer el Capitulo III -el más hilarante de la literatura española a mi entender- que me ha recordado los tiempos de estudiante en piso de alquiler compartido que, a final de mes, cuando los dineros faltaban y la comida sin remedio era un miserable arroz hervido o una triste pasta, entre cucharada y cucharada, risa y carcajada, y a falta de más sustancia nos alimentáramos recitando dicho capitulo:

-Cierto que no hay tal cosa como la olla, digan lo que dijeren; todo lo demás es vicio y gula.
- - - - -
-¿Nabo hay? No hay perdiz para mí que se le iguale. Coman, que me huelgo de verlos comer.

Pequeñas venganzas de estudiantes de Humanidades que burlones gastabamos a, los siempre más "consecuentes", compañeros de Ciencias.