O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.
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sábado, 27 de noviembre de 2010

Es la mujer...



Es la mujer del hombre lo más bueno,
y locura decir que lo más malo,
su vida suele ser y su regalo,
su muerte suele ser y su veneno.

Cielo a los ojos, cándido y sereno,
que muchas veces al infierno igualo,
por raro al mundo su valor señalo,
por falso al hombre su rigor condeno.

Ella nos da su sangre, ella nos cría,
no ha hecho el cielo cosa más ingrata:
es un ángel, y a veces una arpía.

Quiere, aborrece, trata bien, maltrata,
y es la mujer al fin como sangría,
que a veces da salud, y a veces mata.

Félix Lope de Vega



Tanit
Render 3D - Septiembre 2010


Si Dios fuera una mujer
Mario Benedetti

¿Y si Dios fuera una mujer?
Juan Gelman

¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.

Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.






¿Qué me copiaste en ti,
que cuando falta en mí
la imagen de la cima,
corro a mirarme en ti?

(Agua Mujer)
Juan Ramón Jiménez




Candela
La Canalla y Muchachito Bombo Infierno.



Avinguda del Marqués de L'Argentera
José María de Fonollosa

Al verme se apartó de sus amigas
y rodeando mi cuello con sus brazos
les dijo alegremente: -«Quiero a este hombre».

Los demás me miraron con envidia.
Es muy linda en verdad y entró en mi cuarto.
Llegué tarde al trabajo al otro día.

Después no se movió ya de mi casa.
Descubrí que son bellas las estrellas
y me gustó algún tiempo. Pero pronto
olvidé que hay estrellas en la noche.

Ahora su amor me oprime como un peso.
No puedo ya salir con mis amigos.
No puedo ya sonreír a las muchachas.
No puedo ni beber un solo trago.

Es mala esta mujer. De verdad mala.
Tan mala como linda. Si la dejo
me matará, lo sé. Lo sé de veras.

Mis amigos se ríen. Yo estoy triste
pues no logro apartarla de mi lado.
Ojalá no me amase o se muriese.


La Falsa Moneda
Concha Buika



No hay más. Sólo mujer para alegrarnos,
sólo ojos de mujer para reconfortarnos,
sólo cuerpos desnudos,
territorios en que no se cansa el hombre.
Si no es posible dedicarse a Dios
en la época del crecimiento,
¿qué darle al corazón afligido
sino el círculo de muerte necesaria
que es la mujer?

Estamos en el sexo, belleza pura,
corazón solo y limpio.

Jaime Sabines


miércoles, 30 de junio de 2010

La chica de los cabellos de lino

La fille aux cheveux de lin
(Preludio)
Franz Liszt
Zoltán Kocsis




Nicole, profesora de lengua
Render 3D 30 de junio de 2010

Mademoiselle Isabel, rubia y francesa...
Blas de Otero

Mademoiselle Isabel, rubia y francesa,
con un mirlo debajo de la piel,
no sé si aquél o ésta, oh mademoiselle
Isabel, canta en él o si él en esa.

Princesa de mi infancia; tú, princesa
promesa, con dos senos de clavel;
yo, le livre, le crayon, le...le..., oh Isabel,
Isabel!e...., tu jardín tiembla en la mesa.

De noche, te alisabas los cabellos,
yo me dormía, meditando en ellos
y en tu cuerpo de rosa: mariposa

rosa y blanca, velada con un velo.
Volada para siempre de mi rosa
-mademoiselle Isabel- y de mi cielo.

lunes, 28 de junio de 2010

Alevosía, premeditación y nocturnidad


Denuda
Render 3D - 15 de junio de 2010

Una Mujer Desnuda Y En Lo Oscuro
Mario Benedetti

Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte.


Alevosía
L. E. Aute



Desnuda
Roque Dalton


Amo tu desnudez
porque desnuda me bebes con los poros
como hace el agua cuando entre sus paredes me sumerjo.
Tu desnudez derriba con su calor los límites,
me abre todas las puertas para que te adivine,
me toma de la mano como un niño perdido
que en ti dejara quietas su edad y sus preguntas.
Tu piel dulce y salobre que respiro y que sorbo
pasa a ser mi universo, el credo que me nutre,
la aromática lámpara que alzo estando ciego
cuando junto a las sombras los deseos me ladran.
Cuando te me desnudas con los ojos cerrados
cabes en una copa vecina de mi lengua,
cabes entre mis manos como el pan necesario,
cabes bajo mi cuerpo más cabal que su sombra.
El día en que te mueras te enterraré desnuda
para que limpio sea tu reparto en la tierra,
para poder besarte la piel en los caminos,
trenzarte en cada río los cabellos dispersos.
El día en que te mueras te enterraré desnuda
como cuando naciste de nuevo entre mis piernas.

martes, 22 de junio de 2010

Puerta cerrada

Boca de llanto
Jaime Sabines

Boca de llanto, me llaman
tus pupilas negras,
me reclaman. Tus labios
sin ti me besan.
¡Cómo has podido tener
la misma mirada negra
con esos ojos
que ahora llevas!

Sonreíste. ¡Qué silencio,
qué falta de fiesta!
¡Cómo me puse a buscarte
en tu sonrisa, cabeza
de tierra,
labios de tristeza!

No lloras, no llorarías
aunque quisieras;
tienes el rostro apagado
de las ciegas.

Puedes reír. Yo te dejo





Paloma negra
Chavela Vargas






¿Mas qué, si el antiguo amor se presentara
y con yugo de bronce a unirnos vuelve,
y tras rechazar a la rubia Cloe y para Lidia
queda abierta la puerta que una vez cerré?

Lib. III, Oda IX. Donec gratus
Horacio



Si tú, Lidia
Render 3D - 16 de junio 2010


Porqué volviste a mí
Chavela Vargas


domingo, 16 de mayo de 2010

Geografía, cartografía y geometría aplicada


Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,...
Pablo Neruda




Geografía
Render 3D / 12 de mayo 2010

Por tu cuerpo
(Octavio Paz)
Luis Pastor



Solo tu cuerpo
L. E. Aute


El mapa de tu cuerpo
Khateryn Rivera Mundo

He visitado la geografía de tu cuerpo,
selvas ardiente con árboles de fuego,
ríos que corren buscando compañía
mares con olas… en busca del acantilado.

Visité de día el Parque carente de alegrías,
y tu niño interno solitario
sin dar explicaciones a la noche
observaba mi luna de gran agonía.

He visitado los lagos de tus ojos
que a lo lejos delatan
el desierto de tu soledad.

He visto la lluvia de tus labios
llorando de tristeza y apatía.

He visitado tus puertos más sensibles,
ahí donde las islas calientes de deseo,
son playas de gozo meciéndose en un grito.

Y el mapa de tu cuerpo con su furia volcánica
reclama mi ignorancia sin lograr descifrar mi alegría.

Me ha causado lástima el océano de tu pecho,
ahí donde el turista abandonado,
se pierde en la aguas intranquilas
que brotan en el océano de mi cuerpo.




El lugar del crimen
Luis García Montero

Más allá de la sombra
te delatan tus ojos,
y te adivino tersa,
como un mapa extendido
de asombro y de deseo.
Date por muerta
amor,
es un atraco.
Tus labios o la vida.





Cuerpo de mujer
Manolo Tena








miércoles, 12 de mayo de 2010

Bulerías de lo imposible




"Todo es posible a condición de ser lo suficientemente insensato".

Orson Welles




Marc Chagall - Los amantes de la luna




Romance de la luna
F. G. Lorca

La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.

En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.

Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.

Niño déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.

Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño déjame, no pises,
mi blancor almidonado.

El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.

¡Cómo canta la zumaya,
ay como canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con el niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
el aire la está velando.


En un charco de agua clara
Render 3D / 9 de mayo 2010

Bulerías de la luna
Lole y Manuel

La luna
J. L. Borges

Cuenta la historia que en aquel pasado
Tiempo en que sucedieron tantas cosas
Reales, imaginarias y dudosas,
Un hombre concibió el desmesurado

Proyecto de cifrar el universo
En un libro y con ímpetu infinito
Erigió el alto y arduo manuscrito
Y limó y declamó el último verso.

Gracias iba a rendir a la fortuna
Cuando al alzar los ojos vio un bruñido
Disco en el aire y comprendió, aturdido,
Que se había olvidado de la luna.

La historia que he narrado aunque fingida,
Bien puede figurar el maleficio
De cuantos ejercemos el oficio
De cambiar en palabras nuestra vida.

Siempre se pierde lo esencial. Es una
Ley de toda palabra sobre el numen.
No la sabrá eludir este resumen
De mi largo comercio con la luna.

No sé dónde la vi por vez primera,
Si en el cielo anterior de la doctrina
Del griego o en la tarde que declina
Sobre el patio del pozo y de la higuera.

Según se sabe, esta mudable vida
Puede, entre tantas cosas, ser muy bella
Y hubo así alguna tarde en que con ella
Te miramos, oh luna compartida.

Más que las lunas de las noches puedo
Recordar las del verso: la hechizada
Dragon moon que da horror a la halada
Y la luna sangrienta de Quevedo.

De otra luna de sangre y de escarlata
Habló Juan en su libro de feroces
Prodigios y de júbilos atroces;
Otras más claras lunas hay de plata.

Pitágoras con sangre (narra una
Tradición) escribía en un espejo
Y los hombres leían el reflejo
En aquel otro espejo que es la luna.

De hierro hay una selva donde mora
El alto lobo cuya extraña suerte
Es derribar la luna y darle muerte
Cuando enrojezca el mar la última aurora.

(Esto el Norte profético lo sabe
Y tan bien que ese día los abiertos
Mares del mundo infestará la nave
Que se hace con las uñas de los muertos.)

Cuando, en Ginebra o Zürich, la fortuna
Quiso que yo también fuera poeta,
Me impuse. como todos, la secreta
Obligación de definir la luna.

Con una suerte de estudiosa pena
Agotaba modestas variaciones,
Bajo el vivo temor de que Lugones
Ya hubiera usado el ámbar o la arena,

De lejano marfil, de humo, de fría
Nieve fueron las lunas que alumbraron
Versos que ciertamente no lograron
El arduo honor de la tipografía.

Pensaba que el poeta es aquel hombre
Que, como el rojo Adán del Paraíso,
Impone a cada cosa su preciso
Y verdadero y no sabido nombre,

Ariosto me enseñó que en la dudosa
Luna moran los sueños, lo inasible,
El tiempo que se pierde, lo posible
O lo imposible, que es la misma cosa.

De la Diana triforme Apolodoro
Me dejo divisar la sombra mágica;
Hugo me dio una hoz que era de oro,
Y un irlandés, su negra luna trágica.

Y, mientras yo sondeaba aquella mina
De las lunas de la mitología,
Ahí estaba, a la vuelta de la esquina,
La luna celestial de cada día

Sé que entre todas las palabras, una
Hay para recordarla o figurarla.
El secreto, a mi ver, está en usarla
Con humildad. Es la palabra luna.

Ya no me atrevo a macular su pura
Aparición con una imagen vana;
La veo indescifrable y cotidiana
Y más allá de mi literatura.

Sé que la luna o la palabra luna
Es una letra que fue creada para
La compleja escritura de esa rara
Cosa que somos, numerosa y una.

Es uno de los símbolos que al hombre
Da el hado o el azar para que un día
De exaltación gloriosa o de agonía
Pueda escribir su verdadero nombre.






"Yo hago lo imposible, porque lo posible lo hace cualquiera".

Pablo Picasso





viernes, 7 de mayo de 2010

Ella

"Cabellera del aire desvelado,
río de noche, platanar oscuro,
colmena ciega, amor desenterrado,

voy a seguir tus pasos hacia arriba,
de tus pies a tu muslo y tu costado".

Jaime Sabines


Orgullosa Mari
Render 3D - 27 abril 2010


Palabras de Amor
Joan Manuel Serrat


Nos amamos en una Bicicleta
Santiago Azar

Ayer tú y yo, en un solo beso para la vida,
en el amor que nos conoció a los quince años
y yo pedaleando para un nunca llegar tarde a tu corazón.
Fuimos nosotros los que inventamos el beso en una bicicleta,
la edad de las miradas con un cuaderno en la mano.
Fuimos nosotros, los que sin respirar, nos cansamos de viajar;
y ayer, sólo ayer, las calles dicen: Allí van, son ellos!,
pero fue tan rápido que pedazo a pedazo nos despedimos.
Tú y yo, querida, ahora quizás dónde, dónde volveríamos a rodar,
dónde volveríamos a comandar dos ruedas como a un barco,
dónde volveríamos a conquistar los mundos con un sueño.
Eso no m importa, porque en mi memoria tengo un niño despierto,
llevo a ese revoltoso quinceañero en los dedos del alma,
tengo aún, esos años diminutos como zapatos de liceano.
Entonces, será a las siete, te pasaré a buscar como cochero,
subirás en mi caballo veloz con rayos de aluminio,
dispuesta a saltar a la gloria al besar cada calle,
recostándote en cada parada para retomar las fuerzas.
Entonces, será a las siete, cuando llegue a tu casa,
salgas a recibirme como ansiosa de la nueva carrera.
Entonces, son las siete y recuerdo tu mano en la mía,
riendo del pedaleo en mañana y tarde,
cuando nos amamos en una bicicleta sobre la vida,
cuando se me vienen los quince felices años,
ahora que son más, sin bicicletas ni sueños.

martes, 4 de mayo de 2010

Bella dama sin piedad


Waterhouse - La Belle Dame sans Merci



La belle dame sans merci
Valentin Silvestrov




La Belle Dame sans Merci
La Bella dama sin gracia
John Keats

I.

Ah, ¿Qué es lo que te aflige, maltrecha criatura.
Solitario y pálido vagabundo?
El junco se marchita en el lago
Y ningún pájaro canta.

II.
Ah, ¿Qué es lo que te aflige, maltrecha criatura,
Tan demacrado y tan lleno de dolor?
El granero de la ardilla está lleno
Y la cosecha ya ha sido recogida.

III.

Veo un lirio en tu ceja
Con la húmeda agonía de las gotas de febril rocío
Y en tu mejilla una rosa que se desvanece
Tan rápidamente como se marchita

IV.

Conocí a una dama en los prados
Llena de belleza, una niña de las hadas;
Su pelo era largo, su caminar ligero
Y sus ojos salvajes

V.

La senté en mi corcel trotador
Y nada más vi durante el resto del día
A mi lado ella se recostó, y cantó
Una canción de las hadas.

VI.

Hice una guirnalda para su cabeza
Brazaletes también, que la llenaron de fragancias;
Ella me miró y me hizo el amor
Con dulces quejidos.

VII.

Ella me encontró raíces de dulce sabor
Miel salvaje y maná del rocío
Y en un lenguaje ciertamente extraño dijo-
‘Te amo’

VIII.

Ella me llevó a su gruta encantada
Y allí me contempló, y suspiró profundamente,
Y allí cerré sus ojos salvajes
Para besarla hasta caer rendidos.

IX.

Y entre el musgo sucumbimos al sopor
Y allí soñé – Ah! dolor!
El último sueño que jamás tuve
En la pendiente de la fría colina.

X.

Ví pálidos reyes, y princesas también,
Pálidos guerreros, todos con la palidez de la muerte;
Ellos gritaban – ‘¡La bella dama sin piedad
Te ha esclavizado!’
XI.

Vi sus hambrientos labios en la penumbra
Con un horrible bostezo avisador,
Y me desperté, encontrándome aquí
En la pendiente de la fría colina

XII.

Eso es lo que ha hecho que me encuentre aquí
Solitario, pálido y vagabundo,
Aunque el junco se marchite en el lago
Y ningún pájaro cante.



La Belle Dame sans Merci
Loquillo






La Bella sin piedad
Render 3D 20/4/2010

Bella sin alma
Sandro Giaccobe

viernes, 23 de abril de 2010

Aniversario




Vals de aniversario
Jaime Gil de Biedma

Nada hay tan dulce como una habitación
para dos, cuando ya no nos queremos demasiado,
fuera de la ciudad, en un hotel tranquilo,
y parejas dudosas y algún niño con ganglios,

si no es esta ligera sensación
de irrealidad. Algo como el verano
en casa de mis padres, hace tiempo,
como viajes en tren por la noche. Te llamo

para decir que no te digo nada
que tú ya no conozcas, o si acaso
para besarte vagamente
los mismos labios.

Has dejado el balcón.
Ha oscurecido el cuarto
mientras que nos miramos tiernamente,
incómodos de no sentir el peso de tres años.

Todo es igual, parece
que no fue ayer. Y este sabor nostálgico,
que los silencios ponen en la boca,
posiblemente induce a equivocarnos

en nuestros sentimientos. Pero no
sin alguna reserva, porque por debajo
algo tira más fuerte y es (para decirlo
quizá de un modo menos inexacto)
difícil recordar que nos queremos,
si no es con cierta imprecisión, y el sábado,
que es hoy, queda tan cerca
de ayer a última hora y de pasado

mañana
por la mañana...






¡Oh cristalina fuente,
si en esos tus semblantes plateados
formases de repente
los ojos deseados
que tengo en mis entrañas dibujados!

Cántico Espiritual
San Juan de la Cruz



Ἑλένη
Render 3D - 16/4/2010



Tu vientre y otros resabios
Blas de Otero

La juventud
su paso acelerado ojos de acero manos más de dos
alegría
escuchar un disco cuadrado hacer el amor con la mujer
del prójimo (¿no somos todos prójimos'?)
el aturdimiento del atardecer
el microcosmos de la física moderna
-después de muerto me basta ser electrón-
mi juventud tirada por la ventana
tu piel papel de seda
tus senos uno al sol el otro en la sombra
mi deambular por los barrios galdosianos
el electroshock de súbito
alegría
dios es bueno en tanto la mujer responda
quédate esta noche a desayunar
me permito exclamar oh tu entrepierna en voz baja
quiero vivir en América
qué coño en América del Sur,
he visto demasiadas tierras
todas caben en tu axila
salgamos de la habitación por la puerta de urgencia
compremos un buen periódico clara utopía
y saludemos a la juventud desde los cincuenta y siete años
como diecisiete como veintiuno como tu vientre de malvavisco

jueves, 18 de marzo de 2010

Retorno II


Orilla del Anas
Render 3D - 17-III-2010



Moon River
Louis Amstrong



Retornos del amor en los vividos paisajes
Rafael Alberti

Creemos, amor mío, que aquellos paisajes
se quedaron dormidos o muertos con nosotros
en la edad, en el día en que los habitamos;
que los árboles pierden la memoria
y las noches se van, dando al olvido
lo que las hizo hermosas y tal vez inmortales.

Pero basta el más leve palpitar de una hoja,
una estrella borrada que respira de pronto
para vernos los mismos alegres que llenamos
los lugares que juntos nos tuvieron.
Y así despiertas hoy, mi amor, a mi costado,
entre los groselleros y las fresas ocultas
al amparo del firme corazón de los bosques.
Allí está la caricia mojada de rocío,
las briznas delicadas que refrescan tu lecho,
los silfos encantados de ornar tu cabellera
y las altas ardillas misteriosas que llueven
sobre tu sueño el verde menudo de las ramas.

Sé feliz, hoja, siempre: nunca tengas otoño,
hoja que me has traído
con tu temblor pequeño
el aroma de tanta ciega edad luminosa.
Y tú, mínima estrella perdida que me abres
las íntimas ventanas de mis noches más jóvenes,
nunca cierres tu lumbre
sobre tantas alcobas que al alba nos durmieron
y aquella biblioteca con la luna
y los libros aquellos dulcemente caídos
y los montes afuera desvelados cantándonos.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Retorno I


SoñArte
(Ensoñación de
Ataecina a orillas del río Anas)
Render 3D 16-III-2010




"Canción sin palabras" Op. 30 Nº. 3 en Mi mayor
Felix Mendelssohn
Interpretación Daniel Barenboim


Retornos del amor ante las antiguas deidades
Rafael Alberti

Soñarte, amor, soñarte como entonces,
ante aquellas dianas desceñidas,
aquellas diosas de robustos pechos
y el viento impune entre las libres piernas.

Tú eras lo mismo, amor. Todas las Gracias.
igual que tres veranos encendidos,
el levantado hervor de las bacantes,
la carrera bullente de las ninfas,
esa maciza flor de la belleza
redonda y clara, poderosamente
en ti se abría, en ti también se alzaba.

Soñarte como entonces, sí, soñarte
ante aquellas fundidas alamedas,
jardín de Amor en donde la ancha Venus,
muslos dorados, vientre pensativo,
se baña en el concierto de la tarde.

Soñarte, amor, soñarte, oh, sí, soñarte
la idéntica de entonces, la surgida,
del mar y aquellos bosques, reviviendo
en ti el amor henchido, sano y fuerte
de las antiguas diosas terrenales.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Dolcissima Maria

Calíope (Καλλιόπη, ‘la de la bella voz’)
Render 3D mayo-2009


"...
Mater divínæ grátiæ.
Mater puríssima.
Mater castíssima.
Mater invioláta.
Mater intemeráta.
Mater immaculáta.
Mater amábilis.
Mater admirábilis.
Mater boni consílii.
Mater Creatóris.
Mater Salvatóris.
Virgo prudentíssima.
Virgo veneranda.
Virgo prædicánda.
Virgo potens.
Virgo clemens.
Virgo fidélis.
Speculum iustitiæ.
Sedes sapiéntiæ.
Causa nostræ laetítiæ.
Vas spirituále.
Vas honorábile.
Vas insígne devotiónis.
Rosa mystica.
Turris davídica.
Turris ebúrnea.
Domus áurea.
Fœderis arca.
Iánua cæli.
Stella matutína.
Salus infirmórum.
Refúgium peccatórum.
Consolátrix afflictórum.
Auxílium christianórum.
Regína angelórum.
Regína patriarchárum.
Regína prophetárum
Regína apostolórum.
Regína mártyrum.
Regína confessórum.
Regína vírginum.
Regína sanctórum ómnium.
Regína sine labe originali concépta.
Regína in cælum assúmpta.
Regína sacratíssimi rosárii.
Regína famíliæ.
Regína pacis."



Eduardo Naranjo - Sin título



Dolcissima Maria
Premiata Forneria Marconi







Dolcissima Maria
Dulcísima Maria

Dulce María
olvidas que las flores
son pinturas del tiempo
sobre tu rostro,
y los años por andar
sentada a esperar
un largo, largo camino
ninguno conoces...

No busques más.

Y el día llegará
vestido de poesía
te hablara de sueños
que ya no recordabas
y te bendecirá
dulcísima María

Dulce María
la de los ojos limpios
la de los ojos húmedos
es tiempo de andar:
y pronto notarás
el perfume matinal
y el tordo cantará
volando junto a ti...

No busques más.

Y alguno si quiere
vestido de poesía
te colmará de amor
sin hacer más preguntas
y te acariciará
dulcísima María.


A veces un cuerpo puede modificar un nombre
Ángel González

lunes, 18 de enero de 2010

Bella

Todo amor es efímero
Ángel González


Ninguna era tan bella como tú
durante aquel fugaz momento en que te amaba:

mi vida entera.


Rosita
Render 3d 16/12/09

Slowly
Luis Eduardo Aute





Bella

Pablo Neruda

Bella,
como en la piedra fresca
del manantial, el agua
abre un ancho relámpago de espuma,
así es la sonrisa en tu rostro,
bella.

Bella,
de finas manos y delgados pies
como un caballito de plata,
andando, flor del mundo,
así te veo,
bella.

Bella,
con un nido de cobre enmarañado
en tu cabeza, un nido
color de miel sombría
donde mi corazón arde y reposa,
bella.

Bella,
no te caben los ojos en la cara,
no te caben los ojos en la tierra.
Hay países, hay ríos
en tus ojos,
mi patria está en tus ojos,
yo camino por ellos,
ellos dan luz al mundo
por donde yo camino,
bella.

Bella,
tus senos son como dos panes hechos
de tierra cereal y luna de oro,
bella.

Bella,
tu cintura
la hizo mi brazo como un río cuando
pasó mil años por tu dulce cuerpo,
bella.

Bella,
no hay nada como tus caderas,
tal vez la tierra tiene
en algún sitio oculto
la curva y el aroma de tu cuerpo,
tal vez en algún sitio,
bella.

Bella, mi bella,
tu voz, tu piel, tus uñas
bella, mi bella,
tu ser, tu luz, tu sombra,
bella,
todo eso es mío, bella,
todo eso es mío, mía,
cuando andas o reposas,
cuando cantas o duermes,
cuando sufres o sueñas,
siempre,
cuando estás cerca o lejos,
siempre,
eres mía, mi bella,
siempre.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Luz de luna

La luna se renueva
Lu Ki (261-303)

El hombre vive sólo un instante

La luna se renueva

¿Qué haríamos para conservar la plenitud de la vida?
La luna se renueva.
El bien y el mal se siguen, confundidos.
Dentro de cien años, ¿Quién de nosotros estará?
Es triste ver como los ríos huyen.
El presente se escapa, no podemos seguirlo
La luna se renueva.
No sirven de socorro ni la virtud ni el renombre,
Eran perfectos los sabios de otros tiempos
Por todas las partes se extendía su fama
¿En dónde están y en dónde se conserva su nombre?
La luna se renueva
Es difícil establecer el mérito;
En toda empresa grande, es tan común errar...
¿Cómo saberlo si nada sobrevive?
Lleno de pena el sabio suspira,
Sólo puede suspirar profundamente.



Ἑλένη και Σελήνη
Render 3D 22/11/2009



Hombre que mira la luna
Mario Benedetti

Es decir la miraba porque ella
se ocultó tras el biombo de nubes
y todo porque muchos amantes de este mundo
le dieron sutilmente el olivo

con su brillo reticente la luna
durante siglos consiguió transformar
el vientre amor en garufa cursilínea
la injusticia terrestre en dolor lapizlázuli

cuando los amantes ricos la miraban
desde sus tedios y sus pabellones
satelizaba de lo lindo y oía
que la luna era un fenómeno cultural

pero si los amantes pobres la contemplaban
desde su ansiedad o desde sus hambrunas
entonces la menguante entornaba los ojos
porque tanta miseria no era para ella

hasta que una noche casualmente de luna
con murciélagos suaves con fantasmas y todo
esos amantes pobres se miraron a dúo
dijeron no va más al carajo selene

se fueron a su cama de sábanas gastadas
con acre olor a sexo deslunado
su camanido de crujiente vaivén

y libres para siempre de la luna lunática
fornicaron al fin como dios manda
o mejor dicho como dios sugiere.

martes, 1 de diciembre de 2009

Señora, por usted no pasan los años



Ayer, cuando paseaba por la calle Santa Eulalia, observe señora que tú caminabas unos pasos delante al lado de su señor marido y, debo reconocer que en todos estos años -a los dioses, gracias le sean dadas-, no has cambiado nada, nada...


De ella ver quisiera su andar amable

Y la clara luz de su rostro antes

Que a los carros lidios o a mil guerreros
Llenos de armas...

La luna luminosa huyó con las Pléyades.
La noche silenciosa ya llega a la mitad
La hora ya pasó y en vela sola en mi lecho,
suelto la rienda al llanto sin esperar piedad.

Safo




Aphrodite Kallipygos
Render 3D 30/12/2009


Himno en honor a Afrodita
Safo de Lesbos

¡Oh, tú en cien tronos Afrodita reina,
Hija de Zeus, inmortal, dolosa:
No me acongojes con pesar y tedio
Ruégote, Cripria!
Antes acude como en otros días,
Mi voz oyendo y mi encendido ruego;
Por mi dejaste la del padre Jove
Alta morada.
El áureo carro que veloces llevan
Lindos gorriones, sacudiendo el ala,
Al negro suelo, desde el éter puro
Raudo bajaba.
Y tú ¡Oh, dichosa! en tu inmortal semblante
Te sonreías: ¿Para qué me llamas?
¿Cuál es tu anhelo? ¿Qué padeces hora?
-me preguntabas-
¿Arde de nuevo el corazón inquieto?
¿A quién pretendes enredar en suave
Lazo de amores? ¿Quién tu red evita,
Mísera Safo?
Que si te huye, tornará a tus brazos,
Y más propicio ofreceráte dones,
Y cuando esquives el ardiente beso,
Querrá besarte.
Ven, pues, ¡Oh diosa! y mis anhelos cumple,
Liberta el alma de su dura pena;
Cual protectora, en la batalla lidia
Siempre a mi lado.




Oda a Afrodita
Safo de Lesbos

¡Tú que te sientas en trono resplandeciente,
inmortal Afrodita!
¡Hija de Zeus, sabia en las artes de amor, te suplico,
augusta diosa, no consientas que, en el dolor,
perezca mi alma!
Desciende a mis plegarias, como viniste otra vez,
dejando el palacio paterno, en tu carro de áureos atalajes.
Tus lindos gorriones te bajaron desde el cielo,
a través de los aires agitados por el precipitado batir de sus alas.
Una vez junto a mí, ¡oh diosa!, sonrientes tus labios inmortales,
preguntaste por qué te llamaba, qué pena tenía,
qué nuevo deseo agitaba mi pecho,
y a quién pretendía sujetar con los lazos de mi amor.
Safo, me dijiste, ¿quién se atreve a injuriarte?
Si te rehuye, pronto te ha de buscar;
si rehúsa tus obsequios, pronto te los ofrecerá él mismo.
Si ahora no te ama, te amará hasta cuando no lo desees.
¡Ven a mí ahora también, líbrame de mis crueles tormentos!
¡Cumple los deseos de mi corazón, no me rehúses tu
ayuda todopoderosa!


Lamento:
Dulce madre mía, no puedo trabajar,
el huso se me cae de entre los dedos
Afrodita ha llenado mi corazón
de amor a un bello adolescente
y yo sucumbo a ese amor.





Diego Rodríguez de Silva y Velázquez - Venus del Espejo


Venus callipyge
Georges Brassens


Venus Calipigia

Que nunca el arte abstracto, que nos tiraniza hoy día
Arranque a tus encantos este volumen asombroso.
En el tiempo donde los culos postizos son mayoría
Gloria a este que dice toda la verdad.
Tu espalda pierde su nombre con tanta gracia
Que no puede uno más que darle la razón.
Ojalá fuera yo, señora, un poeta de raza
Para decir en su honor una oda inmortal
Al verlo pasar, se me pone la carne de gallina
En fin, desde que vine al mundo le profeso
Un culto verdadero y, cuando pierdo a las bolas,
Al besar a Fanny(1), no pienso más que en usted.
Para obtener, señora, unas curvas de ese calibre
Debe usted torturar a la gente de su alrededor
dar mucha guerra a las costureras
Y debe usted de agotar a su dama de compañía
Es el Duque de Bordeaux (2) el que va con la cabeza baja,
Pues se parece al mío (culo) como dos gotas de agua
Si se pareciese al vuestro (culo), se diría, cuando pasa
“¡Qué bonito muchacho es el duque de Bordeaux!”
No le haga ningún caso a los envidiosos que pregonan
Que ha colocado usted su orgullo un poco bajo
Que presume usted demasiado de sus nalgas
Y sobre todo, por favor, no se siente usted.
Déjelos contar que al salir de la calesa
La brisa levantó su vestido y que se vió
Escrito en un corazón atravesado por una flecha
Esta expresión trivial: “A Julito para siempre”.
Déjelos decir también que en la corte de Inglaterra
Haciendo la reverencia a los soberanos ingleses
¡Catacrás! Se cayó usted de culo.
La ley de la gravedad es dura, pero es la ley.
Nadie puede hoy día morir sin ver Nápoles
Al asalto de las obras maestras quieren todos correr
Mis ambiciones son mucho más razonables
Ver vuestro cuerpo desnudo, señora, y luego morir. (3)
Que nunca el arte abstracto, que nos tiraniza hoy día
Arranque de sus encantos este volumen asombroso
En el tiempo donde los culos postizos son mayoría
Gloria a éste que dice toda la verdad.


(1) Juego francés en el que pierde debe de besar una tabla que tiene forma de mujer.

(2) El duque de Bordeaux en Francia es el equivalente en fealdad al Picio español.
(3) Académie: en Arte hace referencia al cuerpo desnudo.

No puedo quitar mis ojos de ti
Matt Monro