O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.
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viernes, 31 de diciembre de 2010

Y llueve...


Necesito contarte
qué miedo da la lluvia
en los cristales.

Salvador Espriu



Gustav Caillebote - Calle de París, tiempo de lluvia

Il pleure dans mon coeur
Paul Verlaine

Il pleure dans mon coeur
Comme il pleut sur la ville;
Quelle est cette langueur
Qui pénètre mon coeur ?

Ô bruit doux de la pluie
Par terre et sur les toits !
Pour un coeur qui s'ennuie,
Ô le chant de la pluie !

Il pleure sans raison
Dans ce coeur qui s'écoeure.
Quoi ! nulle trahison ?...
Ce deuil est sans raison.

C'est bien la pire peine
De ne savoir pourquoi
Sans amour et sans haine
Mon coeur a tant de peine !

Spleen, Op. 51 número 3
(Gabriel Fauré)
Gerard Souzay, acompañado al piano por Jacqueline Bonneau


Llueve en mi corazón
como llueve en la ciudad.
¿qué languidez es ésta
que entra en mi corazón?

¡Suave rumor de lluvia
sobre suelo y tejado!
Para un corazón que se aburre.
¡oh el cantar de la lluvia!

Llueve sin razón
en este corazón desanimado.
¿Qué? ¿No ocurrió nada?
No hay razón de estar triste.

¡Es una pena pues
no saber el porqué
sin odio y sin amor,
mi corazón tanto pena!




Rabo de nube
Silvio Rodríguez



viernes, 17 de septiembre de 2010

Nuevo día


La noche nos trajo tormentas y esta mañana de sopetón se ha presentado el otoño. He salido a caminar y contemplar uno de los últimos amaneceres del verano que se nos va.


Amanece lloviendo...
Cesar Vallejo

Amanece lloviendo. Bien peinada
la mañana chorrea el pelo fino.
Melancolía está amarrada;
y en mal asfaltado oxidente de muebles hindúes,
vira, se asienta apenas el destino.

Cielos de puna descorazonada
por gran amor, los cielos de platino, torvos
de imposible.

Rumia la majada y se subraya
de un relincho andino.

Me acuerdo de mí mismo. Pero bastan
las astas del viento, los timones quietos hasta
hacerse uno,
y el grillo del tedio y el jiboso codo inquebrantable.

Basta la mañana de libres crinejas
de brea preciosa, serrana,
cuando salgo y busco las once
y no son más que las doce deshoras.


Nuevo Día
Lole y Manuel











Gabriel Fauré compuso el Cantique de Jean Racine Op. 11 a la edad de 19 años. Su título proviene del autor del texto, Jean Racine (1639 - 1699), en realidad se trata de una traducción de un himno medieval en latín titulado "Consors paterni lumini" atribuido a San Ambrosio y que forma parte de la liturgia de las horas, concretamente para los maitines (oración de la mañana) del miércoles. Versión para órgano (Stephen Farr) y coro (el de la catedral de Winchester dirigido por David Hill).



Y ahora iré comprar el pan...