O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.
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martes, 22 de febrero de 2011

Hoy como ayer



"Los astrólogos tienen encuentros secretos
dentro de un cuarto del emperador como panal de miel
donde construyen sucesos anticipados al futuro
para convertir el amor en dolor".
Tristan Tzara



Pablo Picasso - Guernica

En la televisión se suceden las noticias del norte de África. Los espadones mueren matando. La sangre corre a borbotones por las calles.

Cançó sense nom
Lluis Llach


Canción sin nombre


¿Dónde vas con las banderas y aviones
y todo el círculo de cañones
con que apuntas a mi pueblo?


¿Dónde vas con la vergüenza por galón
si en el fusil llevas el miedo
con que apuntas al pueblo?


¿Dónde vas cuando ya el niño
no quiere jugar
porque la calle
rebosa de sangre
y eres tú quien la llena?


¿Dónde vas cuando ya el niño
no puede ni mirar
el azul del mar,
ni este cielo claro
y eres tú quien lo roba?








Y la bruma de la tristeza, el desanimo y la impotencia, lentamente, en silencio inunda mi salón... otra vez.




Total eclipse of the heart
Bonnie Tyler


Eclipse total del corazón


(Date la vuelta) cada vez que me sienta un poco sola y tú no te pases por aquí
(Date la vuelta) cada vez que me sienta un poco cansada de escuchar el ruido de mis lágrimas
(Date la vuelta) cada vez que me sienta un poco nerviosa porque el mejor de los años haya pasado
(Date la vuelta) cada vez que me sienta un poco aterrorizado y entonces veo esa mirada en tus ojos

(Date la vuelta, ojos brillantes) cada vez que fracase
(Date la vuelta, ojos brillantes) cada vez que fracase

Te necesito esta noche y te necesito más que nunca
y si simplemente me abrazas fuerte, nos abrazaremos para siempre
y lo haremos correctamente, porque nunca podremos equivocarnos
juntos podemos aguantar hasta el final
tu amor es como una sombra sobre mí en todo momento (en todo momento)
no sé qué hacer y siempre estoy en la oscuridad
estamos viviendo en un barril de pólvora echando chispas
te necesito esta noche, para siempre va a empezar esta noche
para siempre va a empezar esta noche

Hace mucho tiempo estaba enamorándome, pero ahora sólo estoy derrumbándome
no hay nada que pueda hacer... un eclipse total del corazón
Hace mucho tiempo había luz en mi vida, pero ahora sólo hay amor en la oscuridad
no puedo decir nada... un eclipse total del corazón

(Date la vuelta) ojos brillantes, cada vez que fracase
(Date la vuelta) ojos brillantes, cada vez que fracase

Te necesito esta noche
y te necesito más que nunca
y si simplemente me abrazas fuerte
nos abrazaremos para siempre
y lo haremos correctamente
porque nunca podremos equivocarnos juntos
podemos aguantar hasta el final
tu amor es como una sombra sobre mí en todo momento (en todo momento)
no sé qué hacer y siempre estoy en la oscuridad
estamos viviendo en un barril de pólvora echando chispas
te necesito esta noche
para siempre va a empezar esta noche
para siempre va a empezar esta noche

Hace mucho tiempo estaba enamorándome,
pero ahora sólo estoy derrumbándome
no hay nada que pueda decir
un eclipse total del corazón
un eclipse total del corazón.



viernes, 18 de febrero de 2011

Son pocos; pero son...




Los Heraldos Negros
César Vallejo

Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre... Pobre... pobre Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como un charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes ... Yo no sé




Fotografías de James Nachtwey
Música de Chopin
(Largo de la Sonata para piano nº 3 en si menor op. 58, interpretada por Lang Lang)

L'estaca
Lluis Llach


La estaca


El viejo Siset me hablaba
al amanecer, en el portal,
mientras esperábamos la salida del sol
y veíamos pasar los carros.


Siset: ¿No ves la estaca
a la que estamos todos atados?
Si no conseguimos liberarnos de ella
nunca podremos andar.


Si tiramos fuerte, la haremos caer.
Ya no puede durar mucho tiempo.
Seguro que cae, cae, cae,
pues debe estar ya bien podrida.
Si yo tiro fuerte por aquí
y tú tiras fuerte por allí,
seguro que cae, cae, cae,
y podremos liberarnos.


¡Pero, Siset, ha pasado tanto tiempo así !
Las manos se me están desollando,
y en cuanto abandono un instante,
se hace más gruesa y más grande.


Ya sé que está podrida,
pero es que, Siset , pesa tanto,
que a veces me abandonan las fuerzas.
Repíteme tu canción.


Si tiramos fuerte...


El viejo Siset ya no dice nada;
se lo llevó un mal viento.
- él sabe hacia donde -,
mientras yo continúo bajo el portal.


Y cuando pasan los nuevos muchachos,
alzo la voz para cantar
el último canto que él me enseñó.


Si tiramos fuerte...

lunes, 13 de diciembre de 2010

Del camino



Escrito en un libro abandonado en viaje
Fernando Pessoa


Vengo del lado de la Beja.
Voy al centro de Lisboa.
Nada traigo y nada encontraré.
Tengo el cansancio anticipado de lo que no encontraré
Y la nostalgia que siento que no es del pasado ni del futuro.
Dejo escrita en este libro la imagen de mi designio muerto:
Fui como hierbas, y no me arrancaron.

Anem
(Jacint Verdaguer)
Roger Mas

Vamos



Ya he navegado suficiente
por estos mares de la tierra
de golfos de inquietud
y olas de tristeza.


Barquita mía, vamos,
vamos barca mía,
hacia el mar del cielo
que está hoy sereno.


Aquí navego a remo,
allá lo haré a vela,
sin temer los arrecifes
ni las tempestades.


Ay! en el mar de aquí
tiburones hay y ballenas;
y en el de allí todo son
blanquísimas ninfas
floridas en azul
entre estrellas desgranadas.





Eduardo Arroyo-Feliz quien como Ulises ha hecho un largo viaje II


Soneto del caminante
José Ángel Buesa

No, no despiertes jamás para vivir tu sueño
porque el sueño es un viaje más allá del olvido.
Tu pie siempre es más firme después de haber caído.
Sólo es grande en la vida quien sabe ser pequeño.

El amor llega y pasa como un dolor risueño,
como una rama seca donde retoña un nido.
Sólo tiene algo suyo quien todo lo ha perdido.
Nadie es dueño de nada sin ser su propio dueño.

La vida será tuya si sabes que es ajena,
que es igual ser montaña que ser grano de arena,
y que a veces lo menos vale más que lo más;

Y sabrás, finalmente, cansado caminante,
que el tiempo es un camino que crece hacia delante
mientras se va borrando, poco a poco, hacia atrás.

Viatge a Itaca
Lluis Llach


"Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino".
Ítaca
Konstantínos Kaváfis


miércoles, 5 de agosto de 2009

La poesia dels teus ulls

Alaba los ojos negros de Julia
Rubén Darío

¿Eva era rubia? No. Con negros ojos
vio la manzana del jardín: con labios
rojos probó su miel; con labios rojos
que saben hoy más ciencia que los sabios.
Venus tuvo el azur en sus pupilas,
pero su hijo no. Negros y fieros,
encienden a las tórtolas tranquilas
los dos ojos de Eros.
Los ojos de las reinas fabulosas,
de las reinas magníficas y fuertes,
tenían las pupilas tenebrosas
que daban los amores y las muertes.
Pentesilea, reina de amazonas;
Judith, espada y fuerza de Betulia;
Cleopatra, encantadora de coronas,
la luz tuvieron de tus ojos, Julia.
La negra, que es más luz que la luz blanca
del sol, y las azules de los cielos.
Luz que el más rojo resplandor arranca
al diamante terrible de los celos.
Luz negra, luz divina, luz que alegra
la luz meridional, luz de las niñas,
de las grandes ojeras, ¡oh luz negra
que hace cantar a Pan bajo las viñas!




La poesía de tus ojos


A menudo, cuando llega la noche,

se me lleva un hada:
la belleza de tus ojos
—negro intenso sobre mar blanca—
siempre inciertos ante la mirada.
Y así celoso voy enhebrando
canciones que me acerquen a ella. Pero...

La poesía de tus ojos
sé que no podré escribirla,
todos los versos que pudiera hallar
en el papel se me morirían
del dolor de no ser fieles.

Pero sé que jamás me cansaré
de perseguir este lenguaje amigo
que me acerque a la poesía de tus ojos
aunque no pueda escribirla,
pero así lucharé conmigo
esperando siempre un amanecer
ávido de sorprender tu mirada.

lunes, 20 de julio de 2009

Laura

"Que los dioses guarden tu camino,
que te acompañen los pájaros,
que te acaricien las estrellas, Dot"









LAURA

Y hoy que puedo escribirte una canción
recuerdo cuando llegaste
con el misterio de los sencillos,
inquietos los ojos, el cuerpo altivo.
Con la sonrisa de tus dedos
llenaste mis acordes
con cada nota de tu nombre, Laura.

Me es muy difícil recordar
cuantos escenarios han vivido
nuestra angustia por el hoy,
nuestra alegría por el mañana...
En casa, entre tantos compañeros,
o en un triste exilio allende el mar
nunca ha faltado tu aliento, Laura.

Y si el azar te lleva lejos
que los dioses guarden tu camino,
que te acompañen los pájaros,
que te acaricien las estrellas.
Y en un rincón de esta voz
mientras pueda hacerla oír
siempre estará escondido tu sonido, Laura.

jueves, 16 de julio de 2009

Amor Particular

A (Ελένη) La que brilla eternamente. La que, como la Luna, resplandece:





AMOR PARTICULAR

Cómo podría decírtelo
para que me fuese sencillo, para que te fuese verdad,
que a menudo me sé tan cerca de ti, si canto,
que a menudo te sé tan cerca de mi, si escuchas,
y pienso que nunca me atreví a decirte siquiera,
que debería agradecerte todo el tiempo que llevo amándote.

Que juntos hemos caminado,
en la alegría juntos, en la pena juntos,
que a menudo has llenado la vaciedad de mis palabras
y en nuestra partida siempre me has dado un buen juego.
Por todo esto, y por lo que te escondo,
debería agradecerte todo el tiempo que llevo amándote.

Te quiero, sí,
tal vez con timidez, tal vez sin saber quererte.
Te quiero, y te soy celoso
y lo poco que valgo me lo niego, si me niegas la ternura;
te quiero, y me sé feliz
cuando veo tu fuerza que empuja y se rebela, que yo...

Que pasarán los años,
llegará nuestro adiós, y así ha de ser,
y me pregunto si hallaré el gesto correcto,
y sabré acostumbrarme a tu ausencia.
Pero todo esto ya será otra historia,
ahora quiero agradecerte todo el tiempo que llevo amándote.

Te quiero, sí,
tal vez con timidez, tal vez sin saber quererte,
te quiero y te soy celoso
y lo poco que valgo me lo niego, si me niegas la ternura;
te quiero, y me sé feliz
cuando veo tu fuerza que me empuja y se rebela. Que yo...

Te amo...

lunes, 23 de marzo de 2009

Ítaca





Ítaca
Konstantínos Kaváfis

Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Posidón.

Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.

Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Posidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.

Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.

Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.

Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.

Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.

No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.

Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.

Leighton - La Sirena