No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar. No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior. Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.
Boca de llanto, me llaman tus pupilas negras, me reclaman. Tus labios sin ti me besan. ¡Cómo has podido tener la misma mirada negra con esos ojos que ahora llevas!
Sonreíste. ¡Qué silencio, qué falta de fiesta! ¡Cómo me puse a buscarte en tu sonrisa, cabeza de tierra, labios de tristeza!
No lloras, no llorarías aunque quisieras; tienes el rostro apagado de las ciegas.
¿Qué haríamos para conservar la plenitud de la vida?
La luna se renueva.
El bien y el mal se siguen, confundidos.
Dentro de cien años, ¿Quién de nosotros estará?
Es triste ver como los ríos huyen.
El presente se escapa, no podemos seguirlo
La luna se renueva.
No sirven de socorro ni la virtud ni el renombre,
Eran perfectos los sabios de otros tiempos
Por todas las partes se extendía su fama
¿En dónde están y en dónde se conserva su nombre?
La luna se renueva
Es difícil establecer el mérito;
En toda empresa grande, es tan común errar...
¿Cómo saberlo si nada sobrevive?
Lleno de pena el sabio suspira,
Sólo puede suspirar profundamente.
Ἑλένη και Σελήνη
Render 3D 22/11/2009
Hombre que mira la luna
Mario Benedetti
Es decir la miraba porque ella
se ocultó tras el biombo de nubes
y todo porque muchos amantes de este mundo
le dieron sutilmente el olivo
con su brillo reticente la luna
durante siglos consiguió transformar
el vientre amor en garufa cursilínea
la injusticia terrestre en dolor lapizlázuli
cuando los amantes ricos la miraban
desde sus tedios y sus pabellones
satelizaba de lo lindo y oía
que la luna era un fenómeno cultural
pero si los amantes pobres la contemplaban
desde su ansiedad o desde sus hambrunas
entonces la menguante entornaba los ojos
porque tanta miseria no era para ella
hasta que una noche casualmente de luna
con murciélagos suaves con fantasmas y todo
esos amantes pobres se miraron a dúo
dijeron no va más al carajo selene
se fueron a su cama de sábanas gastadas
con acre olor a sexo deslunado
su camanido de crujiente vaivén
y libres para siempre de la luna lunática
fornicaron al fin como dios manda
o mejor dicho como dios sugiere.
Noche blanca en que el agua cristalina duerme queda en su lecho de laguna, sobre la cual redonda llena luna que ejército de estrellas encamina.
Vela, y se espeja una redonda encina en el espejo sin rizada alguna; noche blanca en que el agua hace de cuna de la más alta y más honda doctrina.
Es un rasgón del cielo que abrazado tiene en sus brazos la Naturaleza; es un rasgón del cielo que ha posado y en el silencio de la noche reza la oración del amante resignado sólo al amor, que es su única riqueza.
Caspar David Friedrich - Two men contemplating the Moon
La Luna
Jaime Sabines
La luna se puede tomar a cucharadas o como una cápsula cada dos horas. Es buena como hipnótico y sedante y también alivia a los que se han intoxicado de filosofía. Un pedazo de luna en el bolsillo es mejor amuleto que la pata de conejo: sirve para encontrar a quien se ama, para ser rico sin que lo sepa nadie y para alejar a los médicos y las clínicas. Se puede dar de postre a los niños cuando no se han dormido, y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos ayudan a bien morir.
Pon una hoja tierna de la luna debajo de tu almohada y mirarás lo que quieras ver. Lleva siempre un frasquito del aire de la luna para cuando te ahogues, y dale la llave de la luna a los presos y a los desencantados. Para los condenados a muerte y para los condenados a vida no hay mejor estimulante que la luna en dosis precisas y controladas.
"Quasi una fantasia"
Claro de Luna
(1º mov. Adagio en Do sostenido menor - Sonata nº 14 Op.27/2) Ludwig van Beethoven
"...este cambio ha sido promovido por una querida y encantadora joven a la que amo y ella me ama. Después de dos años, de nuevo gozo por unos pocos momentos de bienaventuranza y por primera vez siento que el matrimonio puede aportarme felicidad. Por desgracia, no pertenece a mi clase y por el momento no puedo casarme, todavía debo esperar bastente..."
Ludwig van Beethoven
Giulietta Guicciardi
Romance de la luna, luna (F. G. Lorca) Carmen París
El farolero y su novia
Rafael Alberti
—Bien puedes amarme aquí, que la luna yo encendí, tú, por ti, sí, tú, por ti. —Sí, por mí. —Bien puedes besarme aquí, faro, farol farolera, la más álgida que vi. —Bueno, sí. —Bien puedes matarme aquí, gélida novia lunera del faro farolerí. —Ten. ¿Te di?
Hijo de la Luna Mecano
Objetivo la Luna
Me da miedo de la luna
Miguel Poveda
Luna Muchachito Bombo Infierno
Cecilio Plá y Gallardo - Luna de Miel
(Inquietante, como poco ¿no?)
Hombre que mira la luna
Mario Benedetti
Es decir la miraba porque ella se ocultó tras el biombo de nubes y todo porque muchos amantes de este mundo le dieron sutilmente el olivo
con su brillo reticente la luna durante siglos consiguió transformar el vientre amor en garufa cursilínea la injusticia terrestre en dolor lapizlázuli
cuando los amantes ricos la miraban desde sus tedios y sus pabellones satelizaba de lo lindo y oía que la luna era un fenómeno cultural
pero si los amantes pobres la contemplaban desde su ansiedad o desde sus hambrunas entonces la menguante entornaba los ojos porque tanta miseria no era para ella
hasta que una noche casualmente de luna con murciélagos suaves con fantasmas y todo esos amantes pobres se miraron a dúo dijeron no va más al carajo selene
se fueron a su cama de sábanas gastadas con acre olor a sexo deslunado su camanido de crujiente vaivén
y libres para siempre de la luna lunática fornicaron al fin como dios manda o mejor dicho como dios sugiere