O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.
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miércoles, 28 de abril de 2010

Dos caras tiene la moneda


Fratelli a un tempo stesso amore e morte
Ingenerò la sorte;
Cose quaggiù più belle
Altre il mondo non ha, non han le stelle.

(Hermanos a un mismo tiempo engendró la suerte al amor y a la muerte:
cosas aquí abajo más bellas,
no las tienen ni el mundo ni las estrellas)


Giacomo Leopardi

Francisco de Goya



Si vis amari ama.
San Agustín de Hipona







“el mar siempre estará ahí, yo no”

Paseo por el Amor y la Muerte
John Huston (1969)



Vivamus mea Lesbia, atque amemus,
rumoresque senum severiorum
omnes unius aestimemus assis!
soles occidere et redire possunt:
nobis cum semel occidit brevis lux,
nox est perpetua una dormienda.
da mi basia mille, deinde centum,
dein mille altera, dein secunda centum,
deinde usque altera mille, deinde centum.
dein, cum milia multa fecerimus,
conturbabimus illa, ne sciamus,
aut ne quis malus inuidere possit,
cum tantum sciat esse basiorum.

Gaius Valerius Catullus

Vivamos, Lesbia mía, y amémonos
y las habladurías de los viejos más severos
nos importen todas un bledo.
El sol puede ponerse y salir;
tan pronto como se nos haya muerto esta breve luz,
tenemos que dormir una noche eterna.
Dame mil besos y luego ciento,
después otros mil, luego de nuevo cien,
después otros mil todavía, luego cien.
Después, cuando nos hayamos dado muchos miles,
los embrollaremos para no saberlos
y para que ningún malvado pueda aojarnos
cuando sepa que fueron tantos nuestros besos.





"Oimè, se quest'è amor, com'ei travaglia!"
(¡Ay de mí, si esto es amor, cómo atormenta!)
Giacomo Leopardi

Rogelio de Egusquiza - Tistan e Isolda

Liebestod
Kirsten Flagstad
Covent Garden (1936)
Liebestod
Muerte de amor

Cuan dulce y suave
sonríe,
como se entreabren
sus ojos tiernamente
¿Le veis, amigos?
¿No le veis?...
¡Cómo resplandece
con luz creciente!
Cómo se alza
rodeado de estrellas.
¿No le veis?
¡Cuán valiente y enchido,
lleno y sublime,
se le inflama el corazón
en el pecho!
Y de sus labios
deleitosos y suaves
fluye un hálito dulce y puro:
¡Amigos, mirad!
¿No le percibís? ¿No le veis?
¿Tan sólo oigo yo esa melodía,
que tan maravillosa y quedamente,
suena desde su interior
en delicioso lamento
que todo lo revela,
en tierno consuelo, gentil reconciliación,
penetrando en mí, elevándose,
en dulces ecos
que resuenan en mí?
Esa clara resonancia que me circunda
¿es la ondulación de delicadas brisas?
¿Son olas de aromas embriagadores?
¡Cómo se dilatan y me envuelven!
¿Debo aspirarlas?
¿Debo percibirlas?
¿Debo beber o sumergirme?
¿O fundirme en sus dulces fragancias?
En el fluctuante torrente,
en la resonancia armoniosa,
en el infinito hálito
del alma universal,
en el gran Todo...
perderse, sumergirse...
sin conciencia...
¡supremo deleite!


Oscar Dominguez - Máquina de coser electro-sexual

jueves, 28 de mayo de 2009

Tannhäuser

Cuentan las crónicas que ni los más viejos melómanos del Real recuerdan tal profusión de ¡Jesús! santiguamientos y ¡Hasta donde vamos a llegar! procedentes de los palcos y el patio de butacas que a penas pudieron ser oidos al ser ahogados por los ¡Bravo! del anfiteatro.

Tannhäuser - Overtura





Muerte de Sardanapalus - Delacroix

Si en el cielo hay hurís y vino, como dice el mulá,
nuestro premio en lo alto será beber y amar.
Yo comienzo a gozar y vaciar copas en vida,
disponiendo mi alma al placer de allí arriba.

Omar Khayyam



Durante ciertas partes de la representación el tintineo de las pulseras producido por las damas al abanicarse hizo temer la correcta audición de músicos y cantantes. Así mismo en los aparcamientos de ciertos locales llamados de "señoritas" nunca se había visto tal acumulación de coches de lujo...

miércoles, 18 de marzo de 2009

Der Ring des Nibelungen



Recuerdos de mi niñez. Horas completas durante la siesta mirando unas estampas del Anillo que decoraban la casa de mi abuela. Fantaseando e imaginando historias donde yo era el protagonista rescatando princesas, rubias como el oro, de tiranos feísimos que las mantenían prisioneras el los más terribles sótanos de sus inexpugnables castillos.


El Anillo del Nibelungo
(El oro del Rin, La Walkyria, Sigfrido, El ocaso de los dioses)

Dirección de Sir Georg Solti con la Filarmónica de Viena.
Primera grabación discográfica en sistema estéreo del ciclo El anillo del nibelungo.