O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.
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jueves, 6 de enero de 2011

Para Día de Reyes, un cuento.


Chanson de Kleinzach 
Los cuentos de Hoffmann de Offenbach
Alfredo Kraus - Liceu de Barcleona 1988

El camello cojito
(Auto de los Reyes Magos)
Gloria Fuertes

El camello se pinchó
Con un cardo en el camino
Y el mecánico Melchor
Le dio vino.

Baltasar fue a repostar
Más allá del quinto pino....
E intranquilo el gran Melchor
Consultaba su "Longinos".

-¡No llegamos,
no llegamos
y el Santo Parto ha venido!

-son las doce y tres minutos
y tres reyes se han perdido-.

El camello cojeando
Más medio muerto que vivo
Va espeluchando su felpa
Entre los troncos de olivos.

Acercándose a Gaspar,
Melchor le dijo al oído:
-Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido.

A la entrada de Belén
Al camello le dio hipo.
¡Ay, qué tristeza tan grande
con su belfo y en su hipo!

Se iba cayendo la mirra
A lo largo del camino,
Baltasar lleva los cofres,
Melchor empujaba al bicho.

Y a las tantas ya del alba
-ya cantaban pajarillos-
los tres reyes se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un Hombre
a un Niño recién nacido.

-No quiero oro ni incienso
ni esos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero, repitió el Niño.

A pie vuelven los tres reyes
Cabizbajos y afligidos.
Mientras el camello echado
Le hace cosquillas al Niño.

Yo, también como el Niño, siempre quise el camello para atravesar desiertos en la Ruta de la Seda y junto a Marco Polo ver amanecer en Samarcanda.

En fin, hoy me conformaré con leer las Ruba´iyyat  de Omar Jayyam y su manuscrito de Samarcanda y ya que el Roscón de Reyes no se encuentra entre mis aficiones, descorcharé una botella de vino a la salud del viejo "fabricante de tiendas".

¡Snif!

Silk road
Kitaro



domingo, 3 de mayo de 2009

Mattinata

"Donde no estás, falta la luz del sol
Donde estás, florece el amor"



Amanece. Una mañana de mayo tan hermosa como la de hoy debía ser el preludio de un buen día. Aunque como decía el bueno de John Lennon: "La vida es aquello que nos va sucediendo mientras nos empeñamos en hacer otros planes". ¿O no?

Henri Gervex - Rolla

Rolla es el título de una pintura del artista Henri Gervex, y es el producto del encuentro de la literatura y la pintura. También es el nombre del protagonista de una historia en verso, publicada por el autor francés Alfred de Musset en 1833.

En ese relato el joven está enamorado de Marie, quien tiene una doble llamada Marion, una cortesana frente a la que él termina subyugado.

En el cuadro podemos ver a Marion cansada y dormida, mientras él le dirige una última mirada.

Rolla gastó hasta su última moneda para estar con Marion. Sus amigos lo sabían, así como también sabían que no lo verían más con vida. Él esperó los primeros rayos del sol, se asomó por la ventana y la miró, rendida, cansada y dormida. Rolla termina envenenado en brazos de Marion.

El poema de Musset es contundente en su final:

"Y por lo tanto, ambos huyeron de las crueldades de la suerte, la niña en el sueño, y el hombre en la muerte".

El cuadro fue presentado en el año 1868 y obviamente rechazado por ser demasiado desvergonzado. El autor contaba tan solo 16 años en el momento de esta creación.