O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.
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domingo, 13 de marzo de 2011

Tesís/Antítesis (Estado de ánimo)



tesis.
(Del lat. thesis, y este del gr. θέσις).
1. f. Conclusión, proposición que se mantiene con razonamientos.
2. f. Opinión de alguien sobre algo.
3. f. Disertación escrita que presenta a la universidad el aspirante al título de doctor en una facultad.
4. f. Mús. Golpe en el movimiento de la mano con que se marca alternativamente el compás.

antítesis.
(Del lat. antithĕsis, y este del gr. ἀντίθεσις, de ἀντί, contra, y θέσις, posición).
1. f. Fil. Oposición o contrariedad de dos juicios o afirmaciones.
2. f. Ret. Figura que consiste en contraponer una frase o una palabra a otra de significación contraria.
3. f. Persona o cosa enteramente opuesta en sus condiciones a otra.

Fuente: DRAE

Vooge - Idee Fixe


El juego en que andamos
Juan Gelman



Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.
Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.



Liederkreis Op 39 - IX - Wehmut (Melancolía)
Robert Schuman
Fischer Dieskau, baritono - Günther Weissenborn, piano





Melancolía

Aveces puedo cantar,
como si estuviera feliz;
pero en secreto mis lágrimas salen,
y el corazón se libera de tristeza.


Lo hacen los ruiseñores.
Durante la primavera juegan al aire libre,
pero emiten un canto de añoranza
por la tumba de su prisión.


Entonces, muchos escuchan ese canto
en su corazón, alegrándose.
pero nadie escucha el profundo
canto de mi dolor.




Paul Delvaux - Elogio de la Melancolía


Sobre la contradicción
Aldo Pellegini

Si extiendo una mano encuentro una puerta
si abro la puerta hay una mujer
entonces afirmo que existe la realidad
en el fondo de la mujer habitan fantasmas monótonos
que ocupan el lugar de las contradicciones
más allá de la puerta existe la calle
y en la calle polvo, excrementos y cielo
y también ésa es la realidad
y en ésa realidad también existe el amor
buscar el amor es buscarse a sí mismo
buscarse a sí mismo es la más triste profesión
monotonía de las contradicciones
allí donde no alcanzan las leyes
en el corazón mismo de la contradicción
imperceptiblemente
extiendo la mano
y vivo.


(¿Alcachofas con jamón...

o

quizá solomillo de ternera?


Mejor mero...

no,

tal vez lubina.

¿y el vino?

¿De Rueda o un Jumilla?


¿Esta noche salimos de copas o al cine?
("La que ilumina" pregunta)

Ni si, ni no, sino todo lo contrario.)



Lamentos por alegrías
Miguel Poveda



martes, 19 de octubre de 2010

Ante los dioses y los hombres

Rosa Juradera situada bajo el Pantocrátor en los pies del cenotafio
de los santos Hermanos Mártires, Vicente, Sabina y Cristeta,
en la basílica de San Vicente (Ávila)


Je te promets
Johnny Hallyday








Te prometo



Te prometo la sal en el beso de mi boca
te prometo la miel en mi mano, que te toca
te prometo el cielo debajo de tu colcha
flores y encajes para que tus noches sean dulces.

Te prometo la llave de los secretos de mi alma
te prometo mi vida, de mis risas a mis lágrimas
te prometo el fuego en la plaza de las armas
nunca más adioses, sólo hasta ahoras.

Creo en ello como en la tierra, creo en ello como en el sol
creo en ello como un niño, como uno puede creer en el cielo
creo en ello como en tu piel, en tus brazos que me aprietan
te prometo una historia diferente de las demás
tengo tanta necesidad de creer aún.

Te prometo días tan azules como tus venas
te prometo noches tan rojas como tus sueños
horas incandescentes y minutos blancos
segundos insaciables a ritmo de tus caderas.

Te prometo mis brazos para llevar tus angustias
te prometo mis manos para que tú las abraces
te prometo mis ojos si tú no puedes ver más
te prometo que serás feliz si ya no tienes esperanza.

Creo en ello como en la tierra, creo en ello como en el sol
creo en ello como un niño, como uno puede creer en el cielo
creo en ello como en tu piel, en tus brazos que me aprietan
te prometo una historia diferente de las demás
si tu me ayudas a creer en ello aún.

Y aunque no sea verdad, si te lo han hecho demasiadas veces
si las palabras están usadas, como escritas con tiza
se hacen grandes fuegos frotando dos guijarros
quizás con el tiempo, a fuerza de creer en ello
podremos probarlo para ver qué.

Y aunque no sea verdad, aunque yo mienta
si las palabras están usadas, ligeras como el viento
y aunque nuestra historia se termina por la mañana
te prometo un momento de fiebre y dulzura
no toda la noche, sino algunas horas.

Te prometo la sal en el beso de mi boca
te prometo la miel en mi mano, que te toca
te prometo el cielo debajo de tu colcha
flores y encajes para que tus noches sean dulces...


Te lo juro yo
Miguel Poveda

Carta del suicida
Gonzalo Rojas


Juro que esta mujer me ha partido los sesos,
Por que ella sale y entra como una bala loca,
Y abre mis parietales y nunca cicatriza,
Así sople el verano o el invierno,
Así viva feliz sentado sobre el triunfo
Y el estomago lleno, como un cóndor saciado,
Así padezca el látigo del hambre,
así me acueste
O me levante, y me hunda de cabeza en el día
Como una piedra bajo la corriente cambiante.

Así toque mi citara para engañarme, así
Se habrá una puerta y entren diez mujeres desnudas,
Marcadas sus espaldas con mi letra, y se arrojen
Unas sobre otras hasta consumirse.

Juro que ella perdura porque ella sale y entra
Como una bala loca,
Me sigue a donde voy y me sirve de hada.


martes, 14 de septiembre de 2010

Ayer nosotros, hoy ellos, mañana...


"Como los exiliados, marcha con pie cansino,"
Charles Baudelaire




Dejadme llorar
(Rafael Alberti - Enric Palomar)
Miguel Poveda



"Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse, le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
J. M. Serrat




Nakozonga
Lokua Kanza


"Me voy mañana, pero volveré.
El viaje no es una muerte.
Un día u otro vamos a volver a Kinshasa,
porque sufrimos en este país.
Volveremos cercanos a los que nos aman,
en este país que hemos nacido ... "


sábado, 3 de octubre de 2009

Claro de Luna


Claro de luna
(Suite Bergamasque)
Debussy







Anoche lucias orgullosa, plena.
Esta noche completarás la rueda.
Luna llena.


Y en el espejo del lago,
rielan
la luna,
las encinas,
y
las estrellas.


(Baile de extraña belleza.
Magia de una noche blanca,
de plata).


Piel pálida
en el lago blanco
y tu pelo
en la Vía Láctea
enredado.


Cornalvo.




Noche de luna llena
Miguel de Unamuno

Noche blanca en que el agua cristalina
duerme queda en su lecho de laguna,
sobre la cual redonda llena luna
que ejército de estrellas encamina.

Vela, y se espeja una redonda encina
en el espejo sin rizada alguna;
noche blanca en que el agua hace de cuna
de la más alta y más honda doctrina.

Es un rasgón del cielo que abrazado
tiene en sus brazos la Naturaleza;
es un rasgón del cielo que ha posado

y en el silencio de la noche reza
la oración del amante resignado
sólo al amor, que es su única riqueza.



Caspar David Friedrich - Two men contemplating the Moon


La Luna
Jaime Sabines

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.

Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.




"Quasi una fantasia"
Claro de Luna
(1º mov. Adagio en Do sostenido menor - Sonata nº 14 Op.27/2)
Ludwig van Beethoven






"...este cambio ha sido promovido por una querida y encantadora joven a la que amo y ella me ama. Después de dos años, de nuevo gozo por unos pocos momentos de bienaventuranza y por primera vez siento que el matrimonio puede aportarme felicidad. Por desgracia, no pertenece a mi clase y por el momento no puedo casarme, todavía debo esperar bastente..."
Ludwig van Beethoven

Giulietta Guicciardi


Romance de la luna, luna
(F. G. Lorca)
Carmen París





El farolero y su novia
Rafael Alberti

Bien puedes amarme aquí,
que la luna yo encendí,
tú, por ti, sí, tú, por ti.
—Sí, por mí.
—Bien puedes besarme aquí,
faro, farol farolera,
la más álgida que vi.
—Bueno, sí.
—Bien puedes matarme aquí,
gélida novia lunera
del faro farolerí.
—Ten. ¿Te di?

Hijo de la Luna
Mecano





Objetivo la Luna



Me da miedo de la luna
Miguel Poveda

Luna
Muchachito Bombo Infierno





Cecilio Plá y Gallardo - Luna de Miel
(Inquietante, como poco ¿no?)

Hombre que mira la luna
Mario Benedetti

Es decir la miraba porque ella
se ocultó tras el biombo de nubes
y todo porque muchos amantes de este mundo
le dieron sutilmente el olivo

con su brillo reticente la luna
durante siglos consiguió transformar
el vientre amor en garufa cursilínea
la injusticia terrestre en dolor lapizlázuli

cuando los amantes ricos la miraban
desde sus tedios y sus pabellones
satelizaba de lo lindo y oía
que la luna era un fenómeno cultural

pero si los amantes pobres la contemplaban
desde su ansiedad o desde sus hambrunas
entonces la menguante entornaba los ojos
porque tanta miseria no era para ella

hasta que una noche casualmente de luna
con murciélagos suaves con fantasmas y todo
esos amantes pobres se miraron a dúo
dijeron no va más al carajo selene

se fueron a su cama de sábanas gastadas
con acre olor a sexo deslunado
su camanido de crujiente vaivén

y libres para siempre de la luna lunática
fornicaron al fin como dios manda
o mejor dicho como dios sugiere



Noches de boda
Joaquín Sabina - Chavela Vargas





domingo, 27 de septiembre de 2009

Sed non satiata

Dama de Kemet (siglo I D.C.) Retrato de Al Fayum


Sed non satiata
Charles Baudelaire

Extraña diosa bruna, semejante a la noche
Y al aroma mezclado de almizcle y de tabaco.
Obra de algún conjuro, engendro demoníaco,
Calcinada hechicera, ser de la medianoche.

No quiero opio ni sombras ni brebajes: ansío
El vino de tu boca donde el amor es llama.
Hacia ti mis deseos parten en caravana.
Tus ojos son dos pozos en que bebe mi hastío.

En esos grandes ojos que anhela quien te ama,
Oh demonio insaciable, me devora tu llama,
El fuego que robaste al cielo y el infierno.

Si este placer prohibido tiene un castigo eterno,
Es un precio que vale la dicha de tenerte
Y fundir en tu abrazo el amor y la muerte.







Te lo juro yo
Miguel Poveda





Sitio de amor, lugar en que he vivido
Jaime Sabines

Sitio de amor, lugar en que he vivido...
de lejos, tú, ignorada,
amada que he callado, mirada que no he visto,
mentira que me dije y no he creído:
en esta hora en que los dos, sin ambos,
a llanto y odio y muerte nos quisimos,
estoy, no sé si estoy, ¡si yo estuviera!,
queriéndote, llorándome, perdido.

(Esta es la última vez que yo te quiero.
En serio te lo digo.)

Cosas que no conozco, que no he aprendido,
contigo, ahora, aquí, las he aprendido.

En ti creció mi corazón.
En ti mi angustia se hizo.
Amada, lugar en que descanso,
silencio en que me aflijo.

( Cuando miro tus ojos
pienso en un hijo. )

Hay horas, horas, horas, en que estás tan ausente
que todo te lo digo.

Tu corazón a flor de piel, tus manos,
tu sonrisa perdida alrededor de un grito,
ese tu corazón de nuevo, tan pobre, tan sencillo,
y ese tu andar buscándome por donde yo no he ido:

todo eso que tu haces y no haces a veces
es como para estarse peleando contigo.

Niña de los espantos, mi corazón caído,
ya ves, amada, niña, que cosas digo.



jueves, 3 de septiembre de 2009

Compás de 12 y ¿Más na?

Decía Manolo Caracol que para cantar bien flamenco "Hay que ser hombre, tener corazón, que te gusten los toros, el vino y las mujeres, si además sabes cantar, mejor." Si hoy, tiempos de edulcorantes y productos light, tristes tiempos en los que hay que cogérsela con papel de fumar, hubiera dicho tamaña "aberración" lo crucifican.

Miguel Poveda, Duquende y Chicuelo





"Vestida con mantos negros
piensa que el mundo es chiquito
y el corazón es inmenso.

Vestida con mantos negros.

Piensa que el suspiro tierno
y el grito, desaparecen
en la corriente del viento.

Vestida con mantos negros.

Se dejó el balcón abierto
y al alba por el balcón
desembocó todo el cielo.

¡Ay yayayayay,
que vestida con mantos negros!
F.G. Lorca - "La Soleá"

sábado, 20 de junio de 2009

Fado



Fado: del latín fas, fatum, sinónimo de "destino".

"Amor, celos,

ceniza y fuego,
dolor y pecado.
Todo esto existe;
todo esto es triste;
todo esto es fado"

Todo esto es fado
(Amália Rodrígues)



Meu Fado Meu

Trago um fado no meu canto
Canto a noite até ser dia
Do meu povo trago pranto
No meu canto a Mouraria

Tenho saudades de mim
Do meu amor, mais amado
Eu canto um país sem fim
O mar, a terra, o meu fado
Meu fado, meu fado, meu fado, meu fado

De mim só me falto eu
Senhora da minha vida
Do sonho, digo que é meu
E dou por mim já nascida

Trago um fado no meu canto
Na minh'alma vem guardado
Vem por dentro do meu espanto
A procura do meu fado
Meu fado, meu fado, meu fado, meu fado








Mi fado mio

Traigo un fado en mi canto
Canto a la noche hasta que se hace día
De mi pueblo traigo llanto
En mi canto la Mouraria.

Tengo nostalgia de mí
De mi amor, más amado
Yo canto a un país sin fin
El mar, la tierra, mi fado
Mi fado, mi fado, mi fado, mi fado

De mí sólo me falto yo
Señora de mi vida
Del sueño, digo que es mío
Y doy por mí ya nacida

Traigo un fado en mi canto
En mi alma viene guardado
Viene por dentro de mi espanto
La búsqueda de mi fado
Mi fado, mi fado, mi fado, mi fado



José Malhoa - O Fado

martes, 16 de junio de 2009

A ciegas

Diego Deyer - Anónimo