O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.
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viernes, 4 de marzo de 2011

La aguja y el pajar


Mi vida limita al norte
con la muerte.
Al sur, con mi madre herida.
A la derecha, mi amo
contabilizando el aire.
A la izquierda tu sonrisa,
amiga de amar, amante.

León Felipe



Edgar Mendoza Mancillas - Mirando al sur



Espero
Mario Benedetti

Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
Sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
Pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
Quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
Y la Luna oculta ese sol tan radiante.
Me siento sólo, lo sé,
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto.
Mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tú,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás,
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí.
Porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no solo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo solo así?
¿Por qué no solo...

Antonello da Messina- Ritratto d'uomo (detalle)


Al norte del norte
Nacho Vegas


viernes, 26 de noviembre de 2010

Conjugación


Verbo Enseñar
Pretérito indefinido:

yo enseñé
tú enseñaste
él, ella, usted enseñó
nosotros, nosotras enseñamos
vosotros, vosotras enseñasteis
ellos, ellas, ustedes enseñaron


Escultura de Pan enseñando a Dafnis a tocar la zampoña, c. 100 a. C., hallada en Pompeya.



Vincent Van Gogh - Habitación en Arles




Pensión Triana
Javier Ruibal




"Y Dafnis hizo a Cloe lo que le había enseñado Lycenia".
Dafnis y Cloe
de Longo

Dafnis y Cloe - Antoine François Gelée, basado en la pintura de Louis Hersent




Conjugaciones
Mario Benedetti

5 (después)
El futuro no es
una página en blanco
es una fe
de erratas

8 (previsión)
De vez en cuando es bueno
ser consciente
de que hoy
de que ahora
estamos fabricando
las nostalgias
que descongelarán
algún futuro.

9 (plurales)
Hay
ayeres
y mañanas
pero no hay
hoyes


miércoles, 8 de septiembre de 2010

Desde mi patio (2,33 A.M.)


Bajo el limonero que plantó mi padre, con Coco y Kika roneando en mi regazo.

...

Tal vez sea por el "ribera del Duero", tal vez que el árbol, demasiado viejo y cansado, no da limones...

-----
---
-

"Papá, una sorpresa para ti, es una canción siciliana al cien por
ciento, la he preparado para ti..."
Antonio Corleone para su padre, Michael Corleone


Brucia la luna
(El Padrino III-1990)
Nino Rota

Arde la luna

La luna arde en el cielo
Y yo ardo de amor
El fuego es consumido
Como mi corazón
Mi alma llora
Dolorida
No estoy en paz
Qué mala noche
El tiempo pasa
Mas no amanece
No hay más sol
Si ella no vuelve

Mi tierra está ardiendo
Y arde mi corazón
Lo que ella ansia por agua
Yo ansío por amor
¿A quién le canto
Mi canción
Si no hay nadie
Que se asome en el balcón?
La luna arde en el cielo
Y yo ardo de amor
El fuego es consumido
Como mi corazón…





Luna congelada
Mario Benedetti

Con esta soledad
alevosa
tranquila
con esta soledad
de sagradas goteras
de lejanos aullidos
de monstruos de silencio
de recuerdos al firme
de luna congelada
de noche para otros
de ojos bien abiertos

con esta soledad
inservible
vacía

se puede algunas veces
entender
el amor.

viernes, 16 de julio de 2010

Cenizas

Jules-Joseph Lefebvre - La Cigale

Yesterday
The Beatles









Ayer....
Todos mis problemas parecían
tan lejanos
Ahora parece como si estuviera aquí
para siempre....
Oh, creo en el ayer
De pronto....
....no soy ni la mitad del hombre
Que era antes...
Hoy una sombra se cierne sobre mi...
Oh, de pronto llego el ayer
Porque ella tuvo que irse?
No lo se....
... Ella no me lo quiso decir.
Yo le dije algo que no debía....
....Ahora anhelo el ayer
Ayer
...El amor era un juego fácil de jugar
...Ahora necesito un lugar donde
Esconderme...
Oh, creo en el ayer.
Porque Ella tuvo que irse?
No lo se
....Ella no me lo quiso decir.
Yo le dije algo que no debía...
...Ahora anhelo el ayer
Ayer
...El amor era un juego fácil de jugar
...Ahora necesito un lugar donde
Esconderme.....
Oh, creo en el ayer.

Jules-Joseph Lefebvre - La Cigale

Nostalgia
Mario Benedetti

¿De qué se nutre la nostalgia?
Uno evoca dulzuras
cielos atormentados
tormentas celestiales
escándalos sin ruido
paciencias estiradas
árboles en el viento
oprobios prescindibles
bellezas del mercado
cánticos y alborotos
lloviznas como pena
escopetas de sueño
perdones bien ganados
pero con esos mínimos
no se arma la nostalgia
son meros simulacros
la válida la única
nostalgia es de tu piel


Dust In The Wind
Kansas








Jules-Joseph Lefebvre - La Cigale (variación)


Frente a Frente
Enrique Bunbury







lunes, 28 de junio de 2010

Alevosía, premeditación y nocturnidad


Denuda
Render 3D - 15 de junio de 2010

Una Mujer Desnuda Y En Lo Oscuro
Mario Benedetti

Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte.


Alevosía
L. E. Aute



Desnuda
Roque Dalton


Amo tu desnudez
porque desnuda me bebes con los poros
como hace el agua cuando entre sus paredes me sumerjo.
Tu desnudez derriba con su calor los límites,
me abre todas las puertas para que te adivine,
me toma de la mano como un niño perdido
que en ti dejara quietas su edad y sus preguntas.
Tu piel dulce y salobre que respiro y que sorbo
pasa a ser mi universo, el credo que me nutre,
la aromática lámpara que alzo estando ciego
cuando junto a las sombras los deseos me ladran.
Cuando te me desnudas con los ojos cerrados
cabes en una copa vecina de mi lengua,
cabes entre mis manos como el pan necesario,
cabes bajo mi cuerpo más cabal que su sombra.
El día en que te mueras te enterraré desnuda
para que limpio sea tu reparto en la tierra,
para poder besarte la piel en los caminos,
trenzarte en cada río los cabellos dispersos.
El día en que te mueras te enterraré desnuda
como cuando naciste de nuevo entre mis piernas.

lunes, 17 de mayo de 2010

Frío


Ma che freddo fa
Nada Malanima








Los formales y el frío
Mario Benedetti

Quién iba a prever que el amor, ese informal
se dedicara a ellos tan formales

mientras almorzaban por primera vez
ella muy lenta y él no tanto
y hablaban con sospechosa objetividad
de grandes temas en dos volúmenes
su sonrisa, la de ella,
era como un augurio o una fábula
su mirada, la de él, tomaba nota
de cómo eran sus ojos, los de ella,
pero sus palabras, las de él,
no se enteraban de esa dulce encuesta

como siempre o como casi siempre
la política condujo a la cultura
así que por la noche concurrieron al teatro
sin tocarse una uña o un ojal
ni siquiera una hebilla o una manga
y como a la salida hacía bastante frío
y ella no tenía medias
sólo sandalias por las que asomaban
unos dedos muy blancos e indefensos
fue preciso meterse en un boliche

y ya que el mozo demoraba tanto
ellos optaron por la confidencia
extra seca y sin hielo por favor
cuando llegaron a su casa, la de ella,
ya el frío estaba en sus labios ,los de él,
de modo que ella fábula y augurio
le dio refugio y café instantáneos

una hora apenas de biografía y nostalgias
hasta que al fin sobrevino un silencio
como se sabe en estos casos es bravo
decir algo que realmente no sobre

él probó sólo falta que me quede a dormir
y ella probó por qué no te quedas
y él no me lo digas dos veces
y ella bueno por qué no te quedas
de manera que él se quedó en principio
a besar sin usura sus pies fríos, los de ella,
después ella besó sus labios, los de él,
que a esa altura ya no estaban tan fríos
y sucesivamente así
mientras los grandes temas
dormían el sueño que ellos no durmieron.

jueves, 4 de marzo de 2010

Útopia

“La Utopía está en el horizonte.
Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte
se desplaza diez pasos más allá.
¿Entonces, para qué sirve la utopía?
Para eso: sirve para caminar”
Eduardo Galeano


Útopia - Tomás Moro

Útopia
J.M. Serrat



Utopías
Mario Benedetti

Cómo voy a creer / dijo el fulano
que el mundo se quedó sin utopías

cómo voy a creer
que la esperanza es un olvido
o que el placer una tristeza

cómo voy a creer / dijo el fulano
que el universo es una ruina
aunque lo sea
o que la muerte es el silencio
aunque lo sea

cómo voy a creer
que el horizonte es la frontera
que el mar es nadie
que la noche es nada

cómo voy a creer / dijo el fulano
que tu cuerpo / mengana
no es algo más de lo que palpo
o que tu amor
ese remoto amor que me destinas
no es el desnudo de tus ojos
la parsimonia de tus manos
cómo voy a creer / mengana austral
que sos tan sólo lo que miro
acaricio o penetro

cómo voy a creer / dijo el fulano
que la útopia ya no existe
si vos / mengana dulce
osada / eterna
si vos / sos mi utopía.


Paraiso ahora
Pablo Guerrero




"No importa que los sueños sean mentira,
ya que al cabo es verdad
que es venturoso el que soñando muere,
infeliz el que vive sin soñar".

Rosalía de Castro




miércoles, 3 de marzo de 2010

Yo hubiera preferido que me atravesaras con una rosa

Pablo Picasso - Mujer llorando



Crying won´t help you now
Ben Harper



Tu siéntate allí y llámame mentiroso y tramposo.
Yo hubiera preferido que me atravesaras con una rosa.
Ahora ya ni siquiera saldrás, ni sacarás tu arco.

Pero llorar ahora no es la solución.
Llorar ahora, no te ayudará.

Así que tus poetas han dejado sus bolígrafos.
Las únicas canciones que cantar, son aquellas que tantas veces cantamos.
La soledad no te sienta nada bien, no, y ahora

Llorar ahora no te ayudará.
Llorar ahora, no te ayudará.

Yo como puedo continúo viviendo en este mal sueño.
Aunque lo veamos todo de color negro,
tendremos que aprender a vivir con ello y sobrellevarlo de la mejor manera posible.

Llorar ahora no es la solución,
llorar ahora no te ayudará.

¡Llorar ahora no te ayudará!



¡Llorad, llorad, ojos míos! ¡Caed, lágrimas tristes!

Pleurez, mes yeux
El Cid de Massenet
Maria Callas


Defensa de la alegría
Mario Benedetti
a trini




Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegía como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y de la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.

miércoles, 20 de enero de 2010

No me falles

Hagamos un trato
Mario Beneetti

Cuando sientas tu herida sangrar
cuando sientas tu voz sollozar
cuenta conmigo.
(de una canción de Carlos Puebla)

Compañera,
usted sabe
que puede contar conmigo,
no hasta dos ni hasta diez
sino contar conmigo.

Si algunas veces
advierte
que la miro a los ojos,
y una veta de amor
reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles
ni piense que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar
conmigo.

Si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo,
no piense que es flojera
igual puede contar conmigo.

Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
uno se siente vivo;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.

No ya para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.



John Everett Millais - The Black Brunswicker



Don't Let Me Down
No me falles

No me falles
No me falles
No me falles
No me falles

Nadie me ha amado como ella
Oo!, como ella
Sí como ella
Y si alguien me amara como ella
Oo!, como ella
Sí como ella

No me falles
No me falles
No me falles
No me falles

Estoy enamorado por primera vez
No sabes si va a durar
Es un amor que dura para siempre
Es un amor que no tiene pasado

No me falles
No me falles
No me falles
No me falles

Y desde la primera vez que ella me amó
Oo! Ella lo hizo
Ella me amó mucho
Creo que nadie realmente me ha amado como ella
Oo! Como ella
Ella me amó mucho

No me falles
No me falles
No me falles
No me falles
No me falles
No me falles
No me falles
No me falles

lunes, 4 de enero de 2010

Esperas


Te espero
Mario Benedetti

Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
y la luna oculta ese sol tan radiante,
me siento sólo, lo sé;
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
Y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto,
mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tú,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás...
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí,
porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no sólo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo sólo así?
¿Por qué no sólo...?






Le café bleu
(El café azul)
Soha


La vida la emprende con nuestras risas
y con nuestras palabras dichas al aire
Aprendemos a cubrirnos
caminando al descubierto
¿A dónde han ido las islas?
¿Se han hundido bajo el mar?
Nada más fácil
que olvidar que deseamos.
Y si te pierdes...

Reúnete conmigo en el café azul
lo que dure un cigarrillo o dos.
La eternidad sólo vale
para los enamorados.
Bailaremos en el café azul
lo que dure una canción o dos.
El paraíso sólo vale
para la gente feliz.

Sólo en los libros
podemos cambiar el mundo.
Hay que ir a la luna
para ver que la tierra es redonda.
Sólo en las películas
vemos fundidos en negro.
Te encontré en la luna,
me gustó tu historia,
el resto está por ver.

Reúnete conmigo en el café azul
lo que dure un cigarrillo o dos.
La eternidad sólo vale
para los enamorados.
Bailaremos en el café azul
lo que dure una canción o dos.
El paraíso sólo vale
para la gente feliz.

Reúnete conmigo en el café azul

La eternidad, la eternidad...

Bailaremos en el café azul

El paraíso sólo vale
para la gente feliz.

domingo, 18 de octubre de 2009

YHWH

Rex tremendæ majestatis,
qui salvandos salvas gratis,
salva me, fons pietatis.
Tomás de Celano


Dies Irae
Wolfgang Amadeus Mozart




Miguel Ángel - Creación del sol y la luna (Capilla Sixtina, Museos Vaticanos, detalle de la cara de Dios)

El tetragrámaton
en alfabeto arameo (1100 a. C. a 300),
alfabeto fenicio (siglo X a. C. a siglo I)
y hebreo moderno.




EL SOLIPSISTA
Fredric Brown

Walter B. Jehovah, por cuyo nombre no pido excusas desde que realmente fue su nombre, ha sido un solipsista toda la vida. Un solipsista, en el caso de que no conozcas la palabra, es alguien que cree que él es la única cosa que existe realmente, que el resto de la gente y el universo en general existe sólo en su imaginación, y que si él dejara de imaginarlos su existencia acabaría.

Un día Walter B. Jehovah comenzó a practicar el solipsismo. En una semana su mujer se escapó con otro hombre, perdió su trabajo como agente marítimo y se rompió la pierna en la persecución de un gato negro tratando de evitar que se cruzara en su camino.

Decidió, en la cama del hospital, acabar con todo.

Mirando a través de su ventana, hacia las estrellas, deseó que no existieran, y no estuvieron allí nunca más. Entonces él deseó que no existiera ninguna otra persona, y el hospital comenzó a estar demasiado tranquilo incluso para un hospital. Lo siguiente, el mundo, y se encontró suspendido en un vacío. Se libró de su cuerpo, y dió el paso final para tratar de acabar con su propia existencia.

No ocurrió nada.

Extraño, pensó. ¿Puede haber un límite para el solipsismo?

"Sí", dijo una voz.

"¿Quién eres?", preguntó Walter B. Jehovah.

"Soy el único que creó el universo que acabas de aniquilar. Y ahora tú has tomado mi lugar". Hubo un enorme suspiro. "Puedo,finalmente, acabar con mi existencia, encontrar olvido, y dejarte tomar posesión".

"Pero, ¿cómo puedo dejar de existir? Eso es lo que estoy intentando hacer".

"Sí, lo sé", dijo la voz. "Debes hacerlo del mismo modo que yo lo hice. Crea un universo. Espera hasta que alguien en él crea realmente lo que tú creíste y trate de dejar de existir. Entonces te puedes retirar y dejarle tomar posesión. Adios."

Y la voz se fue.

Walter B. Jehovah estaba sólo en el vacío, y era la única cosa que podía hacer.

Creó el cielo y la tierra.

Tardó siete días.


Allāh escrito en caligrafía árabe ornamental


SI DIOS FUERA UNA MUJER
Mario Benedetti

¿Y si Dios fuera una mujer?
Juan Gelman

¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.

Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Mario Benedetti



Gracias hermano

Henri Cartier-Bresson - Diep


El cant dels ocells
Pau Casals


Su amor no era sencillo
Mario Benedetti

Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse. En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia. Era sólo por eso que fornicaban en los umbrales.