O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.
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sábado, 6 de junio de 2009

Muiñeira de Chantada

No quiero que hoy -por lo que he escrito anteriormente- "las malas gentes", como las llamaba Don Antonio Machado, me arrebaten la esperanza y me amarguen el día; que las "buenas gentes" sin fronteras, sin razas, con todos los colores y lenguas bailemos juntos.

Tal vez peque de iluso pero..., es lo que hay.

Como dijo Carlos Nuñez de este concierto:
Nos cogimos de la mano, como los Druidas de Bretaña y, le pedimos a Dios o a los Dioses que esa danza de la felicidad en la que estábamos inmersos no terminase nunca en aquella fiesta final, todos soplamos juntos por la pipa de la paz, de las Culturas y del Amor.



Gallegos bailando música de la Bretaña.
Británicos bailando muiñeriras galegas.

Y Hugo Chávez, el de la incontenible verborrea populista, haciendo y diciendo estupideces. ¡Joder! Como está el mundo...
Lo dicho, cuando oigan hablar de patrias, comiencen a cavar sepulturas.

Las fronteras son mi prisión
(Leonard Cohen)

martes, 28 de abril de 2009

Negra sombra

SOMBRA
(CANTACLARO)


Bruja-maga que por épocas fue…

¡Hoy sombra de sombras!
Bufa Luna, lago muerto, sin espejo.

El conjuro fue olvidado
El talismán despojado
La palabra ya no vibra
La música del viento me agobia.

Ululan los recuerdos y mi alma llora.

El pañuelo de seda,
de color violeta se deshizo,
los arcanos enmudecieron,
la estrella se quedó sin puntas,
el círculo mágico está agónico.

Ni fuego ni agua,
ni espíritu ni materia
La cruz la usaron como estaca,
removieron mis entrañas
y las aventaron a los cuervos.

A mi corazón lo calcinaron
ahora es el carbón
para escribir en los muros de la cueva.

El bolsito secreto en el corpiño
fue abusado
los elementales me olvidaron.
Mis socios se llevaron la fortuna
mi vida toda es un saldo negativo.

Desvelado el amor ,
perdido el influjo,
la imagen traspasó el espejo
y a mis pies herida de muerte cayó la magia.

No hay cartero para mis cartas privadas
En el camino fue asaltado.

¡No hay carteros ni conjuros, hoy es el sepelio de la Magia!

Cantaclaro, poetisa generosa que regala sus poemas haciéndonos más amable el "caminar".

Receta y conjuro que por estas tierras se asegura (y algunos hasta se atreven a garantizar) el remedio contra los males provocados por hechizos, mal de ojos, de amores y fundamentalmente contra la "mala gente que camina y va apestando la tierra" que decía Don Antonio Machado.




“Mouchos, coruxas, sapos e bruxas. Demos, trasnos e dianhos, espritos das nevoadas veigas. Corvos, pintigas e meigas, feitizos das mencinheiras. Pobres canhotas furadas, fogar dos vermes e alimanhas. Lume das Santas Companhas, mal de ollo, negros meigallos, cheiro dos mortos, tronos e raios. Oubeo do can, pregon da morte, foucinho do satiro e pe do coello. Pecadora lingua da mala muller casada cun home vello. Averno de Satan e Belcebu, lume dos cadavres ardentes, corpos mutilados dos indecentes, peidos dos infernales cus, muxido da mar embravescida. Barriga inutil da muller solteira, falar dos gatos que andan a xaneira, guedella porra da cabra mal parida. Con este fol levantarei as chamas deste lume que asemella ao do inferno, e fuxiran as bruxas acabalo das sas escobas, indose bañar na praia das areas gordas. ¡Oide, oide! os ruxidos que dan as que non poden deixar de queimarse no agoardente, quedando asi purificadas. E cando este brebaxe baixe polas nosas gorxas, quedaremos libres dos males da nosa ialma e de todo embruxamento. Forzas do ar, terra, mar e lume, a vos fago esta chamada: si e verdade que tendes mais poder que a humana xente, eiqui e agora, facede cos espritos dos amigos que estan fora, participen con nos desta queimada.” (en español)

PREPARACIÓN

Con un cucharón largo que soporte las llamas y que tenga un poco de azúcar y aguardiente le prendemos fuego y éste fuego se va acercando hasta tocar con el aguardiente que está en el recipiente, lentamente hasta que se transfiera el fuego del cucharón al recipiente.

Ahora lo que hay que hacer es recoger con el cucharón aguardiente ardiendo y levantarlo y dejar caer el aguardiente en el recipiente con mucho cuidado de no salpicar (es peligroso).

Este proceso se repetirá hasta que las llamas azules vayan perdiendo su color, esto se hace para oxigenar el aguardiente con lo cuál arderá mejor. Cuanto más arda más suave quedará.

Antes de que se apaguen las llamas, coger del fono del recipiente azúcar con el cucharón y dejamos que se queme un poco para hacer caramelo y se deja caer en la Queimada con ello conseguimos un bonito color tostado.

Revolver y ya está lista para degustar

¡Salud!

NOTA: Mientras se hace la Queimada, apagar las luces y recitar el CONJURO.

La proporción es de 6 cucharadas de azúcar por litro de aguardiente aunque esto es relativo, depende del gusto de cada cuál, en cuanto a la cantidad decir que al quemar el aguardiente se reduce a la mitad.
En un recipiente (suele ser de barro) verter el aguardiente, el azúcar y la cascara del limón.

Y si acaso no resultara, una canción también en gallego de mi cantante galleguiña preferida con letra de la poetisa Rosalía de Castro que, espantar no espanta nada pero asegura unos minutos deliciosos y me recuerda su poema.



NEGRA SOMBRA 
(traducción al castellano - Mónica B. Suárez Groba)

Cuando pienso que te fuiste,
negra sombra que me asombras,
a los pies de mis cabezales,
tornas haciéndome mofa.

Cuando imagino que te has ido,
en el mismo sol te me muestras,
y eres la estrella que brilla,
y eres el viento que zumba.

Si cantan, eres tú que cantas,
si lloran, eres tú que lloras,
y eres el murmullo del río
y eres la noche y eres la aurora.

En todo estás y tú eres todo,
para mí y en mi misma moras,
ni me abandonarás nunca,
sombra que siempre me asombras.