Gracias a una referencia que en su blog hace una POETISA, a la que en mi estúpida pretensión me atrevo llamar amiga, he visto esta película (en su día no pude hacerlo) basada en el cuento La Vendedora de Cerillas y he conocido la historia de la niña que la protagoniza.
¡Dios, tengo el alma en un puño!
¡Malaya para la sociedad que no cuida de sus niños!