O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.
Mostrando entradas con la etiqueta Antonio Machado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antonio Machado. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Señor, señor...

Fiesta
J.M. Serrat









Tiovivo c. 1950
B.S.O.
Pablo Cervantes


Pegasos, lindos pegasos, caballitos de madera
Antonio Machado


Y
o conocí siendo niño,
la alegría de dar vueltas
sobre un corcel colorado,
en una noche de fiesta.

En el aire polvoriento
chispeaban las candelas,
y la noche azul ardía
toda sembrada de estrellas.

¡Alegrías infantiles
que cuestan una moneda
de cobre, lindos pegasos,
caballitos de madera!

sábado, 28 de agosto de 2010

Huyendo del estío, al relente de las callejas en la judería




Noche de verano
Antonio Machado

Es una hermosa noche de verano.
Tienen las altas casas
abiertos los balcones
del viejo pueblo a la anchurosa plaza.
En el amplio rectángulo desierto,
bancos de piedra, evónimos y acacias
simétricos dibujan
sus negras sombras en la arena blanca.
En el cénit, la luna, y en la torre,
la esfera del reloj iluminada.
Yo en este viejo pueblo paseando
solo, como un fantasma.





Noches De Verano En La Casa Gris
Nacho Vegas










Lullaby for Kamila
Nigel Kennedy and Kroke








Hasta el miércoles...

jueves, 10 de junio de 2010

Veranos

Joaquín Sorolla - Niños en la playa

Summertime
Ella Fitzgerald & Louis Amstrong







Tiempo de verano
cuando la vida es fácil
el pez salta
y el algodón está alto.

Tienes un papá rico
y tú mamá está tan guapa ahora.
Calla, nene,
no llores.

Una mañana de estas
vas a levantarte, vas a levantarte cantando
Vas a desplegar tus alas
y volarás hacia el cielo.

Pero hasta que llegue esa mañana,
cariño, nada va a hacerte daño ahora
con mamá y papá
protegiéndote.


Las bicicletas son para el verano
Jaime Chávarri (1984)
Basada en la obra homónima de teatro escrita por Fernando Fernán Gómez


Les feuilles mortes
Yves Montand






Las hojas muertas
Jacques Prévert

Oh, me gustaría tanto que recordaras
Los días felices cuando éramos amigos...
En aquel tiempo la vida era más hermosa
Y el sol brillaba más que hoy.
Las hojas muertas se recogen con un rastrillo...
¿Ves? No lo he olvidado...
Las hojas muertas se recogen con un rastrillo
Los recuerdos y las penas, también.
Y el viento del norte se las lleva
En la noche fría del olvido
¿Ves? No he olvidado
la canción que tú me cantabas.

Es una canción que nos acerca
Tú me amabas y yo te amaba
Vivíamos juntos
Tú, que me amabas, y yo, que te amaba...
Pero la vida separa a aquellos que se aman
Silenciosamente sin hacer ruido
Y el mar borra sobre la arena
El paso de los amantes que se separan.

Las hojas muertas se recogen con un rastrillo.
Los recuerdos y las penas, también.
Pero mi amor, silencioso y fiel
Siempre sonríe y le agradece a la vida.
Yo te amaba, y eras tan linda...
¿Cómo crees que podría olvidarte?
En aquel tiempo la vida era más hermosa
Y el sol brillaba más que hoy
Eras mi más dulce amiga,
Mas no tengo sino recuerdos
Y la canción que tú me cantabas,
¡Siempre, siempre la recordaré!


Summertime
Janis Joplin










Noche de verano
Antonio Machado

Es una hermosa noche de verano.
Tienen las altas casas
abiertos los balcones
del viejo pueblo a la anchurosa plaza.
En el amplio rectángulo desierto,
bancos de piedra, evónimos y acacias
simétricos dibujan
sus negras sombras en la arena blanca.
En el cénit, la luna, y en la torre,
la esfera del reloj iluminada.
Yo en este viejo pueblo paseando
solo, como un fantasma.



Caravaggio - Canestra di frutta (Fiscella)




En fin que: "Tempus fugit, sicut nubes, quasi naves, velut umbra" y como, Cuchares decía, "Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible", pues yo, antes de que la fruta sazonada que he comprado esta mañana se estropee por el calor, me voy a preparar una sangría.

1 Litro de vino tinto (no muy caro)
2 naranjas de zumo exprimidas
4 melocotones troceados
5 cucharadas de azúcar
2 cortezas de limón
2 pellizcos de canela molida
Opcional: Un poco de ron o brandy.

Echar el vino en un cuenco o jarra y añadir el azúcar hasta que se disuelva bien.

Se exprimen las naranjas y se añaden al cuenco. Puede echarse alguna rodaja de naranja entera, esto ni quita ni pone sabor pero queda muy bonito como adorno (la estética es la estética y los ojos también alimentan)

Lavar los melocotones, quitar la piel y cortarlos en trozos pequeños a gajos (un melocotón mediano en seis trozos, por ejemplo). Añadirlos a la mezcla.

Poner todo en una jarra o recipiente grande (mejor que sea en jarra de barro). Guardar en el frigorífico, ya que debe servirse muy fría. Si se quiere rebajar un poco el contenido alcohólico de la sangría, añadir cubitos de hielo y unas rodajas de limón. Si por el contrario se desea hacerla más fuerte añadir un poco de coñac o de buen ron.

¡Salud!


Pasa la vida
Pata Negra









domingo, 21 de marzo de 2010

La cordura


"O de las ingles de unos muslos llenos,
correrá siempre, desbandada y loca
libre y presa y perdida en su locura".
Rafael Alberti


John William Waterhouse - The Lady Of Shallot

The Lady of Shalott
Loreena McKennitt




A
ambos lados del río se despliegan
anchos campos de cebada y centeno,
que decoran la tierra y se reúnen con el cielo;
y a través del campo se extiende el camino
que va hacia las torres de Camelot;
y la gente va y viene,
contemplando el lugar donde se balancean los lirios
alrededor de la isla de allí abajo,
la isla de Shalott.

Los sauces palidecen, tiemblan los álamos,
las leves brisas se ensombrecen y tiemblan
en las olas que discurren sin cesar
por el río que rodea la isla
fluyendo hacia Camelot.

Cuatro muros grises y cuatro torres grises,
dominan un lugar rebosante de flores,
y la silenciosa isla aprisiona
a la Dama de Shalott.

Sólo los segadores, segando temprano
entre la espesura de cebada,
escuchan un canto que resuena vivamente
desde el río transparente que serpea,
hacia las torres de Camelot:
Y a la luz de la luna, el cansado segador,
apilando los fajos en aireadas mesetas,
al escucharla, murmura: "Es el hada,
la Dama de Shalott".

Allí, noche y día,
teje un mágico lienzo de alegres colores.
Ha oído un susurro advirtiéndole
que una maldición caerá sobre ella
si mira hacia Camelot.
Desconoce el tipo de que maldición es,
y debido a ello teje sin parar,
sin preocuparse de nada más,
la Dama de Shalott.
Y moviéndose a través de un cristalino espejo
colgado todo el año ante ella,
aparecen las tinieblas del mundo.

Ve la cercana calzada
discurriendo hacia Camelot:
ve los arremolinados torbellinos del río,
los rudos patanes pueblerinos,
y las capas rojas de las muchachas,
provinientes de Shalott.

Y a veces, a través del azul espejo
los caballeros vienen cabalgando en pares:
No tiene un caballero leal y franco,
la Dama de Shalott.

Pero aún gozando en tejer en su lienzo
las visiones del mágico espejo,
-cuando a menudo en las noches silenciosas
un funeral, con velas, penachos y música,
se dirigía hacia Camelot;
o cuando la luna estaba en lo alto,
y llegaban dos amantes recién casados-
"Cansada estoy de las sombras",
dijo la Dama de Shalott.

A tiro de arco de su alero,
cabalgaba entre los fajos de cebada,
el sol resplandecía por entre las hojas,
y llameó en las grebas de bronce
del intrépido Lancelot.
Un cruzado de rodillas para siempre
ante una dama en su escudo,
que resplandecía entre los dorados campos,
cercanos a la remota Shalott.

Bajo el azul del despejado día
brillaba la lujosa montura de cuero,
el yelmo junto con su pluma
ardían juntos en una única llama,
mientras él cabalgaba hacia Camelot.
Desde la orilla y el río
Brilló en el cristalino espejo,
"Tirra lirra", por el río
cantaba Sir Lancelot.

Ella dejó el lienzo, dejó el telar,
dio tres pasos por la habitación,
vio florecer el lirio en el agua,
vio la pluma y el yelmo,
y miró hacia Camelot.

La tela salió volando y ondeó en el vacío;
El espejo se quebró de lado a lado;
"la maldición cae sobre mí",
gritó la Dama de Shalott.

Tensos, bajo el tormentoso viento del este,
los dorados bosques empalidecían,
la corriente gemía en la ribera,
el cielo encapotado llovía fuertemente
sobre las torres de Camelot;

Ella descendió y halló una barca flotando
junto al tronco de un sauce,
y alrededor de la proa escribió
"La Dama de Shalott".
Y en la oscura extensión río abajo
-como un audaz vidente en trance,
contemplando su infortunio
-con turbado semblante
miró hacia Camelot.

Y en el ocaso del día
soltó las amarras y se marchó.
La amplia corriente la llevó lejos, lejos,
La Dama de Shalott.

Oyó una balada muy triste, mística
Cantado en voz alta, de forma humilde,
Hasta su sangre se fue congelando lentamente,
Y sus ojos totalmente se oscurecieron
Con la vista clavada en Camelot.

Y yendo su proa a la deriva
entre campos y colinas de sauces,
oyeron cantar su última canción,
a la Dama de Shalott.

Bajo numerosas torres y muchos balcones,
por jardines, muros y galerias,
una forma reluciente pasó flotando.
Palida como la muerte entre las altas almenas.
Silencio en Camelot.

Al embarcadero llegaron
caballero y burgués, señor y dama,
Y leyeron un nombre escrito en la proa :
La Dama de Shalott.
¿Quién es ella? ¿Y porqué está aquí?

Y junto al iluminado palacio,
cesaron los sones de aclamación real;
y temerosos se presignaron
todos los caballeros de Camelot;
Pero Lancelot se quedó pensativo
y dijo, "ella tiene una cara encantadora;
Dios en su misericordia preste su gracia, a esta Dama.
La Dama de Shalott."






Un loco
Antonio Machado

Es una tarde mustia y desabrida
de un otoño sin frutos, en la tierra
estéril y raída
donde la sombra de un centauro yerra.
Por un camino en la árida llanura,
entre álamos marchitos,
a solas con su sombra y su locura
va el loco, hablando a gritos.
Lejos se ven sombríos estepares,
colinas con malezas y cambrones,
y ruinas de viejos encinares,
coronando los agrios serrijones.
El loco vocifera
a solas con su sombra y su quimera.
Es horrible y grotesta su figura;
flaco, sucio, maltrecho y mal rapado,
ojos de calentura
iluminan su rostro demacrado.
Huye de la ciudad... Pobres maldades,
misérrimas virtudes y quehaceres
de chulos aburridos, y ruindades
de ociosos mercaderes.
Por los campos de Dios el loco avanza.
Tras la tierra esquelética y sequiza
—rojo de herrumbre y pardo de ceniza—
hay un sueño de lirio en lontananza.
Huye de la ciudad. ¡El tedio urbano!
—¡carne triste y espíritu villano!—.
No fue por una trágica amargura
esta alma errante desgajada y rota;
purga un pecado ajeno: la cordura,
la terrible cordura del idiota.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Espadones

Orlando Zapata Tamayo

El espadón ha vuelto a caer. El patético fantoche, de chandal y cigarro habano, no se ha inmutado, no ha movido ni una ceja y un luchador de los Derechos Humanos ha muerto como si fuera un vulgar ladrón.

Descanse en paz








domingo, 31 de enero de 2010

Ávila y el viento



"...como llora el viento
sobre la nevada".
Federico García Lorca




¡Teresa, alma de fuego,
Juan de la Cruz, espíritu de llama
por aquí hay mucho frío, padres, nuestros
corazoncitos de Jesús se apagan!

(Proverbios y Cantares)
Antonio Machado




Le vent nous portera
El viento nos llevará
Noir Désir

No le tengo miedo al camino,
Habrá que ver, habrá que probar,
los meandros del hueco de la espalda
y todo estará bien.
El viento nos llevará.

Tu mensaje a la Osa Mayor
Y la trayectoria del viaje
Un instante resplandeciente
Incluso si no sirve para nada
El viento triunfará.
Todo desaparecerá pero
El viento nos llevará.

La caricia y la metralla
Y esta herida que nos lastima
Los palacios de otras épocas,
De ayer y de mañana,
El viento los llevará.

La genética al hombro
Los cromosomas en la atmósfera
Los taxis para las galaxias
¿Y qué de mi alfombra mágica?
El viento triunfará.
Todo desaparecerá, pero
El viento nos llevará.

Este perfume de nuestros años muertos
Aquello que puede tocar a tu puerta
Una infinidad de destinos
Se elige uno ¿y qué es lo que queda?
El viento triunfará.

Mientras que la marea sube
Y cada quien rehace sus cuentas
Llevo al hueco de mi sombra
El polvo de ti
El viento se los llevará
Todo desaparecerá, pero
El viento nos llevará.

sábado, 20 de junio de 2009

De cartón piedra






El Loco
Don Antonio Machado

Es una tarde mustia y desabrida
de un otoño sin frutos, en la tierra
estéril y raída
donde la sombra de un centauro yerra.
Por un camino en la árida llanura,
entre álamos marchitos,
a solas con su sombra y su locura
va el loco, hablando a gritos.
Lejos se ven sombríos estepares,
colinas con malezas y cambrones,
y ruinas de viejos encinares,
coronando los agrios serrijones.
El loco vocifera
a solas con su sombra y su quimera.
Es horrible y grotesta su figura;
flaco, sucio, maltrecho y mal rapado,
ojos de calentura
iluminan su rostro demacrado.
Huye de la ciudad... Pobres maldades,
misérrimas virtudes y quehaceres
de chulos aburridos, y ruindades
de ociosos mercaderes.
Por los campos de Dios el loco avanza.
Tras la tierra esquelética y sequiza
¿rojo de herrumbre y pardo de ceniza?
hay un sueño de lirio en lontananza.
Huye de la ciudad. ¡El tedio urbano!
¿¡carne triste y espíritu villano!?.
No fue por una trágica amargura
esta alma errante desgajada y rota;
purga un pecado ajeno: la cordura,
la terrible cordura del idiota.

jueves, 11 de junio de 2009

Las Moscas



No creo en la predestinación, pero cuando unos chiquillos cuelgan vídeos tal que este en la red, acompañadolo con frases como:

JAJAJ POBRECITAA mosca dolor fuego animales incectos divertido. (sic)

Comprendo los quehaceres de ciertos personajes y la cantidad de páginas que dedican los diarios a la sección de sucesos y, al tiempo, mi fe en los planes de educación de los políticos de la modernidad se desmorona un poco más.

Imploro a la diosa Sarasvati que, en estos tristes tiempos de especialistas y tecnócratas parece habernos abandonado, regrese a colegios, escuelas, institutos, liceos y universidades.

¡Señora de la sabiduría y el conocimiento! Intercede ante tu padre porqué la salud mental de nuestros hijos corre serio peligro de saltar por los aires y así mismo que no haga bueno el viejo refrán de mi tierra:

"Quien nace lechón, muere cochino"
Proverbio extremeño








domingo, 22 de marzo de 2009

El Viaje

George Wesley Bellows

El Viaje

--Niña, me voy a la mar.
--Si no me llevas contigo
te olvidaré, capitán.
En el puente de su barco
quedó el capitán dormido;
durmió soñando con ella
¡Si no me llevas contigo!…
Cuando volvió de la mar
trajo un papagayo verde.
¡Te olvidaré, capitán!
Y otra vez la mar cruzó
con su papagayo verde
¡Capitán, ya te olvidó!

lunes, 16 de marzo de 2009

Los Cuervos

Tres cosas que me recuerdan a ti.



La Nieta de la Trini
de
Julio Romero de Torres





Tus ojos
de
Antonio Machado

Arde en tus ojos un misterio, virgen
esquiva y compañera.
No sé si es odio o es amor la lumbre
inagotable de tu aljaba negra.
Conmigo irás mientras proyecte sombra
mi cuerpo y quede a mi sandalia arena.
-¿Eres la sed o el agua en mi camino?
Dime, virgen esquiva y compañera.




Los cuervos
de
Almas Humildes

sábado, 7 de marzo de 2009

He andado muchos caminos

Sin olvidar que "Andar por andar, cansa"



domingo, 22 de febrero de 2009

A un olmo seco



Tal día como hoy y hace 70 años, Don Antonio Machado murió en Collioure, en una habitación del Hotel Bougñol-Quintana y en su cementerio descansa.