O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.
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viernes, 27 de noviembre de 2009

Del pasado efímero



Del pasado efímero
Antonio Machado

Este hombre del casino provinciano
que vio a Carancha recibir un día,
tiene mustia la tez, el pelo cano,
ojos velados por melancolía;
bajo el bigote gris, labios de hastío,
y una triste expresión, que no es tristeza,
sino algo más y menos: el vacío
del mundo en la oquedad de su cabeza.

Aún luce de corinto terciopelo
chaqueta y pantalón abotinado,
y un cordobés color de caramelo,
pulido y torneado.
Tres veces heredó; tres ha perdido
al monte su caudal; dos ha enviudado.

Sólo se anima ante el azar prohibido,
sobre el verde tapete reclinado,
o al evocar la tarde de un torero,
la suerte de un tahúr, o si alguien cuenta
la hazaña de un gallardo bandolero,
o la proeza de un matón, sangrienta.

Bosteza de política banales
dicterios al gobierno reaccionario,
y augura que vendrán los liberales,
cual torna la cigüeña al campanario.

Un poco labrador, del cielo aguarda
y al cielo teme; alguna vez suspira,
pensando en su olivar, y al cielo mira
con ojo inquieto, si la lluvia tarda.

Lo demás, taciturno, hipocondriaco,
prisionero en la Arcadia del presente,
le aburre; sólo el humo del tabaco
simula algunas sombras en su frente.

Este hombre no es de ayer ni es de mañana,
sino de nunca; de la cepa hispana
no es el fruto maduro ni podrido,
es una fruta vana
de aquella España que pasó y no ha sido,
esa que hoy tiene la cabeza cana.



Mal d'Africa
Franco Battiato



Mal de África

Ya comido, se iba a descansar
mecido por las mosquiteras y por el ruido en la cocina,
por las ventanas entreabiertas, reflejos en la pared,
y alguna cosa abstracta se adueñaba de mí,
sentía hablar bajito para no molestar,
y era como un mal de África, mal de África.

Saturday night I'm a dreamer
I can't live without you
on my own lies a photograph
please come back and stand by me.

Con las sillas sentados en la calle,
pantalón corto y camiseta por el calor que hacía.
En la ventana tras la reja mi padre se peinaba,
el olor de brillantina se apoderaba de mí.
El placer de sentirse juntos para criticar,
y era como un mal de África, mal de África.
En la ventana tras la reja mi padre se peinaba,
el olor de brillantina se apoderaba de mí.
El placer de sentirse juntos para criticar,
y era como un mal de África, mal de África.

viernes, 30 de octubre de 2009

Nomadas

"¿Para qué llamar caminos
a los surcos del azar?…
Todo el que camina anda,
como Jesús, sobre el mar."

Don Antonio Machado



Nomadi



Nómadas






Pablo D'Antoni - Caminante


Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.
Don Antonio Machado

viernes, 23 de octubre de 2009

El animal

Tyger! Tyger! burning bright
In the forests of the night,
What immortal hand or eye
Dare frame thy fearful symmetry?





Henry Rousseau (El Aduanero) - Explorador atacado por un tigre




El tigre
William Blake

¡Tigre! ¡Tigre!, reluciente incendio
En las selvas de la noche,
¿Qué mano inmortal u ojo
Pudo trazar tu terrible simetría?
¿En qué lejanos abismos o cielos
Ardió el fuego de tus ojos?
¿Sobre qué alas se atreve a elevarse?
¿Qué mano se atrevió a tomar el fuego?
¿Y qué hombro, y qué arte
Pudo torcer el vigor de tu corazón?
Y cuando tu corazón empezó a latir,
¿Qué espantosa mano? ¿Y qué espantosos pies?
¿Qué martillo? ¿Qué cadena?
¿En qué horno estaba tu cerebro?
¿Qué yunque? ¿Qué espantoso puño
Osa abrazar su mortales terrores?
Cuando las estrellas tiraron sus lanzas
Y mojaron el cielo con sus lágrimas,
¿Sonrió al ver su obra?
¿Aquel que hizo al cordero, te hizo a ti?
¡Tigre! ¡Tigre!, reluciente incendio
En las selvas de la noche,
¿Qué mano inmortal u ojo
Pudo trazar tu terrible simetría?

domingo, 26 de julio de 2009

L'animale






El Animal

Vivir
no es muy complicado
si puedes renacer
después y cambiar varias cosas,
las frivolidades y tanta estupidez.

Mientes,
tú mientes bien.
Cuando te tengo junto a mí
tú me das la razón
y a veces quisiera decirte
que prefiero estar sólo,

Y el animal que yo llevo dentro
no me ha dejado nunca ser feliz.
Me roba todo, hasta el café.
Me vuelve esclavo de mis pasiones,
sin desistir jamás, y nunca espera.
Y el animal que yo llevo dentro te ama a ti.

Dentro
de mí chispas de fuego
y el agua que lo apagará.
Si quieres ver como arde
espárcelo en el aire
o déjalo en la tierra.

Y el animal que yo llevo dentro
no me ha dejado nunca ser feliz.
Me roba todo, hasta el café.
Me vuelve esclavo de mis pasiones,
sin desistir jamás, y nunca espera.
Y el animal que yo llevo dentro te ama a ti.





Y antes de desabrocharle
el vestido
y bajarle las bragas
para completar
su desnudez, antes
de penetrarla y abrasarnos
para abandonarnos
más allá de la memoria,
antes había tenido
un hijo que ahora llora
en algún rincón
de la casa, detrás
de alguna puerta
o más lejos, más
allá de algún sitio.
O no llora. Está muerto.
Y yo le desabrocho
el vestido
que cae al suelo
con las bragas
y los sostenes
y tal vez los guantes
o el pintalabios,
y caemos nosotros
y gemimos
para no oir el llanto
de todo lo que antes
estuvo vivo
y es ahora un recuerdo
que nada podrá aplacar.
Nada ni nadie.
(La memoria sin tregua)
Juan Antonio Masoliver Ródenas

lunes, 29 de junio de 2009

Prospettiva Nevski






Perspectiva Nevski

Un viento a treinta grados bajo cero
barría las desiertas avenidas y los campanarios.
A ráfagas heladas de metralla,
desintegraba cúmulos de nieve.
Alrededor de los fuegos de la guardia roja encendidos
para echar al lobo y viejas con rosarios.
Alrededor de los fuegos de la guardia roja encendidos
para echar al lobo y viejas con rosarios.
Sentados en las gradas de la iglesia,
esperábamos tras la misa que saliesen las mujeres.
Mirábamos con expresión ausente
la gracia incomparable de Nijinsky.
Y luego de él se enamoró perdidamente su empresario,
y de los ballets rusos.
Y luego de él se enamoró perdidamente su empresario,
y de los ballets rusos.
Con mi generación pasé el invierno,
mujeres encorvadas sobre el telar en la ventana.
Un día en la perspectiva Nevski
me encontré por azar a Igor Stravinski.
Los orinales puestos bajo el lecho, por la noche
una pelicula de Eisenstein sobre la revolución.
Los orinales puestos bajo el lecho, por la noche
una pelicula de Eisenstein sobre la revolución.
Estudiábamos cerrados en un cuarto,
con débil luz de velas y candiles de petróleo.
Y cuando se trataba de hablar
esperábamos siempre con placer.
Y mi maestro me enseñó
qué difícil es descubrir el alba dentro de las sombras.
Y mi maestro me enseñó
qué difícil es descubrir el alba dentro de las sombras.


Escena de la Escalera de Odessa
de la película El Acorazado Potemkin
de Serguéi Eisenstein


viernes, 29 de mayo de 2009

Sentimiento Nuevo

Calíope (Καλλιόπη, ‘la de la bella voz’)
Render 3D mayo-2009




Es un sentimiento nuevo, que mantiene alta mi vida,
La pasión en la garganta, Eros que se hace palabra.
Todas tus inhibiciones no forman parte del sexo.
Los apetitos míticos, de prostitutas libias,
El sentido de posesión de tiempos pre-alejandrinos.
Y tu voz igual que el coro de las sirenas de Ulises me encadena.
Y es hermoso perderse en este hechizo.
Y es hermoso perderse en este hechizo.
Y los músculos del cuerpo, prestos al acoplamiento,
En el Japón las geishas se abandonan al amor.
Todas tus inhibiciones, el placer desencadenan.
El shivaísmo tántrico, de estilo dionisíaco,
La lucha pornográfica de griegos y latinos.
Y tu piel como un oasis en el desierto aún me cautiva.
Y es hermoso perderse en este hechizo.
Y es hermoso perderse en este hechizo.
Los apetitos míticos, de cortesanas libias,
El sentido de posesión de tiempos pre-alejandrinos.
Y tu voz igual que el coro de las sirenas de Ulises me encadena.
Y es hermoso perderse en este milagro.
Y es hermoso perderse en este milagro.

martes, 14 de abril de 2009

La canzone dell'amore perduto

Dino Valls - IN MEMORIAM




Ricordi sbocciavano le viole
con le nostre parole:
"non ci lasceremo mai,
mai e poi mai"
Vorrei dirti, ora, le stesse cose
ma come fan presto, amore,
ad appassire le rose
così per noi.
L'amore che strappa i capelli
é perduto ormai.
Non resta che qualche svogliata carezza
e un po' di tenerezza.
E quando ti troverai in mano
quei fiori appassiti
al sole di un aprile
ormai lontano li rimpiangerai.
Ma sarà la prima
che incontri per strada,
che tu coprirai d'oro
per un bacio mai dato,
per un amore nuovo
E sarà la prima che incontri per strada,
che tu coprirai d'oro
per un bacio mai dato,
per un amore nuovo.