No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar. No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior. Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.
Cuando estés vieja y gris y soñolienta y cabeceando ante la chimenea, toma este libro, léelo lentamente y sueña con la suave mirada y las sombras profundas que antes tenían tus ojos.
Cuántos amaron tus momentos de alegre gracia y con falso amor o de verdad amaron tu belleza, pero sólo un hombre amó en ti tu alma peregrina y amó los sufrimientos de tu cambiante cara.
E inclinada ante las relumbrantes brasas murmulla, un poco triste, cómo escapó el amor y anduvo en las cimas de las altas montañas y entre un montón de estrellas ocultó su rostro.
Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,...
Pablo Neruda
Geografía
Render 3D / 12 de mayo 2010
Por tu cuerpo
(Octavio Paz)
Luis Pastor
Solo tu cuerpo L. E. Aute
El mapa de tu cuerpo
Khateryn Rivera Mundo
He visitado la geografía de tu cuerpo,
selvas ardiente con árboles de fuego,
ríos que corren buscando compañía
mares con olas… en busca del acantilado.
Visité de día el Parque carente de alegrías,
y tu niño interno solitario
sin dar explicaciones a la noche
observaba mi luna de gran agonía.
He visitado los lagos de tus ojos
que a lo lejos delatan
el desierto de tu soledad.
He visto la lluvia de tus labios
llorando de tristeza y apatía.
He visitado tus puertos más sensibles,
ahí donde las islas calientes de deseo,
son playas de gozo meciéndose en un grito.
Y el mapa de tu cuerpo con su furia volcánica
reclama mi ignorancia sin lograr descifrar mi alegría.
Me ha causado lástima el océano de tu pecho,
ahí donde el turista abandonado,
se pierde en la aguas intranquilas
que brotan en el océano de mi cuerpo.
El lugar del crimen
Luis García Montero
Más allá de la sombra te delatan tus ojos, y te adivino tersa, como un mapa extendido de asombro y de deseo. Date por muerta amor, es un atraco. Tus labios o la vida.
Tu cuerpo está a mi lado fácil, dulce, callado. Tu cabeza en mi pecho se arrepiente con los ojos cerrados y yo te miro y fumo y acaricio tu pelo enamorado. Esta mortal ternura con que callo te está abrazando a ti mientras yo tengo inmóviles mis brazos. Miro mi cuerpo, el muslo en que descansa tu cansancio, tu blando seno oculto y apretado y el bajo y suave respirar de tu vientre sin mis labios. Te digo a media voz cosas que invento a cada rato y me pongo de veras triste y solo y te beso como si fueras tu retrato. Tú, sin hablar, me miras y te aprietas a mí y haces tu llanto sin lágrimas, sin ojos, sin espanto. Y yo vuelvo a fumar, mientras las cosas se ponen a escuchar lo que no hablamos.