O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.
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viernes, 1 de abril de 2011

Señora mia:





Carta a Usted
José Ángel Buesa

Según dicen, ya usted tiene otro amante.
Lástima que la prisa nunca sea elegante.

Yo sé que no es frecuente que una mujer hermosa,
se resigne a ser viuda, sin haber sido esposa.

Y me parece injusto discutirle el derecho
de compartir sus penas sus goces y su lecho.

Pero el amor señora, cuando llega el olvido,
también tiene el derecho, de un final distinguido.

Perdón... Si es que la hiere mi reproche... Perdón
aunque sé que la herida no es en el corazón.

Y para perdonarme... Piense si hay más despecho
que en lo que yo le digo, que en lo que usted ha hecho.

Pues sepa que una dama, con la espalda desnuda
sin luto, en una fiesta, puede ser una viuda.

Pero no como tantas de un difunto señor,
sino para ella sola, viuda de un gran amor.

Y nuestro amor recuerdo, fue un amor diferente,
al menos al principio, ya no, naturalmente.

Usted será el crepúsculo a la orilla del mar,
que según quien lo mire será hermoso o vulgar.

Usted será la flor que según quien la corta,
es algo que no muere o algo que no importa.

O acaso cierta noche de amor y de locura
yo vivía un ensueño y... y usted una aventura.

Sí... usted juró cien veces, ser para siempre mía
yo besaba sus labios pero no lo creía.

Usted sabe y perdóneme, que en ese juramento,
influye demasiado la dirección del viento.

Por eso no me extraña que ya tenga otro amante,
a quien quizás, le jure lo mismo, en este instante.

Y como usted señora, ya aprendió a ser infiel,
a mí así de repente, me da pena por él.

Sí, es cierto... alguna noche su puerta estuvo abierta
y yo en otra ventana me olvidé de su puerta.

O una tarde de lluvia se iluminó mi vida,
mirándome en los ojos de una desconocida.

Y también es posible, que mi amor indolente
desdeñara su vaso bebiendo en la corriente.

Sin embargo señora... Yo con sed o sin sed,
nunca pensaba en otra... si la besaba a usted.

Perdóneme de nuevo si le digo estas cosas;
pero ni los rosales dan solamente rosas.

Y no digo estas cosas, por usted, ni por mí,
sino por... por los amores que terminan así.

Pero vea señora... que diferencia había;
entre usted que lloraba... y yo que sonreía.

Pues nuestro amor concluye con finales diversos
usted besando a otro... Yo escribiendo estos versos.



Comte Ory
(El conde Ory)
Gioacchino Rossini
Damrau, DiDonato y Flórez
(Canal del MET en Youtube)


viernes, 22 de enero de 2010

De locuras de Amor

¡El dulce sonido
me llena de su voz! ¡Ah, esa voz
desciende a mi corazón!



Rene Milot - Lucia Di Lammermoor


Lucia di Lammermoor
Aria de la locura
Il dolce suono
Gaetano Donizetti

Tercer Acto
Escena 1
Sala de banquetes del castillo



Lucía ha sido obligada por su hermano Enrico Ashton para casarse con lord Arturo Bucklaw, a pesar de haberle manifestado su amor y su compromiso con Edgardo. Lucía pierde la razón y apuñala a su marido en la cámara nupcial. Raimondo se precipita a la sala donde se festeja la boda y anuncia la tragedia a los invitados.

15 .-Los invitados se horrorizan al conocer este acto espantoso. Raimondo anuncia, entonces, que Lucía esta a punto de entrar en la sala. La consternación se adueña de los invitados a la vista de su comportamiento desordenado y de su horrible palidez, como si acabase de salir de su tumba.

16.- Es evidente que Lucía ha perdido la razón. Cree oír la voz de Edgardo y se imagina que él está sentado cerca de ella, cerca de la fuente. Ve aparecer al fantasma de la fuente, que amenaza a los amantes, que no encontrarán refugio si no es ocultándose al pie del altar, donde pronto van a ser unidos en matrimonio. Lucía cree asistir a los preparativos de su boda y a la llegada del sacerdote que oficiará la ceremonia. Los invitados, al oír los desvaríos de Lucía, no pueden más que apiadarse de ella. Enrico es atormentado por los remordimientos. Lucía revive la fatal ceremonia de sus esponsales con Arturo y jura que permanecerá siempre fiel a Edgardo.

17.- Mientras delira, Lucía exhorta a Edgardo a llorarla mientras él siga vivo en la Tierra, proclamando que ella no será feliz en el cielo mientras él no vaya a reunirse con ella. Se desvanece y pierde el conocimiento.

Natalie Dessay

Diana Damrau
MET de New York -3 de octubre de 2009-
La interpretación de la Damrau, particularmente
me gusta más. En ambas se utiliza la "glass harmonica"
como Donizeti compuso en principio la obra
cambiando después por la flauta (decisión acertada
para mi gusto, pero eso es otra historia)
a causa de los problemas para encontrar interpretes
que no estuvieran afectados de locura por su uso.
(mirar este post)




Evert Jan Boks - Going into the World

Penelope
J.M.Serrat





De cartón piedra
J.M. Serrat



F. Pradilla Ortiz - Doña Juana la Loca


Elegía a Doña Juana La Loca
Federico García Lorca

A Melchor Fernández Almagro

Princesa enamorada sin ser correspondida.
Clavel rojo en un valle profundo y desolado.
La tumba que te guarda rezuma tu tristeza
a través de los ojos que ha abierto sobre el mármol.

Eras una paloma con alma gigantesca
cuyo nido fue sangre del suelo castellano,
derramaste tu fuego sobre un cáliz de nieve
y al querer alentarlo tus alas se troncharon.

Soñabas que tu amor fuera como el infante
que te sigue sumiso recogiendo tu manto.
Y en vez de flores, versos y collares de perlas,
te dio la Muerte rosas marchitas en un ramo.

Tenías en el pecho la formidable aurora
de Isabel de Segura. Melibea. Tu canto,
como alondra que mira quebrarse el horizonte,
se torna de repente monótono y amargo.

Y tu grito estremece los cimientos de Burgos.
Y oprime la salmodia del coro cartujano.
Y choca con los ecos de las lentas campanas
perdiéndose en la sombra tembloroso y rasgado.

Tenías la pasión que da el cielo de España.
La pasión del puñal, de la ojera y el llanto.
¡Oh princesa divina de crepúsculo rojo,
con la rueca de hierro y de acero lo hilado!

Nunca tuviste el nido, ni el madrigal doliente,
ni el laúd juglaresco que solloza lejano.
Tu juglar fue un mancebo con escamas de plata
y un eco de trompeta su acento enamorado.

Y, sin embargo, estabas para el amor formada,
hecha para el suspiro, el mimo y el desmayo,
para llorar tristeza sobre el pecho querido
deshojando una rosa de olor entre los labios.

Para mirar la luna bordada sobre el río
y sentir la nostalgia que en sí lleva el rebaño
y mirar los eternos jardines de la sombra,
¡oh princesa morena que duermes bajo el mármol!

¿Tienes los ojos negros abiertos a la luz?
O se enredan serpientes a tus senos exhaustos...
¿Dónde fueron tus besos lanzados a los vientos?
¿Dónde fue la tristeza de tu amor desgraciado?

En el cofre de plomo, dentro de tu esqueleto,
tendrás el corazón partido en mil pedazos.
Y Granada te guarda como santa reliquia,
¡oh princesa morena que duermes bajo el mármol!

Eloisa y Julieta fueron dos margaritas,
pero tú fuiste un rojo clavel ensangrentado
que vino de la tierra dorada de Castilla
a dormir entre nieve y ciprerales castos.

Granada era tu lecho de muerte, Doña Juana,
los cipreses, tus cirios; la sierra, tu retablo.
Un retablo de nieve que mitigue tus ansias,
¡con el agua que pasa junto a ti! ¡La del Dauro!

Granada era tu lecho de muerte, Doña Juana,
la de las torres viejas y del jardín callado,
la de la yedra muerta sobre los muros rojos,
la de la niebla azul y el arrayán romántico.

Princesa enamorada y mal correspondida.
Clavel rojo en un valle profundo y desolado.
La tumba que te guarda rezuma tu tristeza
a través de los ojos que ha abierto sobre el mármol.



Juana la Loca
Vicente Aranda





.........
.......
.....
...
.
Etc, etc, etc...





Y bien, por mi parte, cierro por unos días pues,
"La que ilumina" y yo de vez en cuando
necesitamos aire fresco y unas pizcas
de locura, nos escapamos.
¡Sed Felices!


Locura
Elbicho

jueves, 11 de junio de 2009

La Reina de la Noche

Reina de la noche o Relieve Burney
altorelieve en arcilla cocida- (H. 1800-1750 a.C.)-arte paleobabilónico

Diana Damrau es La reina de la Noche en La Flauta Mágica de Mozart, interpretando el aria "Der Hölle Rache kocht in meinem Herzen" (La venganza del infierno hierve en mi corazón) en el "Salzburger Festspiele" del 2006.
A pesar del ahogo que sufre, Mozart y su voz, nos hacen amar la destrucción y que la venganza nos parezca ser una sagrada pasión.


¡La furia del infierno hierve en mi corazón
la muerte y la desesperación arden en mí!
si Sarastro no siente a través de ti
el dolor de la muerte
entonces ya no serás mi hija más.
repudiada seas para siempre,
abandonada seas para siempre,
que se destruyan para siempre.
todos tus vínculos con la naturaleza
¡si no logras
que Sarastro palidezca!
¡Oíd, dioses de la furia,
¡Oíd el juramento de una madre!



Me acabo de encontrar este video grabado durante un festival celebrado al aire libre en el año 2008 y ¡Dios mio, cada vez que lo canta, lo mejora! ¡Es la Reina! que digo ¡Es la Emperatriz!