O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.
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sábado, 27 de febrero de 2010

De silencios ensordecedores


"O mon silence! . . . Édifice dans l'âme,
Mais comble d'or aux mille tuiles, Toit!"
Le cimetière marin
Paul Valéry


Fernando Garrido - Silencio y reflexión


Silencio
Madredeus




Silencio
Octavio Paz

Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.


Tiempo y silencio
Pedro Guerra y Cesaria Evora









Quelqu'un pleure dans le silence...
Emile Nelligan

Quelqu'un pleure dans le silence
Morne des nuits d'avril;
Quelqu'un pleure dans la somnolence
Longue de son exil;
Quelqu'un pleure sa douleur
Et c'est mon cœur !

Alguien llora en silencio
de las noches de abril;
alguien llora el entresueño
largo de su exilio;
alguien llora su dolor,
y es mi corazón...





El tren de los heridos
Miguel Hernández

Silencio que naufraga en el silencio
de las bocas cerradas de la noche.
No cesa de callar ni atravesado.
Habla el lenguaje ahogado de los muertos.

Silencio.

Abre caminos de algodón profundo,
amordaza las ruedas, los relojes,
detén la voz del mar, de la paloma:
emociona la noche de los sueños.

Silencio.

El tren lluvioso de la sangre suelta,
el frágil tren de los que se desangran,
el silencioso, el doloroso, el pálido,
el tren callado de los sufrimientos.

Silencio.

Tren de la palidez mortal que asciende:
la palidez reviste las cabezas,
el ¡ay! la voz, el corazón la tierra,
el corazón de los que malhirieron.

Silencio.

Van derramando piernas, brazos, ojos,
van arrojando por el tren pedazos.
Pasan dejando rastros de amargura,
otra vía láctea de estelares miembros.

Silencio.

Ronco tren desmayado, enrojecido:
agoniza el carbón, suspira el humo
y, maternal la máquina suspira,
avanza como un largo desaliento.

Silencio.

Detenerse quisiera bajo un túnel
la larga madre, sollozar tendida.
No hay estaciones donde detenerse,
si no es el hospital, si no es el pecho.

Para vivir, con un pedazo basta:
en un rincón de carne cabe un hombre.
Un dedo solo, un solo trozo de ala
alza el vuelo total de todo un cuerpo.

Silencio.

Detened ese tren agonizante
que nunca acaba de cruzar la noche.

Y se queda descalzo hasta el caballo,
y enarena los cascos y el aliento.



Silencio de metal triste y sonoro
Miguel Hernández

Silencio de metal triste y sonoro,
espadas congregando con amores
en el final de huesos destructores
de la región volcánica del toro.

Una humedad de femenino oro
que olió puso en su sangre resplandores,
y refugió un bramido entre las flores
como un huracanado y vasto lloro.

De amorosas y cálidas cornadas
cubriendo está los trebolares tiernos
con el dolor de mil enamorados.

Bajo su piel las furias refugiadas
son en el nacimiento de sus cuernos
pensamientos de muerte edificados.



Tu silencio
Bebe










Obligado silencio
Ana Lucía Montoya Rendón

No hables más ilusa
tájate la lengua
guarda ese cuento
bajo miles de lajas.

Un día en otra ronda
en otro Universo
en el muro de una cueva
alguien encontrará tus lamentos.

Y,
dirá el jefe de la excavación:

"Este esqueleto
correspondía a una fértil hembra
por lo ancho de sus caderas
robustos poemas paría
pero por la forma de los
maxilares
obligada fue a quedarse muda."



Amor constante más allá de la muerte
Francisco de Quevedo y Villegas






Y como comencé acabo, en silencio, shhhh....



Silencio
Madredeus






miércoles, 14 de octubre de 2009

To be, or not to be

To be, or not to be: that is the question:
Whether 'tis nobler in the mind to suffer
The slings and arrows of outrageous fortune,
Or to take arms against a sea of troubles,
And by opposing end them?...

Soliloquio de Hamlet,
acto III, escena 1
William Shakespeare


Richard Hamilton - Just what is it that makes today’s homes so different, so appealing?




Germaine
La Rue Ketanou


Sigue llamándose Germaine
Pero hay algo que ha cambiado:
Su apellido ya no es el mismo.

Nos dijo: "Ya está, la liberación ha llegado.
Todo va bien, la suerte no está echada.
Retomo mi apellido de soltera".

Es una segunda juventud
Y aunque sólo sea por la belleza de su gesto
Nos gustaría animarla
Venga,
Venga, mira qué bella es la vida.
Bastaba con mirar.

Con mirar dentro de sí,
Mirar y reconciliarse,
Con las antiguas quimeras

Que habían escapado a la caza de brujas
De la buena sociedad
Y ahora Germaine ya no se deja hacer.

Es una segunda juventud
Y aunque sólo sea por la belleza de su gesto
Nos gustaría animarla
Venga,
Venga, mira qué bella es la vida.
Bastaba con pensar en ello.

Has sido una buena madre,
Una buena esposa, una buena empleada,
Y sobre todo una buena chica para todo.

Nos recuerdas un poco a nuestras abuelas
Un poco a nuestras madres y a quien tú sabes...
Has hecho lo que debías.

Es una segunda juventud
Y aunque sólo sea por la belleza de tu gesto
Nos gustaría animarte
Venga,
Venga, mira qué bella es la vida.
Bastaba con atreverse.

Padadam (...)

Sigues llamándote Germaine
Pero hay algo que ha cambiado
Tu apellido ya no es el mismo.

Te vuelven a decir “Señorita”
Tú le llamas René.
Cita en el séptimo cielo.

Es una segunda juventud
Y aunque sólo sea por la belleza de sus gestos
Nos gustaría animarles
Venga,
Venga, mira qué bella es la vida.
Bastaba con besarle.



Ella
Bebe


lunes, 11 de mayo de 2009

Malo

"cada vez que me dices puta
se hace tu cerebro más pequeño"





domingo, 22 de marzo de 2009

Con mis manos



Danae, hija de Acrisio, rey de Argos, los oráculos decían que el hijo de Danae mataría al rey. Por eso su padre la encerró en una torre de bronce, al cuidado de una anciana.
Zeus (representado como el rectángulo negro junto al sexo), para conquistarla, se convirtió en lluvia dorada y Klimt representa el momento en el que ésta llega al sexo de ella para engendrar a Perseo, su hijo.