O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.
Mostrando entradas con la etiqueta Albert Plá. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Albert Plá. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de enero de 2011

Paseo por las tabernas

"... que miran, callan y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas".
Antonio Machado


Una noche
Kostantine Cavafy

La habitación pobre y vulgar,
escondida en los altos de la taberna equívoca.
Desde la ventana la calleja,
estrecha y sucia. Y las voces abajo
de unos cuantos obreros
distrayendo su tiempo con las cartas.

Y allí, sobre aquel lecho ordinario y humilde,
el cuerpo tuve del amor, los labios
voluptuosos de la embriaguez, purpúreos
de tal embriaguez que cuando ahora,
después de tantos años, esto escribo
en mi casa vacía me embriago de nuevo.



In taberna quando sumus
(Carmina Burana)
Arany Zoltán

Cuando estamos en la taberna
nos despreocupamos del mundo,
nos entregamos al juego
y por él siempre sudamos.
La cuestión es ésta: que se pregunte
qué se hace en la taberna
donde el dinero es camarero,
escúchese lo que digo.


Unos juegan, otros beben,
otros de forma indiscreta viven.
Pero de los que se dedican a jugar
unos allí pierden su ropa,
otros consiguen vestirse,
otros se visten con saco.
Nadie allí teme a la muerte
y por Baco tientan la suerte.


Monedas para la primera copa de vino,
de ella bebe el libertino,
beben la segunda por los cautivos,
despues de éstas la tercera por los vivos,
la cuarta por todos los cristianos,
la quinta por los fieles difuntos,
la sexta por las monjas casquivanas,
la septima por los soldados silvanos,


la octava por los frailes perversos,
la novena por los monjes dispersos,
la décima por los navegantes,
la undécima por los discordantes,
La duodécima por los penitentes,
la decimotercera por los los caminantes.
Tanto por el papa como por el rey
beben ya todos sin ley.


Beben la dueña y el dueño,
bebe el soldado, bebe el religioso,
bebe el hombre, bebe la mujer,
bebe el siervo con la criada,
bebe el rápido y el lento,
bebe el blanco, bebe el negro
bebe el constante, bebe el vago,
bebe el campesino, bebe el mago.


Bebe el pobre y el doliente,
bebe el desterrado y el ignorado,
bebe el joven, bebe el viejo,
beben el prelado y el decano.
Bebe la herrmana, bebe el hermano,
bebe la vieja, bebe la madre,
bebe ella, bebe él,
beben ciento, beben mil.


Poco duran seiscientas monedas
cuando se bebe sin moderación.
Beben todos sin final, aunque
beban con mente alegre.
Así nos fastidian todas las gentes
y así seremos pobres.
Que los que nos fastidian se vean
confundidos y no sean tenidos por justos.



G. Garneri - En la taberna



La rebétika como la copla, el tango, el fado o el blues nació en sitios nada recomendables, en bares y tabernas de los puertos de mar, donde truhanes, putas y canallas de toda índole son la clientela habitual. Música de rebetis (ρεμπέτης) para outsiders, con versos que cantan su amores trágicos, a la droga, la cárcel, peleas y crímenes.

Roza Eskenazi que vivió a caballo entre el siglo XIX y el XX fue una de esas "chicas" que si tan solo hubiera sido buena habría ido al cielo pero, como fue mala,  fue "a todas partes". 
Cuando murió el 2 de diciembre de 1980 fue enterrada en una tumba sin nombre en la aldea de Stomyo en Korynthia. En 2008, el Comité Cultural de la aldea recaudó dinero suficiente para erigir una lápida sencilla, con la inscripción: "Roza Eskenazi, Artista."

Ime Prezakias
Roza Eskenazi

Soy adicta

Del ocaso al amanecer
le doy al vicio con placer,
el mundo pasa a mi poder
cuando respiro el polvo blanco.
El mundo todo es de mi propiedad
si pillo merca y me la trago
y si me ve por ahí la autoridad,
echo tinta y me abro.


Con el colocón,
vaya vacilón,
te vuelves un rey, un dictador, un dios, un déspota.
Pruébalo y verás:
alucinarás
y verás el mundo todo de color de rosa.


La patria a mi nombre está
y risa da su adversidad,
tan sólo un pie le queda ya
para jugárnoslo a los dados.
Si un día llego a dictador,
reduciré el mundo a cenizas:
uno que sepa prender el narguilé
y otro que apague la cachimba.


Con el colocón,
vaya vacilón,
te vuelves un rey, un dictador, un dios, un déspota.
Pruébalo y verás:
alucinarás
y verás el mundo todo de color de rosa.


Otros dos que se bebieron la vida a tragos: Ocaña y Lord Byron

Romance a Ocaña
Carlos Cano



Thomas Phillips - Lord Byron in Albanian dress
So, we'll go no more a roving...
George Gordon Byron (Lod Byron)

Así es, no volveremos a vagar
Tan tarde en la noche,
Aunque el corazón siga amando
Y la luna conserve el mismo brillo.


Pues la espada gasta su vaina,
Y el alma desgasta el pecho,
Y el corazón debe detenerse a respirar,
Y aún el amor debe descansar.


Aunque la noche fue hecha para amar,
Y demasiado pronto vuelven los días,
Aún así no volveremos a vagar
A la luz de la luna.

Ramón Unzueta - La despedida del marinero y la puta


El lado más bestia de la vida
Albert Pla

Permanece una imagen
Kostantine Cavafy

Sería la una de la noche
o la una y media acaso

En un rincón de la taberna,
tras el tabique de madera.
Los dos tan sólo en el lugar vacío.
Una lámpara de petróleo vagamente lo iluminaba.
Dormía el sirviente a la puerta la fatiga de la vigilia.

Nadie podría vernos. Aunque ahora
la pasión era tan intensa
que la prudencia desbordaba.

Entreabrimos nuestros vestidos, ya muy escasos en el ardor
de un divino mes de julio.

Cuerpo gozado en la levedad
de las ropas entreabiertas.
Desnudez breve de la carne, cuya imagen ha atravesado
veintiséis años y ahora acude
y permanece en el poema.

---


Y como empecé, termino. ¿Hace un "chato"?


La Taberna del Buda
Café Quijano


viernes, 5 de marzo de 2010

Déjà vu

Penas de amores
Madrigal
Anónimo medieval

Aquel caballero, madre,
que de mi se enamoró...
Pena él y muero yo.
Madre, aquel caballero que va herido de amores...
También siento sus dolores
porque dellos mismos muero.




El trovador - Chiclana de la Frontera (Cádiz)

Más vale trocar
(Juan del Encina)
Jordi Savall









M
ás vale trocar
placer por dolores,
que estar sin amores.

Donde es gradecido
es dulce morir;
vivir en olvido
aquél no es vivir;
mejor es sufrir
pasión y dolores,
que estar sin amores.

Es vida perdida
vivir sin amar,
y más es que vida
saberla emplear:
mejor es penar
sufriendo dolores,
que estar sin amores.

La muerte es vitoria
do vive afición;
que espera haber gloria
quien sufre pasión:
más vale presión
de tales dolores,
que estar sin amores.

El que es más penado
más goza de amor;
que el mucho cuidado
le quita el temor:
así que es mejor
amar con dolores,
que estar sin amores.

No teme tormento
quien ama con fe,
si su pensamiento
sin causa no fué;
habiendo por qué
más valen dolores,
que estar sin amores.


Amor que no pena
no pida placer,
pues ya le condena
su poco querer;
mejor es perder
placer por dolores,
que estar sin amores.

Juan de Encina




El último trago
José Alfredo Jiménez








Poema XX
Pablo Neruda

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como esta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche esta estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los ultimos versos que yo le escribo.




Tristeza de amor
Hilario Camacho










Es verdad
F.G.Lorca

¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!

Por tu amor me duele el aire,
el corazón
y el sombrero.

¿Quién me compraría a mí
este cintillo que tengo
y esta tristeza de hilo
blanco, para hacer pañuelos?

¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!




Sufre como yo
Albert Plá











Donde habite el olvido
Luis Cernuda

Donde habite el olvido,
En los vastos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.

Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.

En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.

Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.

Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.

Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido


Llegó con tres heridas
Miguel Hernández - J.M. Serrat







miércoles, 9 de diciembre de 2009

Odio y amo

"Odi et amo.
Quare id faciam, fortasse requiris.
Nescio, sed fieri sentio et excrucior".
Catulo (Carmen 85)

Odi et Amo
Jóhann Jóhannsson




Guillaume Seignac - El abrazo de Pierrot

Sufre como yo
Albert Plá




sábado, 20 de junio de 2009

El Bar de la Esquina


"Si no puedes estar con quien amas, ama a quien esté contigo"
Crosby, Stills, Nash & Young


Dennis Stock - Cafe de Flore




domingo, 14 de junio de 2009

Veintegenarios (Insolación)


Un loco tocado de la maldición del cielo
Leopoldo María Panero

Un loco tocado de la maldición del cielo
canta humillado en una esquina
sus canciones hablan de ángeles y cosas
que cuestan la vida al ojo humano
la vida se pudre a sus pies como una rosa
y ya cerca de la tumba, pasa junto a él
una princesa.

"Poemas del manicomio de Mondragón"








lunes, 8 de junio de 2009

L'home que ens roba les nóvies

El hombre que nos roba las novias

Jean Honoré Fragonard - Le Verrou






Hay sólo un hombre que recuerden la yayas las yayas más viejas
sólo hay un hombre que recuerden las yayas
que recuerden cómo se les amorraba a las bragas cuando ellas eran jóvenes
que recuerden cómo despierta las niñas cuando dejan de ser niñas
porque él es el hombre con quien sueñan las mujeres cuando sueñan con hombres
es el hombre que moja las mujeres cuando se consuelan solas
es el hombre por el que suspiran las mujeres cuando los hombres no pueden
y es el hombre que conforta las mujeres
y es el hombre que consuela las mujeres
es el hombre con quien se masturban las mujeres
y es el hombre que nos roba las novias
y es el hombre que nos roba las novias
y él es el hombre que espía a las mujeres si hace sol y es domingo
y él es el hombre que, milagro ¡la hostia!, las hace suyas de prisa
y él es el hombre que acompaña a las mujeres del bracito a la iglesia
y él es el hombre que confiesa a las mujeres
y él es el hombre que apacienta las mujeres
el cabrón que se nos carda a las cabras
y él es hombre que nos roba las novias
y él es hombre que nos roba las novias

es el gorila que surgió de las sombras reclamándonos las vírgenes
es el monstruo que se lleva las jóvenes en las noches de tormenta
la criatura que pretenden las nenas para todo menos para llevar en el vientre
es el hombre que se ríe de nosotros
la alimaña que se oculta en las cuevas
es la bestia que emborracha a las mujeres
él es hombre que nos roba las novias
él es hombre que nos roba las novias

él es el hombre el gran hombre el mil hombres que obsesiona a las mujeres
o tal vez sea el hombre que creen los hombres que obsesiona a las mujeres
la obsesión que atormenta cualquier relación entre un hombre y las mujeres
él es el hombre que no pueden ver ningún hombre
y del que sólo saben las mujeres
el fantasma que oscurece a las mujeres
la cadena que cargan los hombres
y es la pena que hay entre hombres y mujeres
y él es hombre que nos roba las novias
y él es hombre que nos roba las novias.

viernes, 20 de marzo de 2009

Qualsevol nit pot sortir el sol

Con esta canción de Jaume Sisa he dormido a mis hijas y me gustaría que ellas durmieran a mis nietos. ¡Gracias Sisa!






Cualquier noche puede salir el sol

Hace una noche clara y tranquila, está la luna que da luz,
los invitados van llegando y van llenando toda la casa
de colores y de perfumes.

Hete aquí a Blancanieves, Pulgarcito, los Tres Cerditos
el perro Snoopy y su secretario Emilio, y Simbad,
Ali babá y Gullivert.

Oh, bienvenidos, pasad, pasad, de las tristezas haremos humo
mi casa es vuestra casa, si es que hay casas de alguien.

Hola Jaimito, y doña Urraca, y Carpanta y Barbazul,
Frankenstein y el Hombre Lobo, el conde Drácula y Tarzán,
la mona Chita y Peter Pan,
la señorita Marieta del ojo vivo viene con un soldado,
los Reyes de Oriente, Papa Noel, el pato Donald y Pascual,
la Pepa Maca y Superman.

Buenas noches señor King Kong, señor Asterix y Taxi-Key,
Roberto Alcázar y Pedrín, el Hombre del Saco y Patufet,
Señor Charlot, señor Obélix,
Pinocho viene con la Moños cogida del brazo,
está la mujer que vende globos, la familia Ulises
y el Capitán Trueno en patinete.

Y a las doce han llegado la hada buena y la Cenicienta,
Tom y Jerry, la bruja Calixta, Bambi y Moby Dick
y la emperatriz Sissí,
y Mortadelo y Filmeón, y Guillermo Brown y Guillermo Tell,
la Caperucita roja, el Lobo Feroz y el 'Caganer'
Cocoliso y Popeye.

Oh, bienvenidos, pasad, pasad, ahora ya no falta nadie,
o quizás sí, ya me doy cuenta que sólo faltas tú,
también puedes venir si quieres, te esperamos, hay sitio para todos
el tiempo no cuenta, ni el espacio, cualquier noche puede salir el sol.