O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.
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lunes, 7 de septiembre de 2009

Epitaph


Leyendo el periódico de hoy pienso que hay días en los que leer es llorar:


El conocimiento es un amigo mortal
cuando nadie pone las reglas.
La suerte de toda la humanidad, lo veo,
esta en manos de tontos.

Durero - Revelación de los cuatro jinetes del Apocalipsis








Epitafio

El muro en el que los profetas escribieron
Se esta resquebrajando.
Sobre los instrumentos de muerte
La luz del sol brilla resplandeciente.
Cuando todos los hombres se desgarren
Con pesadillas y con sueños,
Nadie va a depositar la corona de laurel
Mientras el silencio ahogue los gemidos

Entre las puertas de hierro del destino,
Las semillas del tiempo fueron sembradas,
Y regadas por hazañas de aquellos
Que conocen y son conocidos;
El conocimiento es un amigo mortal
Cuando nadie pone las reglas.
La suerte de toda la humanidad, lo veo,
Esta en manos de tontos.

Confusión será mi epitafio
Mientras me arrastro en un sombrero roto y quebrado
Si lo logramos podremos todos sentarnos y reír.
Pero me temo que mañana estaré llorando
Si, me temo que mañana estaré llorando.


lunes, 16 de febrero de 2009

Formentera Lady

Mi vieja mochila descansa en el trastero, la guitarra de cuerdas de acero la regalé a mi hermano pequeño.
Y tú, muchacha de ojos negros, ¿Conservas aún mi pulsera de cuero?




Casas enjalbegadas, como heladas,
custodian la pálida costa
rematada por cactos y pinos.
Vago aquí, donde crecen
la dulce savia, las extrañas yerbas,
por un camino arrugado
de piedras recocidas por el sol.

Ruedas polvorientas se oxidan al sol,
muros de marrón rapé
que cruzan lagartijas españolas.
Aquí estoy, a la sombra
de una higuera-dragón que me abanica,
rodeado de hormigas,
meditando sobre el hombre.

Sacaré mis viejas cuerdas cuando se ponga el sol,
no hay cima que alcanzar mientras el sol siga brillando.
Dama de Formentera, canta para mí tu son .
Dama de Formentera, dulce amante.

La luz de las lámparas brilla
en las guitarras viejas que rasguean los viajeros.
Niños de incienso danzan al son de un tambor indio.
Aquí cayó embrujado Ulises por la negra Circe,
aún persiste su aroma, aún su hechizo.

La mano gris del tiempo no me hallará en el ocaso,
seré libre de lazos, de cancelas,
si brillan las estrellas.
Dama de Formentera, haz tu danza para mí.
Dama de Formentera, negra amante.

domingo, 15 de febrero de 2009

In the Court of the Crimson King



Pero si un álbum merece estar en la B.S.O. de mi vida durante los primeros años 70 fue este.
La casa sin habitar de Chano, llena de electrodomésticos de los 60, la enorme biblioteca de su padre, el tocadiscos monoaural tan grande como un armario, cientos de disco de todos los clásicos, la colección de cactus de su hermano -el botánico- en el patio...
Y este vinilo, girando y girando.