O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.
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jueves, 31 de marzo de 2011

Variaciones en Amor Mayor


Sonata en Mi menor para cello y piano
Johannes Brahms
Yo Yo Ma





Andrew Sterrett Conklin - Venetian Hotel Room


Volver
Jaime Gil de Biedma



Mi recuerdo eran imágenes,
en el instante, de ti:
esa expresión y un matiz
de los ojos, algo suave

en la inflexión de la voz,
y tus bostezos furtivos
de lebrel que ha maldormido
la noche en mi habitación.

Volver, pasados los años,
hacia la felicidad
-para verse y recordar
que yo también he cambiado.




Dis-moi encore que tu m'aimes
Gaetan Roussel


Dime otra vez que me amas

Correr hasta la extenuación
Bajo las estrellas, apenas se nos ve
La noche espanta los dilemas
Dime otra vez que me amas

Amores,
Preguntas vuelven a mi cabeza
¿Has encontrado las tuyas?
¿Y si volviéramos a interpretar
todas las escenas?
Dime otra vez que me amas.

El sol, las flores, las persianas,
Las lluvias serán torrenciales
¿Hueles el perfume que trae el viento?
Dime otra vez que me amas.

¿Escuchas la mecánica?
¿Cuándo se despliegan
los títulos de crédito?
¿Y si volviéramos a interpretar
todas las escenas?
Dime otra vez que me amas.

¿Y si modificáramos los temas?
Dime otra vez que me amas.

¿Y si volviéramos a interpretar
todas las escenas?
Dime otra vez que me amas.

La vida sigue siendo frágil.
Y este tráfico que nos lleva…

¿Y si volviéramos a interpretar
todas las escenas?
Dime otra vez que me amas.
¿Y si modificáramos los temas?
Dime otra vez que me amas.


David Navarrot - Goma de borrar


Volver, volver
Concha Buika



sábado, 27 de noviembre de 2010

Es la mujer...



Es la mujer del hombre lo más bueno,
y locura decir que lo más malo,
su vida suele ser y su regalo,
su muerte suele ser y su veneno.

Cielo a los ojos, cándido y sereno,
que muchas veces al infierno igualo,
por raro al mundo su valor señalo,
por falso al hombre su rigor condeno.

Ella nos da su sangre, ella nos cría,
no ha hecho el cielo cosa más ingrata:
es un ángel, y a veces una arpía.

Quiere, aborrece, trata bien, maltrata,
y es la mujer al fin como sangría,
que a veces da salud, y a veces mata.

Félix Lope de Vega



Tanit
Render 3D - Septiembre 2010


Si Dios fuera una mujer
Mario Benedetti

¿Y si Dios fuera una mujer?
Juan Gelman

¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.

Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.






¿Qué me copiaste en ti,
que cuando falta en mí
la imagen de la cima,
corro a mirarme en ti?

(Agua Mujer)
Juan Ramón Jiménez




Candela
La Canalla y Muchachito Bombo Infierno.



Avinguda del Marqués de L'Argentera
José María de Fonollosa

Al verme se apartó de sus amigas
y rodeando mi cuello con sus brazos
les dijo alegremente: -«Quiero a este hombre».

Los demás me miraron con envidia.
Es muy linda en verdad y entró en mi cuarto.
Llegué tarde al trabajo al otro día.

Después no se movió ya de mi casa.
Descubrí que son bellas las estrellas
y me gustó algún tiempo. Pero pronto
olvidé que hay estrellas en la noche.

Ahora su amor me oprime como un peso.
No puedo ya salir con mis amigos.
No puedo ya sonreír a las muchachas.
No puedo ni beber un solo trago.

Es mala esta mujer. De verdad mala.
Tan mala como linda. Si la dejo
me matará, lo sé. Lo sé de veras.

Mis amigos se ríen. Yo estoy triste
pues no logro apartarla de mi lado.
Ojalá no me amase o se muriese.


La Falsa Moneda
Concha Buika



No hay más. Sólo mujer para alegrarnos,
sólo ojos de mujer para reconfortarnos,
sólo cuerpos desnudos,
territorios en que no se cansa el hombre.
Si no es posible dedicarse a Dios
en la época del crecimiento,
¿qué darle al corazón afligido
sino el círculo de muerte necesaria
que es la mujer?

Estamos en el sexo, belleza pura,
corazón solo y limpio.

Jaime Sabines


jueves, 11 de noviembre de 2010

Apoyadas en el quicio...

Andrea Palma como Rosario en La mujer del puerto (1934)

Amor en venta, joven y apetitoso.
Amor en venta, amor fresco.
Y todavía sin estropear. 
Amor en venta, sólo ligeramente mancillado.
Amor en venta.
¿Quién quiere comprar?
¿Quién desea catar mi oferta? 
¿Quién está dispuesto a pagar el precio de un viaje al paraíso? 
Amor en venta. 
Que los poetas canten al amor, a su infantil manera. 
Yo conozco todos los amores que hay, mucho mejor que ellos. 
Si queréis conocer la emoción del amor,
yo he pasado por el molino del amor. 
Del amor viejo, del amor nuevo. 
De todos los tipos del amor, menos del verdadero. 
Amor en venta. 
Si quieres comprar mi mercancía, 
sígueme por las escaleras. 
Amor en venta.

Cole Porter

Love For Sale
(Cole Porter)
k.d. lang





Apoyada en una esquina de Montmartre, cantando esa vieja "chanson" de la Piaf que cuenta la historia, triste y desgarrada, de una niña prostituida por un padre alcohólico y desalmado que vive a costa de la madre y que una noche fria y lluviosa tiritando de frío en la esquina de su calle ruega a Dios baje para calentarla entre sus brazos y haga terminar de una vez la pesadilla.

Dans ma rue
ZAZ







"Apoyá" en el quicio de la mancebía..., Buika vuelve a cantar el espejismo de unos ojos verdes que pidieron fuego y de la lumi que los incendió con la llama de sus labios y... no cobró.


Ojos verdes
Concha Buika





Canciones de "putas tristes", de amores mercenarios, de perros apaleados pidiendo unas gotas de Amor que se cantan en cualquier idioma en cualquier esquina de cualquier ciudad cualquiera sea su nombre y para las que cualquier parecido con "Pretty Woman" y un "happy ending" hollywoodiense es tan improbable como ser la "cenicienta" protagonista de la perdida de un zapatito de cristal y que un príncipe azul busque incansable a la dueña a lo largo y ancho del reino. Su final suele ser algo menos prosaico.


Santiago Rusiñol - La Morfina

Extensión y fama del oficio de puta
Tomás de Iriarte

No te quejes, ¡oh, Nise!, de tu estado
aunque te llamen puta a boca llena,
que puta ha sido mucha gente buena
y millones de putas han reinado.

Dido fue puta de un audaz soldado
y Cleopatra a ser puta se condena
y el nombre de Lucrecia, que resuena,
no es tan honesto como se ha pensado;

esa de Rusia emperatriz famosa
que fue de los virotes centinela,
entre más de dos mil murió orgullosa;

y, pues todas lo dan tan sin cautela,
haz tú lo mismo, Nise vergonzosa;
que aquesto de honra y virgo es bagatela.





Lamento de Dido
When I am laid in earth
(Cuando yazca bajo la tierra)
Dido and Aeneas
(Dido y Eneas)
Henry Purcell 


Dame tu mano, Belinda,
la oscuridad me envuelve.
Déjame descansar en tu pecho
cuánto más quisiera,
pero la muerte me invade;
La muerte es ahora una visita bien recibida.
Cuando yazca bajo tierra,
mis equivocaciones no
deberán crearle problemas a tu pecho.
Recuérdame, pero olvida mi destino.



sábado, 17 de octubre de 2009

Mentiras

Goya - Sueño de la mentira y la inconstancia

Dineros Son Calidad
Luis de Gongora

Dineros son calidad
¡Verdad!
Más ama quien más suspira
¡Mentira!

Cruzados hacen cruzados,
Escudos pintan escudos,
Y tahúres muy desnudos
Con dados ganan condados;
Ducados dejan ducados,
Y coronas majestad,
¡Verdad!

Pensar que uno sólo es dueño
De puerta de muchas llaves,
Y afirmar que penas graves
Las paga un mirar risueño,
Y entender que no son sueño
Las promesas de Marfira,
¡Mentira!

Todo se vende este día,
Todo el dinero lo iguala;
La corte vende su gala,
La guerra su valentía;
Hasta la sabiduría
Vende la Universidad,
¡Verdad!

En Valencia muy preñada
Y muy doncella en Madrid,
Cebolla en Valladolid
Y en Toledo mermelada,
Puerta de Elvira en Granada
Y en Sevilla doña Elvira,
¡Mentira!

No hay persona que hablar deje
Al necesitado en plaza;
Todo el mundo le es mordaza,
Aunque él por señas se queje;
Que tiene cara de hereje
Y aun fe la necesidad,
¡Verdad!

Siendo como un algodón,
Nos jura que es como un hueso,
Y quiere probarnos eso
Con que es su cuello almidón,
Goma su copete, y son
Sus bigotes alquitira
¡Mentira!

Cualquiera que pleitos trata,
Aunque sean sin razón,
Deje el río Marañón,
Y entre el río de la Plata;
Que hallará corriente grata
Y puerto de claridad
¡Verdad!

Siembra en una artesa berros
La madre, y sus hijas todas
Son perras de muchas bodas
Y bodas de muchos perros;
Y sus yernos rompen hierros
En la toma de Algecira,
¡Mentira!

Verdad, mentira
Paco Ibañez




Miénteme bien
Concha Buika



A la sombra de una mentira
Rosendo y Luz Casal



Es mentira
Joaquín Sabina




Mentira
Manu Chao



El Bosque - Mentiras


TUS MANOS Y LA MENTIRA
NAZIM HIKMET


Graves como las piedras,
Tristes como canciones de presidio,
Pesadas y macizas como bestias de carga,
Tus manos se parecen
al rostro endurecido
de los niños hambrientos.

Ágiles, laboriosas como abejas,
Pródigas como ubres desbordantes de leche,
Intrépidas lo mismo que la naturaleza,
Bajo su dura piel, tus manos guardan
la amistad y el afecto.

No está nuestro planeta sostenido
por los cuernos de un buey:
Tus manos lo sostienen...

¡Qué hombres, nuestros hombres!
Los mantienen a fuerza de mentiras,
Siendo que andan hambrientos,
Faltos de carne y pan,
Y dejan este mundo, al que cargan de frutos,
Sin poder verlos en la mesa propia
ni siquiera una vez.

¡Qué hombres, nuestros hombres!
Sobre todo los de Asia, los de África,
del medio Oriente, del Cercano Oriente,
los de las tantas islas del Pacífico
y los de mi país,
es decir, mucho más del setenta por ciento
de los hombres del mundo:
Están adormecidos, están viejos,
Siendo listos y jóvenes como lo son sus manos...

¡Qué hombres, nuestros hombres!
Ustedes, mis hermanos de América o Europa,
Tan alertas y audaces,
A quienes, sin embargo, los aturden
lo mismo que a sus manos,
Y les mienten,
y los hacen marchar...

¡Qué hombres, nuestros hombres!
Si mienten las antenas de las radios,
Si mienten las enormes rotativas,
Si miente el libro y mienten los afiches,
Si mienten los anuncios de los diarios,
Si mienten las desnudas piernas de las muchachas
en el teatro y en el cine,
Si hasta mienten las canciones de cuna,
si miente el sueño, si el pecado miente,
si miente el violinista de la boite,
Si miente el plenilunio
en las noches sin ninguna esperanza,
Si mienten la palabra,
el color y la voz,
Si miente el que te explota,
El que explota tus manos,
Si todo el mundo y todas, todas las cosas mienten,
a excepción de tus manos,
Es para que tus manos siempre sean
dóciles como arcilla,
ciegas como la noche,
idiotas como el perro del pastor,
Y para que jamás se subleven tus manos

Y para que no acabe jamás tanta injusticia
-Ideal del traficante-
Sobre este mundo nuestro,
este mundo mortal
Donde poder vivir
sería lo mejor.

lunes, 15 de junio de 2009

Mírame




AMOR DE MUJER
(Anónimo)

Hace tiempo, Amor, que no me buscas
ataviado de rojo, con el arma en la mano.
Soy débil, nunca supe cómo resistirte.
Mira las cicatrices de mi cuerpo,
maltrecho botín de todos los combates.
Algunas veces levanté murallas,
pero de un soplo tú las derribabas.
Alfombra fui de tu triunfal paseo,
carne sin nadie, anónimo despojo.
En sueños te llamé, y no venías.
De dicha creí morir, y de desdicha.
Ahora vivo feliz, entre el agua y el sol.
En el huerto cercado florecen los naranjos,
en mi cuerpo las rosas, las caricias amigas.
Solo amor de mujer es rosa sin espinas.