O "el nido del cuco", si te gusta más.

No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar.
No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior.
Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.
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lunes, 23 de agosto de 2010

De adicciones


El cine es un vampiro.
Como las drogas en la noche.


José - “No es a mí a quien le gusta el cine, sino el cine a quien le gusto yo”

Arrebato (1980)
de Iván Zulueta

Arrebato
(1979)
Iván Zulueta



Celluloid Heroes
The Kinks








Héroes de Celuloide

Todo el mundo es soñador y todo el mundo es una estrella,
y todos salen en las películas, sin importar quiénes sean.
Hay estrellas en cada ciudad,
en cada casa y en cada calle,
y si caminas por Hollywood Boulevard,
sus nombres están escritos en el hormigón.
No pises a Greta Garbo mientras caminas por el bulevar,
parece tan débil y frágil; por eso intentaba ser tan fuerte.
Pero la convirtieron en una princesa
y la sentaron en su trono.
Pero ella le dio la espalda al estrellato
porque quería estar sola.
Puedes ver a todas las estrellas mientras caminas por Hollywood Boulevard;
algunas que reconocerás, y otras de las que ni siquiera has oído hablar.
Gente que trabajó, sufrió y luchó por la fama.
Algunos que lo consiguieron y otros que sufrieron en vano.
Rodolfo Valentino parece seguir muy vivo,
y mira los vestidos de las mujeres que pasan cerca de él
Evita pisar a Bela Lugosi
porque es probable que te muerda,
pero quédate cerca de Bette Davis
porque la suya fue una vida solitaria.
Si le echases basura encima,
George Sanders seguiría teniendo estilo,
y si pisotearas a Mickey Rooney
se daría la vuelta y sonreiría.
Pero, por favor, no pises a la adorada Marilyn
Porque no es muy fuerte.
Tendría que haber sido de hierro o acero,
pero sólo era de carne y hueso.
Puedes ver a todas las estrellas mientras caminas por Hollywood Boulevard;
algunas que reconocerás, y otras de las que ni siquiera has oído hablar.
Gente que trabajó, sufrió y luchó por la fama.
Algunos que lo consiguieron y otros que sufrieron en vano.
Todos el mundo es soñador, y todo el mundo es una estrella
y todos están en el mundo del espectáculo, sin importar quiénes sean.
Y todos los que tengan éxito,
que siempre tengan cuidado.
El éxito va mano a mano con el fracaso
a lo largo de Hollywood Boulevard.
Ojalá mi vida fuera una película de Hollywood sin fin.
Un mundo de fantasía, de héroes y villanos de celuloide,
porque los héroes del celuloide no sienten el dolor
y los héroes del celuloide nunca mueren.
Puedes ver a todas las estrellas mientras caminas por Hollywood Boulevard;
algunas que reconocerás, y otras de las que ni siquiera has oído hablar.
Gente que trabajó, sufrió y luchó por la fama.
Algunos que lo consiguieron y otros que sufrieron en vano.
Los héroes del celuloide no sienten el dolor
Los héroes del celuloide nunca mueren.
Ojalá mi vida fuera una película de Hollywood sin fin.
Un mundo de fantasía, de héroes y villanos de celuloide,
porque los héroes del celuloide no sienten el dolor
y los héroes del celuloide nunca mueren.


Edward Hopper - New York Movie

Cine Cine
Luis Eduardo Aute









Palacio del cinematógrafo
Pablo García Baena

Impares. Fila 13. Butaca 3. Te espero como siempre.
Tú sabes que estoy aquí. Te espero.
A través de un oscuro bosque de ilusionismo
llegarás, si traído por el haz nigromántico
o por el sueño triste de mis ojos
donde alientas, oh lámpara temblorosa en el cuévano
profundo de la noche, amor, amor ya mío.
Llegarás entre el grito del sioux y las hachas
antes de que la rubia heroína sea raptada:
date prisa, tú puedes impedirlo. O quizás
en el mismo momento en que el puñal levanta
las joyas de la ira y la sangre grasienta
de los asesinos resbala gorda y tibia,
como cárdena larva aún dudosa
entre sopor y vida, gotando
por el rojo peluche de las localidades.
Ven ahora. Un lago clausurado de altos
árboles verdes, altos ministriles, que pulsa
la capilla sagrada de los vientos
nos llama; o el ciclamen vivo de las praderas
por donde el loco corazón galopa
oyendo al histrión que declama las viejas
palabras, sin creerlas, del amor y los celos:
«Pagamos un precio muy elevado por aquella felicidad»;
o bien: «Ahora soy yo quien necesita luz».
y más tarde: «Tuve miedo de ir demasiado lejos»,
en tanto que el malvís, entre los azafranes
del tecnicolor, vuela como una gema alada.
Ah, llega pronto junto a mí y vence
cuando la espada abate damascenas lorigas
y el gentil faraute con su larga trompeta
pasea la palestra de draperías pesadas
junto al escaño gótico de Sir Walter Scott.
Vence con tu áureo nombre, oh Rey Midas;
conviérteme en monedas de oro para pagar tus besos,
en el vino de oro que quema entre tus labios,
en los guantes de oro con los cuales tonsuras
el capuz abacial de rojos tulipanes.
Vendrás. Alguna vez estarás a mi lado
en la tenue penumbra de la noche ya eterna.
Sentado en la caliza de astral anfiteatro
te esperaré. Tal ciego que recobra la luz,
me buscarás. Tus hijos estarán en su palco
de congelado yeso, divertidos, mirando
increíbles proezas de cowboys celestiales,
y yo, ya sabes dónde: impares, fila 13.


martes, 24 de noviembre de 2009

Lola

A finales de los años 70, años en los que tuve la suerte de vivir 14 meses en Barcelona, las Ramblas de la Ciudad Condal eran una fiesta. El Bar La Rivolta, la Discoteca Karma, los conciertos en Zeleste, las provocaciones a las gentes "de bien" de la Ocaña, el Nazario, y Mariscal, la revista El Víbora, etc... Después vino la tontería, los progres, los nazionalistas, ¡El seny! ...

El desierto.

¡Joder, que bien!
Romance a Ocaña
Carlos Cano







Ventura Pons "Ocaña: un retrato intermitente"





Lola

La conocí en un club del viejo Soho
donde se bebe champagne que sabe a Coca Cola
ce-o ce-a cola
caminó hacia mí y me invitó a bailar
le pregunté su nombre y una voz grave dijo: Lola
ele-o-ele-a, Lola
bueno, no es que sea el tipo más atlético del mundo
pero cuando ella me apretó, casi me rompe la columna
oh mi Lola
bueno, no es que sea tonto, pero no puedo entender
por qué camina como mujer y habla como hombre
oh mi Lola

Tomamos champagne y bailamos toda la noche
bajo la luz de los candelabros
me sentó en sus rodillas
y me dijo, niño, por qué no vienes a mi casa

Bueno, no es que sea el tipo más apasionado del mundo
pero cuando la vi a los ojos, casi me desmayo por mi Lola

La hice a un lado
caminé hacia la puerta
me caí en el piso
me arrodillé
luego, la miré, y ella a mí

Bueno, así es como lo quiero decir
y siempre quiero que sea así con mi Lola
las muchachas serán muchachos y los muchachos serán muchachas
es un mundo volteado y sucio, excepto por mi Lola

Dejé mi casa hace una semana
sin haber besado a una mujer
pero Lola sonrió, me tomó de la mano
y dijo: niño, yo te voy a hacer hombre

Bueno, no es que sea el tipo más masculino del mundo
pero sé lo que soy, y estoy satisfecho de ser hombre
y así es Lola.


Gustaaf Sorel - Twee figuren: travesties uit de Lapin Agile


Por eso no levanto mi voz, viejo Walt Whítman,
contra el niño que escribe
nombre de niña en su almohada,
ni contra el muchacho que se viste de novia
en la oscuridad del ropero,
ni contra los solitarios de los casinos
que beben con asco el agua de la prostitución,
ni contra los hombres de mirada verde
que aman al hombre y queman sus labios en silencio.
Pero sí contra vosotros, maricas de las ciudades,
de carne tumefacta y pensamiento inmundo,
madres de lodo, arpías, enemigos sin sueño
del Amor que reparte coronas de alegría.

Oda a Walt Whitman
Fragmento
Federico García Lorca