No son las 1000 mejores canciones de la historia, ni los 500 mejores poemas, ni los 100 mejores libros, ni tan siquiera las 10 mejores películas, ni los mejores sabores, olores o sensaciones. Son lo que se me ha pegado y sigue pegándose en la piel a lo largo de las décadas que he tenido la suerte de presenciar. Algo que a modo de Jukebox virtual, en el que pueda tener a mano la música, pinturas, fotográfias, etc. que se encuentran desparramadas a lo largo del camino.
Lo que silbo al caminar. No es nostalgia y por supuesto que, cualquier tiempo pasado tan solo fue, anterior. Escríbeme un comentario si en algo coincidimos.
Nena, ¿me entiendes ahora si en algunos momentos me siento un poco loco? No creerás que algún ser vivo puede ser siempre un ángel. Cuando las cosas andan mal yo me siento un poco triste pero yo soy simplemente una alma con buenas intenciones, Oh señor, no dejes que me malinterprete.
Ya sabes, a veces soy tan despreocupado, con una alegría que es difícil ocultar, y otras veces todo cuanto tengo es preocupación, y entonces tú te asomas a ver mi otro lado, pero soy sólo un alma con buenas intenciones. Oh señor, no dejes que me malinterprete.
Si parezco tenso, quiero que sepas que nunca pretendo cargártelo a tí, la vida tiene sus problemas, y yo tengo los míos, pero eso es algo que nunca he pretendido hacer.
Oh nena, ¿no te das cuenta que soy un ser humano? ¿No sabes que tengo pensamientos como cualquier persona? Pero a veces me encuentro solo arrepintiéndome de algunas pequeñas cosas, o de algunas tonterías que he hecho.
Pero solo soy un alma con buenas intenciones, Oh Señor, no dejes que me malinterprete. No dejes que me malinterprete. Tan sólo soy un alma con buenas intenciones.
Oh, Señor, no dejes que me malinterprete. No dejes que me malinterprete.
V/. Angelus Domini nuntiavit Mariæ, R/. Et concepit de Spiritu Sancto.
Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum. Benedicta tu in mulieribus, et benedictus fructus ventris tui, Jesus.
Sancta Maria, Mater Dei, ora pro nobis peccatoribus, nunc et in hora mortis nostræ. Amen.
V/. "Ecce Ancilla Domini." R/. "Fiat mihi secundum Verbum tuum."
Ave Maria, gratia plena...
V/. Et Verbum caro factum est. R/. Et habitavit in nobis.
Ave Maria, gratia plena...
V/. Ora pro nobis, Sancta Dei Genetrix. R/. Ut digni efficiamur promissionibus Christi.
Oremus: Gratiam tuam quæsumus, Domine, mentibus nostris infunde; ut qui, angelo nuntiante, Christi Filii tui Incarnationem cognovimus, per passionem eius et crucem, ad resurrectionis gloriam perducamur.
Per eumdem Christum Dominum nostrum. Amen.
Angelus - Papa Benito XVI
Jean Francois Millet - El Angelus
Dalí estaba obsesionado por la pintura el Angelus de Jean Francois Millet. Presintió que en la tela había un enigma. Algo había en esa pintura lo inquietaba más de la cuenta, tal fue la obsesión que llegó a conseguir que la tela fuera sometida a estudios de rayos X que corroboraron finalmente que en medio de esta inocente pintura había un pequeño ataúd entre los personajes. Al parecer Millet habría querido primero pintar la muerte de un niño, que es despedido sólo por sus padres, una escena sin duda desoladora que quizás respondía a una crítica a la deshumanización de los procesos productivos que en ese tiempo se imponían con fuerza en el campo.
Todo esto le hizo escribir un texto titulado "El mito trágico del Angelus de Millet" en medio de la evacuación de la ciudad de Arcachon (Francia) por la ocupación nazi:
"Observémosla, esa madre que podría muy bien ser una variante de la madre fálica con cabeza de buitre de los egipcios, utiliza a su marido, extrañamente despersonalizado, en carretilla, con el fin de enterrar a su hijo al mismo tiempo que se hace fecundar, siendo ella misma la tierra madre nutridora por excelencia. La imagen doble del falo-cactus se nos presenta como una alusión sin equívoco al deseo de castrar al esposo, quien privado, de este modo, de su dignidad y reducido al estado de simple vehículo, de reproductor, ya no puede servir de pantalla, ni dañar dentro de las relaciones directas madre-hijo o el sol naciente del matriarcado absoluto. En el matriarcado, la madre quiere sustituir al marido reemplazándole en todas las situaciones, en el presente caso en su situación de carretilla, por eso desearía jugar, ser mimada, balanceada rítmicamente por su hijo.
Este gran tema mítico, de la muerte del hijo, sentimiento esencial que se desprendía de mi mito trágico del Angelus de Millet, me fue confirmado una vez terminada mi tesis sin que pudiera verificarlo personalmente en estos últimos tiempos. Me informaron de que en efecto Millet había pintado, entre los dos campesinos, piadosamente recogidos, un ataúd que contenía a su hijo muerto, a la derecha, cerca de un pie de la madre. Según cierta correspondencia, un amigo de Millet que residía en París, le había puesto al corriente de la evolución del gusto en la capital parisina y la reciente tendencia en contra de los efectos demasiado melodramáticos. Probablemente Millet se dejaría convencer y amortajó al hijo muerto con una capa de pintura que representaba la tierra, con lo que se explicaría la angustia inexplicable de esas dos figuras solitarias unidas de hecho por el elemento argumental primordial que estaba ausente de la imagen, escamoteado.”
La intuición de Dalí, la cual pudo corroborar con esa radiografía, lo llevó a desarrollar su método "crítico-paranoico", con la cual establece que es posible saber y conocer sin la necesidad de recurrir siempre a la lógica de la razón.
Toque del Ángelus
Campanas de la catedral de León (España)
Es difícil saber cuando comenzó a tocarse esta llamada a la oración, en recuerdo del momento de la Encarnación. Se dice que se tocaba al atardecer, porque se pensaba que había sido el momento del aviso del Angel. También se dice que Calixto III, en memoria de la toma de Constantinopla frente a los turcos, lo propuso a toda la Cristiandad. La verdad es que esos orígenes, difíciles de verificar, importan poco. Parece mucho más importante recordar el uso tradicional de ese "toque de oración".
Se tocaba tres veces: al amanecer, al mediodía -que antes coincidía con las doce solares- y al atardecer. El toque es sencillo: tres simples golpes de la campana mayor de la torre, para los días normales.
Este toque de oración tenía, además, un sentido civil más amplio: marcaba el tiempo comunitario. El toque de la mañana -en la Ciudad y en muchas otras ciudades y villas- significaba la apertura de las murallas y el principio de la actividad comercial y artesana. A su vez el último toque de oración marcaba el final de la jornada laboral, el cierre de algunos portales de la muralla. Un poco más tarde el "toque de ánimas" indicaba el principio de la noche y el cierre definitivo de las puertas (aunque siempre quedaba abierta alguna de peaje). Entre toque de ánimas y el toque del alba era el momento del silencio -ni siquiera las muertes más importantes se podían avisar mediante las campanas. Solamente el toque de fuego podía romper esa calma de la noche.
El toque de Angelus, con sus múltiples variantes locales, sigue sonando curiosamente en toda la cristiana Europa y especialmente -aunque pueda sorprendernos- en las iglesias reformadas. Desde Polonia a Inglaterra y de Francia o Italia a Noruega tocan las campanas tres veces al día -"aunque no llamen a misa".
Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum, benedicta tu in mulieribus, et benedictus fructus ventris tui Iesus. Sancta Maria mater Dei, ora pro nobis peccatoribus, nunc, et in hora mortis nostrae. Amen
Y tal vez el más famoso, el Ave Maria de Charles Gounod, basado en la música del primer preludio del Clave Bien Temperado de Juan Sebastián Bach, e interpretado por un ángel, una voz sin sexo, ¿un castrato?: Radu Marian.
El Padrenuestro para mi, religioso en lo que tienen las religiones de estético y amante de ritos y mitos, tal vez la oración más bella. No conozco otra tan hermosa en ninguna religión.
¿Compuso esta canción Leonard Cohen pensando en que el malogrado Jeff Buckley un día grabaría esta maravila?
Aleluya
He oído que existe un acorde secreto que David solía tocar, y que agradaba al Señor. Pero tú realmente no le das mucha importancia a la música, ¿verdad? Era algo así como la cuarta, la quinta cae la menor y sube la mayor. El rey, confundido, componiendo un aleluya.
Aleluya…
Tu fe era fuerte, pero necesitabas una prueba. La viste bañarse en el tejado. Su belleza, y el brillo de la luna, te superaron. Te ató a la silla de su cocina. Rompió tu trono, y cortó tu pelo. Y de tus labios arrancó un aleluya.
Aleluya…
Dices que tomé su nombre en vano. No conozco siquiera su nombre. Pero si lo hice, bueno, realmente, ¿qué significa para ti? Hay un resplandor de luz en cada palabra. No importa la que hayas oído. La sagrada o la rota. Aleluya.
Aleluya…
Hice lo mejor posible, no fue mucho. No podía sentir, así que intenté tocar. Dije la verdad, no te tomé el pelo. Y aún así todo salió mal. Permaneceré ante la oración del Señor, sin nada en mi lengua más que el aleluya.
Cuando escuché esta oración de Leonard Cohen rezada por Anthony, voz y piano, de Anthony and the Johnsons dejé de pensar que era un freak que tendría su media hora de gloria y después desaparecería. Como me ocurre varias veces por minuto, me equivoqué. Lo siento Anthony.
¿No ves correr sus lágrimas?
Si es tu voluntad
Si es tu voluntad que no hable más y mi voz se calle como lo estuvo antes no hablaré mas, perseveraré más hasta que se me requiera si es tu voluntad
Si es tu voluntad que una voz sea sincera desde esta colina destrozada cantaré para tí desde esta colina destrozada todas tus plegarias que ellos repetirán si es tu voluntad dejarme cantar
Si es tu voluntad, si hay una oportunidad deja que los ríos rebosen, deja que las colinas se regocijen deja que se derrame tu clemencia sobre todos estos corazones en llamas del infierno si es tu voluntad hacernos bien
Y acércanos a ti y átanos en corto todos tus hijos aquí con sus harapos de luz con nuestros harapos de luz todos vestidos para matar y finalizar esta noche si es tu voluntad